El imán de Ripoll: Un hombre discreto relacionado con detenidos por el 11M

Abdelbaki Es Satty, en paradero desconocido, podría ser el cerebro de la célula yihadista

.

Redacción / La Voz

De todos las personas vinculadas con los atentados de Barcelona y Cambrils, solo una tenía antecedentes yihadistas: Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll. Y los antecedentes no eran pequeños. Según fuentes de la investigación citadas por Colpisa, el imán ya había convivido en Vilanova i la Geltrú con miembros de una célula yihadista desmantelada en el 2006, aparte de estar relacionado con un argelino que se inmoló en un atentado suicida contra una base italiana en Irak en noviembre del 2003. Las mismas fuentes lo relacionan de forma indirecta con detenidos por el 11M. Lo que es seguro es que el imán estuvo cuatro años en prisión por tráfico de hachís y que salió en el 2012.

De Abdelbaki Es Sattyi se sabe también que es un hombre de unos 42 años que decía tener nueve hijos en Marruecos. Llegó a Ripoll hace unos dos años y se incorporó a la única comunidad musulmana que había en la localidad aunque poco después se produjo una escisión que permitió que Abdelbaki se desvinculara de esta primera comunidad para atender a los disidentes.

Una parte de la investigación está intentando determinar si la llegada de este imán a Ripoll podría coincidir con el proceso de radicalización de los jóvenes que cometieron el atentado. El imán que ahora buscan los Mossos d’Esquadra se despidió de su comunidad el pasado mes de junio, al finalizar el Ramadán, avisando de que se tomaba unas vacaciones de tres meses para regresar a Marruecos. Desde entonces no se han vuelto a tener noticias suyas, aunque la persona con la que compartía su vivienda en Ripoll aseguró ayer que lo había visto el pasado martes.

Los pocos comentarios que se han recogido sobre este enigmático personaje hablan de una persona más bien callada, esforzada en no llamar la atención y con un manejo muy limitado del castellano. Su salida de Ripoll coincide en el tiempo con la okupación de la casa de Alcanar donde se cree que la célula yihadista había montado su centro de operaciones.

Una de las hipótesis que maneja la investigación es que Abdelbaki Es Satty estuviera en la casa de Alcanar en el momento de la explosión y que sean suyos los restos que aparecieron el viernes entre los escombros. De hecho, el registro que los mossos efectuaron en su domicilio no estaba destinado solo a buscar pruebas de su vinculación con el comando, sino también a recoger muestras de ADN para cotejar con los restos de Alcanar.

Los miembros del comando terrorista no se dejaban ver demasiado por la mezquita, ni Abdelbaki había lanzado públicamente mensajes radicales. ¿Era el imán entonces el verdadero cerebro de la célula yihadista? Ayer, la prima del joven de 22 años al que la policía está buscando por su vinculación con los atentados, se declaró convencida de que había sido Abdelbaki Es Satty, quien les habría «manipulado». Probablemente, pronto se sepa si fue así.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

El imán de Ripoll: Un hombre discreto relacionado con detenidos por el 11M