Los yihadistas preparaban otro 11M

La célula la formaban una decena de personas que optaron por el atropello masivo tras volar accidentalmente la casa de Alcanar, donde preparaban los explosivos para una cadena de atentados

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redacción / la voz

La espeluznante matanza de Barcelona pudo haber sido mucho mayor si la célula yihadista que la llevó a cabo hubiera sacado adelante sus planes iniciales. Esa es la conclusión que se desprende de las primeras investigaciones que están llevando a cabo los Mossos d'Esquadra y que ayer avanzó su responsable, Josep Lluis Trapero. El atentado fue ideado y preparado por una célula yihadista formada por una docena de radicales que pretendían causar una matanza con explosivos al estilo del 11M y probablemente también combinarlo con atropellos y apuñalamientos. El atentado, que los Mossos d’Esquadra creen que se llevaba gestando desde hace varios meses, se podría haber convertido en el mayor de los perpetrados en Europa por un grupo yihadista. Las circunstancias y sobre todo la falta de pericia de los terroristas hizo que el plan inicial no pudiera llevarse a término. 

la casa de alcanar

La explosión que desbarató el plan A. El pasado miércoles una enorme deflagración hacía saltar por los aires una vivienda en la urbanización Montecaro de Alcanar (Tarragona). La explosión causó dos víctimas mortales (la segunda fue encontrada ayer) y siete heridos de diversa consideración. El suceso fue relacionado inicialmente con el narcotráfico, aunque en el registro se encontraron una veintena de bombonas de butano. Pronto se supo que la casa estaba embargada por un banco y que había sido okupada por varias personas de origen magrebí. El propio jueves, el día del atentado, durante el desescombro se produjo una segunda explosión, esta vez provocada por lo que se consideró un explosivo de fabricación casero. Este hecho fue el que relacionó la explosión de Alcanar con el atropello masivo de las Ramblas que se había producido poco antes y la posterior detención de uno de los heridos en la explosión, cuyo testimonio resultaría fundamental para desentrañar alguna incógnita del atentado. 

el comando

El camión que no se pudo alquilar. A medida que avanza la investigación ha ido creciendo el número de personas vinculadas con el atentado. Ayer se creía que el golpe fue ideado y llevado a cabo por no menos de diez personas de entre 17 y 34 años, todos ellos de origen magrebí. Expertos en seguridad internacional señalaron que la primera intención de la célula terrorista era alquilar un camión de gran tonelaje y cargarlo de explosivos, aunque este extremo no pudo ser confirmado. Al parecer, los yihadistas no fueron capaces de conseguir el camión por lo que optaron por dividir los explosivos en tres furgonetas. Los vehículos fueron alquilados en Santa Perpetua de la Moguda, una localidad del cinturón industrial de Barcelona por alguien que presentó la documentación de Driss Oukabir. Según explicaron fuentes de la investigación, las tres furgonetas tenían que haber servido inicialmente para los atropellos, luego para ser explosionadas y, finalmente, los miembros del comando tenían la intención de apuñalar a los viandantes. La explosión frustró los planes. 

camino de las ramblas

El atropello masivo, la tercera opción. Sin camión y sin explosivos, los yihadistas optaron por un atropello masivo como única vía para el atentado. Usaron una de las furgonetas alquiladas previamente y enfilaron a toda velocidad por el bulevar peatonal de las Ramblas un poco antes de las cinco de la tarde, con la más conocida avenida de Barcelona abarrotada de turistas. El conductor, presumiblemente, Moussa Oukabir, arrolló a decenas de personas dejando trece víctimas mortales y 130 heridos. Cuando no pudo avanzar más, detuvo el vehículo y se fugó a la carrera por las calles del Raval. 

confusión

Salir de la operación Jaula. Pese a la rápida actuación policial y a la puesta en marcha de la operación Jaula, que provocó un formidable atasco en la ciudad, el conductor de la furgoneta consiguió eludirla. Fuentes de la investigación consideran que pudo haber secuestrado un turismo de color blanco conducido por un joven. Ese fue el vehículo que se saltó un control policial en la Diagonal, atropellando a una sargento de los Mossos d’Esquadra y provocando un tiroteo. El coche fue hallado tres kilómetros más adelante con un cuerpo dentro, el de su propietario. Pese a que inicialmente se consideró que había muerto como consecuencia de los disparos, pronto se supo que la muerte se la había provocado alguien con un arma blanca, probablemente el autor del atropello mortal de las Ramblas. Cuando llegaron los mossos, el terrorista ya había desaparecido de nuevo.

el detonante

Una detención que ponía en peligro la operación. Mientras en Ripoll era detenido Driss Oukabir como la persona que había alquilado las furgonetas, el autor del atropello y del secuestro del turismo había conseguido de alguna manera reunirse con los otros cuatro miembros del comando. En ese momento, la célula ya sabía que los mossos habían relacionado la explosión de Alcanar con el atropello y que habían detenido al herido por la deflagración. Algunas fuentes creen que el hecho resultó definitivo para precipitar el ataque en Cambrils. Los cinco miembros del comando, calculando que no iban a tardar mucho en ser detenidos, decidieron precipitar el último ataque. 

Cambrils

El segundo ataque. Aquella misma noche se dirigieron a la localidad turística de Cambrils, una villa equidistante de Barcelona y Alcanar. Allí, ya de madrugada se lanzaron a toda velocidad por el paseo marítimo hasta que se encontraron con un control de los mossos en una rotonda. El coche no paró y acabó volcando. Ese el momento en el que se produce el tiroteo que acabará con cuatro terroristas muertos y un quinto huido. Este último yihadista consigue en su carrera acuchillar a varios viandantes, a alguno con la suficiente gravedad como para que falleciera algunas horas después. Finalmente es abatido por otro cuerpo de seguridad pereciendo algo después. El ataque, en esos momentos, había finalizado.

detenciones

La conexión de Ripoll. Aquella misma tarde había sido detenido en Ripoll Driss Oukabir, cuya imagen fue la primera en ser difundida por los Mossos d'Esquadra como presunto miembro del comando terrorista. Driss se había presentado en comisaría para denunciar el robo de su documentación, con la que habían sido alquiladas las furgonetas utilizadas en el atentado. Durante la mañana de ayer, los mossos llevaron a cabo otras dos detenciones en Ripoll, subiendo a cuatro el número de detenidos, los tres de Ripoll y el de Alcanar. Ambas localidades eran, al parecer, las villas en la que se repartían los autores del atentado. 

La tarde se convirtió en una ceremonia de confusión con la policía distribuyendo la foto de cuatro de los miembros del comando para facilitar su búsqueda. Sin embargo, las imágenes, como se supo a última hora de ayer, correspondían a los terroristas abatidos en la localidad tarraconense de Cambrils. Al final del día, según algunas fuentes, los Mossos d’Esquadra seguían buscando a un terrorista huido.

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