Rajoy dice a la oposición que la responsabilidad política sobre Gürtel se exige con una moción de censura

Margarita Robles ha urgido a Rajoy a que «dimita» porque es un «presidente bajo sospecha» y Pablo Iglesias le ha acusado de menospreciar el problema de la corrupción cuando a su juicio es un asunto «de primer orden»

Rajoy reta a la oposición a que presente una moción de censura contra él Margarita Robles le ha urgido a que «dimita» porque es un «presidente bajo sospecha» y Pablo Iglesias ha acusado el jefe del Ejecutivo de menospreciar el problema de la corrupción

Madrid / La Voz

Mariano Rajoy no acudió el miércoles al Congreso a hablar del caso Gürtel ni de la supuesta financiación irregular del PP ni de Luis Bárcenas, que eran el objeto de su comparecencia solicitada por la oposición. De hecho, ni siquiera pronunció las palabras Gürtel y Bárcenas. El presidente del Gobierno se escudó en que el país se enfrenta a otros retos más urgentes, como la amenaza del terrorismo yihadista, el desafío independentista -«un proyecto autocrático liderado por radicales»- o consolidar la recuperación económica, para no abordar la cuestión, terminó con el que se refirió al objetivo de su presencia en la Cámara. Es más, retó a la oposición a presentar otra moción de censura para derribarlo, ya que en estos momentos sigue teniendo la confianza del Parlamento.

Para el presidente, su comparecencia en el pleno extraordinario era solo fruto del «celo inquisitorial» de quienes tienen la obsesión de «juzgar y condenar» al PP. «Contra la corrupción son más efectivas las reformas que los reproches», afirmó, presumiendo de los cambios legislativos que ha hecho su el Gobierno en materia de lucha contra la corrupción.

Ataques a la oposición

Además, adujo que ya ha dado todas las explicaciones que se le han demandado, concretamente mediante 52 intervenciones en el Parlamento. Rajoy empleó la conocida técnica de que la mejor defensa es un buen ataque, para lo que bajó al barro y tiró de hemeroteca, de ventilador y del y tú más para devolver la pelota al PSOE y Unidos Podemos en forma de bumerán.

Lo más llamativo es que Rajoy se centró en atacar, incluso personalmente, a la portavoz socialista, Margarita Robles, a quien recordó que ella también compareció como testigo en el caso Lasa y Zabala, los etarras asesinados por los GAL que aparecieron enterrados en cal viva. Era una estrategia que llevaba preparada porque llevó escritas citas de Robles y datos sobre su gestión cuando era secretaria de Estado de Seguridad con Felipe González.

Robles, visiblemente afectada por un ataque que no esperaba, le contestó que, gracias a su declaración, los culpables de aquel caso fueron condenados y acusó al PP de connivencia con los condenados por aquellos crímenes. El presidente también hurgó en la herida de que la jueza sea portavoz del PSOE sin militar en el partido. A Pablo Iglesias, que le pidió que le respondiera seis preguntas sin éxito, le exigió que diera explicaciones sobre la supuesta financiación de Venezuela e Irán a Podemos.

Rajoy se aprovechó del formato del debate, que le permitía no tener límite de tiempo en sus intervenciones y constreñía las de los portavoces de los grupos a diez minutos en su primer alegato y cinco en la réplica. Esto hizo posible que no diera ningún tipo de explicaciones y que eludiera responder a las preguntas de la oposición, lo que sí tendrá que hacer en la comisión de investigación a la que tendrá que acudir próximamente.

PSOE

Robles reclama su dimisión

Robles aseguró que Rajoy es un «presidente bajo sospecha» que está «atrincherado en la Moncloa» y le exigió que dimita «por dignidad». «La credibilidad en la política exige decir la verdad a los ciudadanos en temas tan graves como la corrupción», señaló. Denunció su «absoluta pasividad para luchar contra la corrupción en su partido» y le reprochó que se envuelva «en los grandes problemas que tiene España para no hacer frente a sus omisiones en lucha contra la corrupción».

Unidos Podemos

Seis preguntas sin respuesta

El líder de Podemos acusó al presidente de mentir y le advirtió de que no podrá esconderse de la corrupción de su partido. Pero Iglesias fue concreto al plantearle seis preguntas, que repitió en su réplica y que Rajoy eludió. Además, le advirtió de que su grupo va a seguir trabajando para echarlo de la Moncloa.

Independentistas

Mitin en favor de la secesión

El portavoz de ERC, Joan Tardá, utilizó su tiempo para defender la independencia de Cataluña, que justificó también porque será, según su interpretación, una forma de decir adiós a la corrupción. Ante las protestas de la bancada popular, que le recordaba que su partido está gobernando con la antigua Convergència, sumida en el caso de las comisiones de 3 %, respondió: «¿Qué se creen? ¿Que somos imbéciles?». El portavoz del Grupo Popular, Rafael Hernando, también se lo echó en cara. Carles Campuzano (PDeCAT) acusó a Rajoy de «tancredismo», no solo con la corrupción, sino también en la cuestión catalana. Aitor Esteban (PNV) le pidió que «no esconda la cabeza» en el caso Gürtel y reconoció que ha hablado muchas veces sobre el tema pero «contestar, contestar, no lo ha hecho».

Las preguntas sin respuesta

1 ¿Por qué mandó aquel SMS a Luis Bárcenas?

2 ¿Reconoce los pagos que aparecen en la contabilidad de Bárcenas al que usted ascendió a tesorero?

3 ¿Cuándo mintió? ¿Cuándo detalló los costes de campaña o en la Audiencia Nacional cuando negó conocerlos?

4 ¿En qué momento preciso se enteró de la financiación ilegal de su partido?

5 ¿Considera buenos colaboradores a Mato, Rato, Aguirre o Soria?

6Cuando dice que no sabía nada, ¿piensa que los españoles le creen?

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Rajoy dice a la oposición que la responsabilidad política sobre Gürtel se exige con una moción de censura