Los secesionistas alientan hoy una Diada masiva para evitar el desánimo

Buscan una demostración de fuerza para reforzar los apoyos al referendo ilegal

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Madrid / La Voz

Los independentistas catalanes preparan hoy una demostración de fuerza sin precedentes en la manifestación de la Diada nacional de Cataluña. Conscientes de que el despliegue de fuerza jurídica, política y policial puesto en marcha por Mariano Rajoy para impedir que el próximo 1 de octubre se celebre el prometido referendo de secesión puede haber sembrado las dudas y el desánimo entre muchos los suyos, los líderes separatistas quieren ofrecer una imagen de fortaleza y unidad en pos de la causa de la independencia. El llamado procés comenzó en buena manera con la multitudinaria Diada del 2012 y se pretende que la del 2017 signifique el cierre masivo de ese proceso, superando así el descenso en la participación que se produjo en la convocatoria del 2016, tras el fuerte desgaste producido por cinco años de continua tensión con el Gobierno de Mariano Rajoy.

El presidente del Gobierno ha felicitado hoy a Cataluña en la Diada y ha pedido «libertad, convivencia y respeto para todos los catalanes» en la celebración de este día festivo.

Una cruz simbólica en la calle

Frente a la prohibición de la consulta por parte del Tribunal Constitucional y a la querella presentada por la fiscalía contra él y todo su Gobierno por prevaricación, desobediencia y malversación, el presidente catalán, Carles Puigdemont, pretende reivindicarse con una gigantesca movilización en la calle. Esa respuesta masiva está garantizada porque la Asamblea Nacional Catalana, organizadora de la marcha junto con la asociación Ómnium Cultural, asegura disponer ya de más 400.000 inscritos. Y también por el hecho de que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha llamado públicamente a participar en la concentración, pese a sus discrepancias con los independentistas en cuanto si el referendo debe ser o no vinculante. El objetivo es llenar a rebosar, formando una cruz, la Plaza de Catalunya, el Paseo de Gràcia y la calle Aragó, desde donde partirá la manifestación a partir de las cinco de la tarde. Esa cruz simboliza, según los organizadores, la que esperan marcar el 1 de octubre sobre la casilla del sí en el referendo. Antes, a las nueve de la mañana, la ofrenda floral en el monumento a Rafael Casanova medirá el entusiasmo de los secesionistas de cara a una jornada que se pretende histórica.

El PP catalán criticó ayer el uso partidista que los independentistas hacen de la Diada, convirtiéndola en «una jornada exclusiva y excluyente» y aseguró que el clamor de la sociedad catalana para rehacer puentes hará que «el quinquenio negro de la confrontación» llegue pronto a su fin.

Los Mossos ponen en marcha un fuerte dispositivo de seguridadEl ambiente de tensión en el que se celebra esta Diada se pone de manifiesto en el hecho de que los Mossos d'Esquadra hayan preparado un fuerte dispositivo de seguridad, similar al de la concentración del 26 de agosto celebrada tras los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils, para prevenir posibles atentados y también cualquier incidente.

Otegi y Villares, en la marcha

Los actos de la jornada pondrán de manifiesto la división interna de Podemos en torno al referendo

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La manifestación de la Diada contará con la participación de líderes políticos de otras comunidades que se solidarizan con la causa del independentismo catalán. Entre ellos destaca la presencia del exmiembro de ETA y actual secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, al frente de la delegación de su formación política. Otegi participará en los actos oficiales y también como invitado en diversas actividades organizadas por fuerzas independentistas como ERC o la CUP. El líder de EH Bildu dijo ayer que «millones de catalanes han desconectado emocional y sentimentalmente de España». Algo que, según dijo, «no pasó» en el País Vasco en el 2003, cuando el exlendakari Juan José Ibarretxe presentó su plan.

También estará hoy en Barcelona el portavoz de la formación gallega En Marea, Luís Villares, encabezando junto a la viceportavoz, Ana Seijas, la representación de esta fuerza política en los actos de la Diada, aunque el diputado y portavoz nacional de Anova, Antón Sánchez, y la portavoz de Cenra, integrada en En Marea, Paula Verao también estará presentes en la marcha. Además de en la manifestación de la Diada, Villares y Seijas participarán en un acto organizado por Catalunya en Comú en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona).

Por el BNG, Ana Pontón

El BNG estará representado por su portavoz nacional, Ana Pontón, y por el responsable de Relacións Internacionais, Rubén Cela, que ayer ya participó en Barcelona en un acto organizado por la CUP. Por parte del PNV, acudirán a respaldar el derecho a decidir de los catalanes su presidente, Andoni Ortúzar, y el secretario de Organización, Andoni Aurrekoetxea.

