Puigdemont sobre la investidura: «Las conversaciones están avanzando bien»

«Todos queremos lo mismo», ha asegurado el expresidente de la Generalitat

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El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont ha asegurado este sábado que las conversaciones sobre la investidura y la posterior formación del gobierno catalán «están avanzando bien», y que «en lo esencial» progresan «con discreción». En declaraciones a Catalunya Ràdio, Puigdemont se ha referido así a las conversaciones que mantienen las formaciones independentistas para superar la intervención de la Generalitat. «Todos queremos lo mismo, que haya un levantamiento del 155, un ejecutivo que haga políticas que la gente ha votado y que se mantenga el mandato del 1 de octubre», ha dicho el expresidente, para quien la intervención de la Generalitat debería haber acabado al conocerse el resultado de las elecciones catalanas del pasado 21 de diciembre. Preguntado por cómo se encuentra, Puigdemont ha asegurado que está «bien, razonablemente bien», «ultimando la situación y encarando los tiempos que deben venir con la máxima esperanza e ilusión», ha comentado, sin ofrecer más detalles.

Dardo al CNI

 Puigdemont ha pedido  a los servicios secretos españoles, el CNI, «que dedican tantos esfuerzos a mirar que yo no entre por la frontera en el maletero de un coche de un particular», que dediquen «más esfuerzos a compartir información que puede salvar vidas». En declaraciones al programa El Suplement de Catalunya Ràdio, que este sábado emitía un programa especial sobre los atentados, al cumplirse seis meses de la tragedia, Puigdemont ha lanzado diversos reproches al Gobierno porque, según ha dicho, el Estado no compartió con la policía autonómica «información sensible» sobre el imán de Ripoll, el cerebro de los ataques terroristas de Barcelona y Cambrils. El expresident ha asegurado que diversos indicios señalaban la «connivencia» del CNI con el imán de Ripoll, y que, en cambio, hay personas que están «en prisión preventiva» actualmente por «indicios relacionales más débiles» que los acreditados en ese caso, haciendo así un paralelismo con los presos soberanistas.

Solo a partir de lo publicado en prensa, ha dicho el excalde de Gerona, «hay motivos para pedir explicaciones al Estado sobre qué hizo con el imán de Ripoll y si está ocultando algún tipo de información». «Si el Estado español, como se ha visto luego, negligió en algunos aspectos de su responsabilidad en la información sensible de personas afectadas en este caso -el de los atentados-, deberá dar explicaciones durante mucho tiempo», ha dicho Puigdemont en una entrevista telefónica. «La lucha contra el terrorismo nos concierne a todos y esperábamos que también (esta lucha) fuera la del Estado», ha asegurado el expresidente catalán, que ha vuelto a reprochar al Gobierno la falta de información suministrada a los Mossos.

No obstante, ha admitido que la primera reacción de todas las administraciones ante los atentados fue la de «trabajar todos a la una», y que ese día habló con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sobre lo sucedido. Sin embargo, ha lamentado que a posteriori, a su juicio, se pusiera de manifiesto que el Ejecutivo no había compartido toda la información de la que disponía sobre el imán de Ripoll. «Quizá si hubiera compartido la información del imán de Ripoll, la policía catalana probablemente habría podido ser más eficaz en la respuesta contra esta amenaza», ha concluido Puigdemont. 

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Cristian Reino
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Nada escapa hoy en día en Cataluña a la embarrada negociación que mantienen Junts per Catalunya y Esquerra para la investidura del presidente de la Generalitat. Tampoco la defensa de la inmersión lingüística, un sistema que rige en Cataluña desde los años ochenta y que viene a ser una especie de joya de la corona del autogobierno catalán, junto a TV-3 y los Mossos. Los dos principales grupos secesionistas, que no acaban de encontrar una salida al laberinto de la elección presidencial, salieron este viernes en tromba en defensa de la escuela catalana, que ven amenazada por los anuncios del Gobierno central, al amparo del 155, pero, en cambio, neoconvergentes y republicanos no fueron capaces de transmitir un mensaje de unidad, a pesar de que ambos rechazan la iniciativa del Gobierno y ambos se sumaran a la protesta de la ANC y Òmnium por los cuatro meses en prisión de los Jordis.

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