Jubilados «indignados»: «Creían que íbamos a ser cuatro»

Miles de pensionistas se manifiestan en toda España para protestar tras la insignificante subida del 0,25 % de las pensiones, lo que en Madrid desbordó todas las previsiones


Madrid

«Creían que íbamos a ser cuatro, y mira cómo está la calle». Juan Carlos es un jubilado madrileño de los miles que este jueves al mediodía se congregaron a las puertas del Congreso para protestar por la insignificante subida de las pensiones, del 0,25 %, establecida por el Gobierno. Su peto blanco lo distingue como uno de los cabecillas de la Coordinadora Estatal en Defensa del Sistema Público de Pensiones, la plataforma que impulsó la protesta junto a los dos grandes sindicatos del país; y como tal, presume de su gran poder de convocatoria.

Cargados de mensajes reivindicativos en pegatinas, cartelones y chapas -«a un euro, compa», intentaba hacer algo de caja un anciano-, miles de pensionistas protestaron a la entrada de las Cortes al grito de «Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden».

Miles de pensionistas saltan el cordón policial y bloquean las puertas del Congreso La convocatoria nacional por una pensión digna está superando todas las previsiones

A Juan Carlos no le faltaba razón con las previsiones de asistencia que manejaba la policía. Ante la insistencia de los manifestantes por aproximarse al Congreso, hubo momentos en los que se vio desbordada y requirió refuerzos. Algunas de las vallas de seguridad dispuestas a lo largo de la carrera de San Jerónimo se vinieron abajo, obligando a cortar el tráfico de esta calle habitualmente poco transitada por vehículos.

Los cánticos desorganizados no lograban imponerse con claridad al ensordecedor ruido generado con los silbatos y trompetas de plástico con los que iban armados muchos de los asistentes y que soplaban con energía a pesar de su avanzada edad. «Ni los taxistas montan tanto escándalo», comentaba un experimentado técnico de sonido que cubría ayer la protesta celebrada bajo el agradable sol de invierno de la capital española. Con el paso de las horas, los jubilados se fueron retirando a sus casas y regresó la normalidad. Muchos tenían tareas que hacer a última hora de la mañana.

Las ciudades gallegas respondieron de igual modo al llamamiento realizado por las organizaciones convocantes. Se celebraron concentraciones en A Coruña, Ferrol, A Mariña, Pontevedra, Barbanza, Santiago... Desde decenas a centenares de jubilados, en cada ciudad y localidad, expresaron las mismas inquietudes y protestas.

Las consignas fueron comunes: «Máis para as pensións e menos para os ladróns», desplegadas al grito de «Máis pensión, menos corrupción».

Con estos actos reivindicativos, los afectados proponen reimplantar un modelo de incremento anual de las pensiones en relación con el IPC para asegurar el mantenimiento del poder adquisitivo, restablecer la jubilación a los 65 años, homologar las prestaciones a todos los niveles, recuperar los derechos sobre la jubilación anticipada y parcial, un «correcto» funcionamiento de la ley de dependencia y blindar este servicio.

El IPC le come 200 euros a la pensión

G. Lemos
.

La inflación media, del 2,1 % en Galicia, fue más de ocho veces superior a la subida de las prestaciones, de tan solo un 0,25 %

Aunque los precios, desbocados durante los primeros meses del 2017 por la fuerte subida de los carburantes y la electricidad, se suavizaron en el tramo final del año, la inflación media acumulada durante el año le dio un buen mordisco al bolsillo de trabajadores y pensionistas. Para estos últimos, la pérdida de poder adquisitivo fue la más intensa desde el 2011, año en el que se congelaron todas las prestaciones salvo las mínimas. Y es que, con una revalorización mínima del 0,25 %, jubilados y otros colectivos cuya nómina depende de la Seguridad Social tuvieron que hacer frente a una subida del coste de la vida ocho veces superior.

Seguir leyendo

Valora este artículo

2 votos
Comentarios

Jubilados «indignados»: «Creían que íbamos a ser cuatro»