Los actos de la Diada reflejarán la división interna de Podemos en torno al proceso independentista, ya que mientras el secretario general, Pablo Iglesias, participará junto con Ada Colau y Xavier Domènech en un acto que se celebrará en Santa Coloma de Gramenet, a la misma hora Dante Fachin, líder de Podem, marca catalana de Podemos, asistirá a otro acto en Barcelona junto a diputados de la CUP.

Puigdemont avisa de que solo el Parlament puede inhabilitarlo

Efe
Puigdemont confirma que no acatará lo que diga el Tribunal Constitucional En una entrevista a El Punt Avui Televisión el presidente catalán afirma incluso que la Unión Europea ayudará en la independencia

El presidente de la Generalitat confirma el camino emprendido por el Govern tras suspender el Constitucional la ley del referendo

El presidente catalán, Carles Puigdemont, ha afirmado que «solo» el Parlament puede inhabilitar el Govern que preside, puesto que «no hay otra instancia judicial o política que pueda hacerlo», un gesto de desobediencia al Estado en aras de defender un referendo del que tiene «todo a punto».

En su mensaje institucional con motivo de la Diada de Cataluña, Puigdemont ha reafirmado el camino emprendido por el Govern y el Parlament, pese a la suspensión por parte del Tribunal Constitucional de la ley del referendo, su desarrollo y el referendo independentista previsto para el 1 de octubre. «Las urnas son para todos, para los que quieren una Cataluña independiente y para los que legítimamente quieren seguir formando parte de España». «Las urnas unen, no dividen, porque en las urnas cabe todo el mundo. Lo que divide, lo que degrada la democracia, es no votar», ha argumentado Puigdemont.

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Sánchez buscará mañana en Cataluña apoyos a la comisión de modelo territorial

Mariano Rajoy viajará el sábado para asistir a la Escuela de Verano del PP en Salou

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R. C.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, viajará mañana a Barcelona, tan solo 24 horas después de la Diada, para participar por la tarde en un acto con alcaldes y ediles socialistas en Santa Coloma. Actos en los que Sánchez reafirmará el total apoyo de su partido al Gobierno para articular la respuesta legal ante el creciente pulso secesionista después de la aprobación de la ley de referendo y la convocatoria del 1-0. El PSOE fía el comienzo de solución a la crisis en Cataluña en su propuesta de una comisión parlamentaria para debatir el modelo territorial de España, que registró el jueves en el Congreso, pero que en todo caso no está previsto que salga adelante hasta después del 1 de octubre. En su solicitud, aunque mencionaron de pasada su defensa de una reforma federal de la Constitución, los socialistas se limitaron a plantear que el organismo realice «las propuestas que considere necesarias» para «desbloquear» el actual desencuentro en relación con la cuestión catalana.

Rajoy viaja el sábado

Es probable que Sánchez se ponga en contacto también con dirigentes de PDeCAT y Esquerra en busca de su participación en la comisión. Los republicanos son reticentes y los exconvergentes, aunque se muestran más abiertos, también ponen reparos. No será la única visita de Sánchez a tierras catalanas esta semana. El líder del PSOE participará el próximo domingo en la tradicional Fiesta de la Rosa en Gavá. La víspera será el líder del PP, Mariano Rajoy, el que aterrice en Cataluña para asistir a la Escuela de Verano del PP en Salou.

Una aberración que no se consumará

Mercedes Lodeiro
De izquierda a derecha: Joan Botella, Rafael Arenas, Teresa Freixes y Pere López
De izquierda a derecha: Joan Botella, Rafael Arenas, Teresa Freixes y Pere López

Representantes de entidades civiles confían en que no haya consulta, pero piden medidas para impedirla

Pese a que los secesionistas hacen más ruido, y por eso parecen más, muchas son las voces que les reclaman cordura desde la sociedad civil catalana. Y si los soberanistas apelan al discurso de que «es lo que quiere la gente», los miembros de organizaciones como Sociedad Civil Catalana, Federalistes d'Esquerra, Concordia Cívica y Sindicalistas contra el Referendo también se consideran gente. Así lo reivindican estas entidades, a las que pertenecen prestigiosos expertos juristas como Rafael Arenas, catedrático de Derecho Internacional Privado en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB); Joan Botella, decano de Ciencias Políticas en la misma universidad; Teresa Freixes, catedrática de Derecho Constitucional; y el histórico sindicalista de CC.OO. Pere López .

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Galicia, ante el paisaje del 2 de octubre

Preocupa que, pasado el 1-O, el problema catalán se intente solucionar dando privilegios a costa de las demás autonomías

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Gonzalo Bareño

Aunque para algunos debería haber llegado antes, la avalancha judicial, política y policial que está cayendo sobre los promotores del golpe institucional en Cataluña hace que muchos de sus responsables, que hasta hace poco presumían de dar «miedo» a los españoles, empiecen a dar ya por perdida la batalla. Pero es precisamente el comienzo de esa asunción de la derrota lo que hace que muchos independentistas se dediquen ya a construir no el relato de la república catalana cuyo alumbramiento se fijaba para el 1 de octubre, convertida ya en una quimera inalcanzable, sino el del 2 de octubre, que parece una novela mucho más realista y al alcance de la mano. Ese relato dice, poco más o menos, que, si no hay independencia inmediata, al menos debe haber más autogobierno, más inversión y total autonomía fiscal si no se quiere que Cataluña vuelva a las andadas. Pero hay muchos españoles a los que tampoco les gusta la pinta que va adquiriendo ese relato alternativo.

