La creciente tensión entre Ciudadanos y el PP amenaza ya los Presupuestos

Los dos partidos se enzarzan con cualquier excusa: Púnica, Cataluña o Diana Quer

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Madrid / La Voz

Las elecciones catalanas del pasado 21 de diciembre en las que Ciudadanos se convirtió en la fuerza más votada y el PP se quedó con tan solo cuatro diputados supusieron un punto de inflexión en las relaciones entre los dos partidos. Ambos pugnan por el mismo espacio electoral, por lo que tan solo era cuestión de tiempo que aumentase la tensión.

Aunque de puertas para afuera nunca se ha reconocido, aquella noche electoral disparó el temor en Génova a que los resultados de las autonómicas se contagiasen por el resto del Estado. En Ciudadanos, por su parte, surtieron el efecto contrario, y confían en que el 21D funcione como un trampolín que acabe impulsando a Albert Rivera a la Moncloa. Con este escenario, en el que por primera vez desde la desaparición de UCD existe cierta disputa por la hegemonía del centroderecha, en las dos últimas semanas no ha pasado un solo día en el que PP y C’s no entren en un intercambio de golpes. Ni siquiera en las fechas más señaladas de la Navidad. Cualquier excusa es buena.

Ayer volvieron a protagonizar un nuevo episodio dentro de esa disputa que amenaza con alargarse hasta la eternidad. En esta ocasión la excusa fue de nuevo la citación de la senadora popular por Murcia y exalcaldesa de Cartagena, Pilar Barreiro, que tendrá que declarar como investigada en la Púnica. Ciudadanos exprimirá al máximo este episodio, al reunir muchos de los aspectos con los que más cómodo se encuentra en ese mano a mano con el PP. Uno de ellos es la lucha contra la corrupción. La formación naranja exige la inmediata dimisión de esta parlamentaria con raíces en Galicia como parte del acuerdo por el que se comprometieron a apoyar la investidura de Rajoy, en el que se recogía que cualquier imputado por corrupción tendría que dejar su cargo o sería expulsado del partido. En caso de no cumplirlo, pone en solfa cualquier otro tipo de acuerdo en el futuro, incluyendo el voto a favor de los Presupuestos, algo que hasta hace unos días se daba por hecho. Así, Miguel Sánchez, portavoz de Ciudadanos en Murcia, solicitó al PP que «no haga perder el tiempo y cumpla con prontitud». Sánchez sacó a relucir también la apuesta por la regeneración democrática con la supresión de los aforamientos, otra de las grandes banderas agitadas con entusiasmo por los del partido naranja. «La señora Barreiro debió ser juzgada hace tiempo», aseguró, y recordó que su formación impulsó una medida para poner fin a esta figura jurídica en la clase política. Para acabar de meter el dedo en el ojo, Sánchez concluyó con una amenaza: «Nos estamos preparando para gobernar».

Respuesta de Hernando

En el PP recogió el guante con gusto el portavoz parlamentario, Rafael Hernando, siempre en guardia para responder a este tipo de polémicas, y trató de echar por tierra el argumentario naranja: «La situación de Barreiro es importante, pero hay otras que preocupan más», dijo el político manchego como pretexto para volver a exigir una explicación a Ciudadanos con los motivos por los que el Tribunal de Cuentas denunció irregularidades en su contabilidad. «Que expliquen lo que ha pasado, por qué no se las han tirado [las cuentas] ni al PSOE ni a Podemos», se justificó.

En el PP consideran que Ciudadanos sobreactúa al advertir que no apoyará los Presupuestos del 2018, pero José Manuel Villegas, secretario general de la formación de Albert Rivera, se encargó de dejar bien claro que van en serio, volviendo a exigir la cabeza de Pilar Barreiro. «Esta señora debe dimitir. Es condición sine qua non para aprobar los Presupuestos», sentenció.

Las polémicas entre PP y C’s no se reducen a esta senadora por Murcia. Los populares volvieron a insistir ayer en que Inés Arrimadas debe presentarse a una sesión de investidura para la presidencia de la Generalitat. «Como no se cambian las cosas es quedándose en casa y haciendo parecer que la cosa no va conmigo. Todo el día pidiendo a los demás, pero sin asumir responsabilidades», criticó Hernando. La candidata de Ciudadanos en Cataluña no parece dispuesta a dejarse presionar. Es consciente de que las cuentas de los escaños no dan, y el miércoles insistió en una entrevista en la Cope en que no dará el paso, acusando a PP y PSOE de utilizar estos ataques a la desesperada como una cortina de humo por sus malos resultados electorales.

La última prueba de esta creciente rivalidad llegó con el caso Diana Quer. La diputada popular Ana Vázquez acusó de oportunismo a Ciudadanos por una publicación en las redes sociales de Patricia Reyes, portavoz de Igualdad de esta formación, en la que relacionó el asesinato de la joven madrileña en A Pobra do Caramiñal con un caso de violencia machista.

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