Los secesionistas se enfrentan entre sí por la declaración de independencia

El PDeCAT la descarta, pero la CUP y ERC recuerdan que está prevista en sus leyes

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Madrid / La Voz

La evidencia de que las medidas policiales, jurídicas y políticas tomadas por el Gobierno impedirán que el 1 de octubre pueda celebrarse un referendo con visos de validez en Cataluña ha abierto grietas en las filas independentistas. Todos los partidos, grupos y asociaciones partidarios de la secesión están de acuerdo en que el 1 de octubre tienen que intentar celebrar la consulta pese a todas las dificultades, pero no ocurre lo mismo con la estrategia a seguir a partir del día siguiente. El PDeCAT, partido del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, empieza a rebajar el tono de su desafío, descartando una declaración unilateral de independencia, mientras en el otro extremo la CUP redobla la presión alentando a la desobediencia y la ruptura inmediata con España.

El portavoz del PDeCAT en el Congreso, Carles Campuzano, aseguró el martes categóricamente que la declaración unilateral está «absolutamente descartada» y que a partir del próximo lunes apuestan por abrir un diálogo político con el Gobierno. «La independencia de Cataluña no se materializa en tres días, exige un proceso de negociación con el Estado, es evidente», dijo Campuzano. Una postura que choca de plano con el planteamiento de la CUP. La diputada de la formación antisistema Anna Gabriel le recordó a Campuzano que en las leyes de referendo y transitoriedad aprobadas por el Parlamento catalán, que los secesionistas siguen considerando válidas pese a haber sido suspendidas por el Tribunal Constitucional, «queda recogido de una forma muy clara» que si el sí es mayoritario en el referendo la independencia se declarará unilateralmente.

El propio Puigdemont descartó sin embargo esa posibilidad en una entrevista en una televisión francesa en la que explicó que tras la consulta ilegal, en caso de que se imponga el sí a la secesión, hará «un llamamiento formal al diálogo con el Estado español y con la UE» para alcanzar la independencia «de forma dialogada, acordada con España». «Será fundamental que el Estado español quiera ponerse de acuerdo en cómo gestionarlo», señaló. En la entrevista que concedió a La Sexta señaló que «seguramente alguien la va a proponer [la declaración de independencia] y lo vamos a debatir, pero que esto prejuzgue que esta va a ser la decisión que vamos a tomar es muy precipitado decirlo».

Notificaciones para las mesas

La aparente vacilación de los líderes del PDeCAT y del Gobierno catalán produjo también la reacción de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), cuyo portavoz en el Congreso, Joan Tardà, recordó en su cuenta de Twitter que «la única palabra» sobre la declaración unilateral de independencia de Cataluña la tendrán el Parlamento de Cataluña y el Gobierno catalán.

La suma de contradicciones no impidió que los secesionistas redoblaran el martes su desobediencia a la prohibición del referendo. El Gobierno catalán a empezó a entregar las notificaciones a los ciudadanos escogidos para ser miembros de las mesas en la consulta ilegal, según aseguró la portavoz de Junts pel Sí, Marta Rovira, que no aclaró como se había hecho esa entrega. La Guardia Civil intervino en la operación Anubis, que se saldó con 14 detenidos, 45.000 de las 55.0000 notificaciones que estaban previstas para conformar las mesas. En principio, estaba establecido entregarlas todas entre el 8 y el 15 de septiembre, pero la orden dada a Correos para que no las tramitara obligó a la Sindicatura Electoral, que ya ha sido disuelta, a ampliar esa horquilla una semana, con lo que el plazo concluía el martes.

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