Es obvio que cuando amaine la tormenta de este ciclo rupturista impulsado por quienes han tratado de ocultar su incompetencia detrás de las banderas será necesario retomar la política y el diálogo. La fuerte mejoría de la economía, también en Cataluña, ayudará sin duda a templar a medio plazo los ardores guerreros de la parte más sensata del independentismo -la otra es irrecuperable-, y a que el seny acabe imponiéndose en Cataluña, pero también en la otra orilla del Ebro. El propio Mariano Rajoy lo tiene asumido. Y el PP, también.

Lo que preocupa en algunos territorios, incluidos aquellos en los que gobierna el PP, como Galicia, es que una vez consumada la derrota del independentismo más radical, el Gobierno pudiera tener la tentación de solucionar el problema catalán, que nadie niega, por la vía de otorgar privilegios económicos a Cataluña a costa del resto de comunidades.

Y preocupa porque incluso entre algunos destacados dirigentes del PP se empieza a asumir ese discurso, en el que el PSOE de Sánchez está hace ya tiempo, de que para que los catalanes se encuentren cómodos en España es imprescindible, de entrada, otorgar a Cataluña un régimen fiscal análogo al que disfrutan el País Vasco y Navarra, dejándole recaudar todos los impuestos; mejorar las inversiones del Estado en esa comunidad y reducir su solidaridad interterritorial. Además, por supuesto, de indultar a todos los dirigentes políticos catalanes que resulten condenados por violar la Constitución. Cuestiones todas ellas que implicarían que después de mucho tiempo de órdagos y amenazas, el resultado sería que el nacionalismo catalán habría alcanzado, sin sufrir daños, todos los objetivos que se marcó hace cinco años, cuando Artur Mas se plantó en la Moncloa para decirle a Rajoy que o le daba un concierto económico como el vasco y mejoraba la financiación de Cataluña, o se echaba al monte.

Rajoy le dijo entonces que no, porque eso supondría romper con la igualdad de todos los españoles y perjudicar a otras comunidades. Tendría poco sentido que, después de cinco años de tropelías e ilegalidades, se cediera ahora a lo que no se cedió entonces. Porque, para eso, nos habríamos ahorrado el sofocón.

El PP teme una moción de censura de Pedro Sánchez

Aunque nadie en el PP duda de la sinceridad de Pedro Sánchez cuando respalda a Rajoy para frenar el referendo ilegal, hay quien considera que el socialista tiene una hoja de ruta definida para alcanzar la presidencia del Gobierno. El guion pasaría porque, después del 1-O, en Cataluña se convocaran de inmediato unas elecciones autonómicas tras las que se formaría un Gobierno tripartito en el que entraría el PSC. Este Gobierno exigiría una reforma constitucional para encontrar un nuevo encaje de Cataluña en España. Como contrapartida, los nacionalistas apoyarían una moción de censura en el Congreso que serviría para echar del Gobierno a Rajoy y dar la presidencia a Pedro Sánchez.

¿Ha mostrado Galicia su voluntad de ser nación?

Aunque hasta hace no mucho era algo que en el PSOE sonaba a anatema, Pedro Sánchez ha conseguido ya que su discurso sobre la nación de naciones se haya asumido por los socialistas en casi todos los territorios, incluido el de Galicia. Hasta Susana Díaz se apunta ya a decir que si Cataluña y el País Vasco son naciones, Andalucía también lo es. Lo que ha sorprendido algo más es la afirmación que hizo Sánchez el pasado martes, cuando aseguró que Galicia, al igual que Cataluña y País Vasco «ha mostrado históricamente su vocación de ser nación», lo que supone tomar la parte por el todo. Porque una cosa es que en Galicia existan nacionalistas, y otra que esa sea la posición mayoritaria.

El futuro de los más de 100.000 gallegos catalanes

En Cataluña viven aproximadamente 100.000 gallegos, aunque son muchísimos más los que tienen antepasados gallegos o algún tipo de vínculo con Galicia. En esa población, como en la procedente de cualquier parte del mundo, habrá todo tipo de ideologías y también opiniones distintas respecto a lo que podría suponer para ellos que Cataluña se independizara de España. La lógica indicaría que los líderes políticos de Galicia deberían ir a Cataluña en los próximos días para dirigirse directamente a esa población y explicarle las consecuencias que tendría. Pero hacerlo supondría, de alguna forma, participar en la campaña de un referendo ilegal que no se va a celebrar. Ahí es donde está la duda.

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