Pedro Sánchez se suma a la huelga feminista del 8 de marzo

El secretario general blinda su figura y refuerza el papel de la militancia. Delante del Comité Federal, se marca como objetivo convertir al PSOE en la primera fuerza política en el 2019

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Aranjuez | La Voz

Pedro Sánchez avanzó este sábado que el PSOE secundará la huelga feminista convocada para el próximo 8 de marzo, un paro al que invitó a sumarse a todos los partidos. «No estamos hablando de cuestión ideológica, sino de justicia social», argumentó, justificando su postura de oposición de Estado. El anuncio lo realizó en Aranjuez, en donde reunió al Comité Federal del PSOE para la aprobación del nuevo reglamento interno, gracias al que considera que lidera el partido más democrático de España, llamando al resto de formaciones a que tomen nota y concedan una mayor cuota de poder a la militancia.

El discurso de Sánchez arrancó recordando la figura de Enrique Tierno Galván, al que destacó como el promotor del artículo VI de la Constitución, que dice que «la estructura interna y el funcionamiento de los partidos políticos deberán ser democráticos». Toda una declaración de intenciones. «Tenemos que prestigiar la palabra militancia, y lo vamos a hacer con hechos, con esta norma. Hoy hacemos al PSOE, amigos y amigas, el partido más democrático, participativo y paritario del país. Hoy damos un paso de gigante. Bien distinto a lo que hacen otras formaciones políticas», criticó el dirigente socialista.

Sánchez defendió la posición de su partido a lo largo de esta legislatura, ensalzando su naturaleza «constitucional». En su única mención al desafío independentista, el acontecimiento que ha marcado los últimos meses del panorama político, recordó a los más de 300 asistentes que «el secesionismo no tiene nada que ver con la izquierda, al menos con la que representamos», puntualizó, para marcar distancias con la postura de Podemos a lo largo de todo el proceso. Además, destacó que la mejor manera de defender la Carta Magna era «adaptándola a los tiempos», en lo que pareció una defensa de la comisión territorial que abandera su partido en el Congreso.

Objetivo: 2019

Pedro Sánchez se marcó el objetivo para el 2019 de convertir a su partido en «la primera fuerza política en este país». Aspira a superar al PP, formación a la que responsabilizó de la «parálisis» en la que se encuentra España, y exigió al Gobierno que acuda al Parlamento con unos Presupuestos.

El secretario general socialista también reivindicó su proyecto tras haberse impuesto en el proceso de primarias a todo el aparato. «No nos van a regalar nada. Nuestro proyecto es autónomo. No está al servicio de la plutocracia, está al servicio de la mayoría social, y eso tiene un coste», lamentó.

Su gran rival en el proceso de primarias, Susana Díaz, fue la gran ausencia en el Comité Federal de este sábado. La presidenta de la Junta de Andalucía, con la que no mantiene muy buenas relaciones, alegó problemas de agenda para fallar a la cita de Aranjuez. Además de Díaz también fallaron el asturiano Javier Fernández (que ya no es miembro nato al no liderar la federación asturiana), el valenciano Ximo Puig y la balear Francina Armengol.

Representación gallega

Liderando la representación gallega acudió el secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero, que destacó que lo que se estaba aprobando este sábado era lo prometido en el 39 congreso del partido, celebrado el pasado junio. Ensalzó las primarias, recordando que él mimo se convirtió en el líder de los socialistas gallegos gracias a este proceso. 

La compostelana Pilar Cancela, como miembra de la Ejecutiva, respaldó en primera fila a Pedro Sánchez durante todo su discurso.

Las claves del nuevo reglamento del PSOE

Pedro Sánchez se blinda. Con el visto bueno concedido este sábado por el Comité Federal al nuevo reglamento del partido, el secretario general ya no podrá ser destituido por los notables. Hasta ahora las élites socialistas tenían dos vías para acabar con su líder: una moción de censura en un comité federal, el máximo órgano entre congresos, o mediante la dimisión de la mayoría de los miembros de la ejecutiva, como le sucedió en el 2016, cuando se vio forzado a dejar una dirección que posteriormente acabaría reconquistando.

Además de la secretaría general, el otro sector del partido que sale reforzado con este nuevo reglamento es la militancia. Pedro Sánchez no se olvida de la herramienta gracias a la cual recuperó el timón de Ferraz, y premia a las bases con la facultad de decidir en los pactos de Gobierno. A partir de ahora, la militancia tendrá la última palabra para aprobar o vetar cualquier pacto que explore la dirección federal. Las bases se pronunciarán incluso sobre el sentido del voto de su partido para facilitar o no la investidura de un candidato de otra formación, un apartado que parece redactado para recordar la abstención de la bancada socialista que facilitó la renovación de Rajoy en la Moncloa. Las bases también tendrán la capacidad para forzar a los presidentes autonómicos o, en su caso, del Gobierno, para renovar su liderazgo en un proceso de primarias.

Otro de los cambios importantes con la nueva normativa está en los avales. Se establece un máximo, para evitar demostraciones de fuerza que puedan condicionar el resto del proceso.

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