Resistencia Galega se cuela en ARCO

Entre los retratos que forman parte de «Presos políticos» se encuentra el de Carlos Calvo, que cumple condena por colaborar con esta organización etiquetada por el Supremo y la Audiencia como terrorista


Madrid | La Voz

Este domingo se bajaron las persianas de ARCO, la feria de arte contemporáneo más importante que se celebra en España y que cada año atrae a más de cien mil especialistas y curiosos. También a un importante número de inversores. Todavía falta por cuadrar la caja, pero los organizadores avanzan que este año las ventas han aumentado entre un 10 y un 20 %, récord desde el estallido de la crisis. Sin embargo, esta edición, además del arte y el negocio, habitualmente de la mano, también se ha colado la política.

A principios de semana, coincidiendo con la apertura de puertas, saltó la polémica. En la pared de la galería madrileña Helga de Alvear colgaban 24 retratos parcialmente pixelados, pero fácilmente reconocibles, agrupados por el artista Santiago Sierra bajo el título de Presos políticos. Tres de ellos corresponden a dirigentes independentistas que se encuentran en prisión preventiva investigados por delitos de sedición, rebelión o malversación. Se trata del exvicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, y de los antiguos líderes de las plataformas ciudadanas Òmnium Cultural y ANC, Jordi Cuixart y Jordi Sànchez. Desde varios sectores denunciaron su presencia, y de inmediato el asunto se convirtió en un trituradora de titulares; todas las cámaras que accedían al recinto de Ifema lo hacían en busca de esa obra, algo que la organización alegó para promover su retirada. Así, tras obtener el visto bueno de la galería afectada, varios operarios procedieron a sacar los retratos.

.Santiago Sierra posa delante de  Presos políticos
Santiago Sierra posa delante de "Presos políticos"

La intención que pretendían los responsables de la feria decidiendo la retirada de Presos políticos no era otra que sofocar la polémica para que no eclipsase al resto de obras. Todo lo contrario. Mediante el efecto Streisand, que magnifica todo aquello que trata de silenciarse, como pasó recientemente también con el libro sobre le narcotráfico gallego Fariña, la crisis aumentó exponencialmente. Al primer debate, de si eso debería colgar ahí, se incorporaron muchos otros. ¿Debe retirarse? ¿Quién lo ha decidido? Y aunque de forma tergiversada, alimentando así una de las grandes argumentaciones dentro del independentismo catalán, que llega a equiparar a España con una dictadura carente de todo tipo de libertades.

Pero además de los tres dirigentes secesionistas comentados, ¿quiénes son los otros 21? Lo cierto es que del mismo modo que Santiago Sierra acaparó el protagonismo, Junqueras, Cuixart y Sánchez eclipsaron en buen parte a sus compañeros de pared. Entre ellos está Carlos Calvo, que cumple condena por colaboración por Resistencia Galega. El retrato pixelado de Carlos Calvo se titula Preso político número 3, y va acompañado del siguiente texto, que trata de explicar las razones por las que se encuentra en prisión:

«Artista e investigador. La Audiencia Nacional le condenó por tenecia de explosivos y colaboración con Resistencia Galega, una supuesta organización independentista catalogada como terrorista por el alto tribunal a pesar de no haber atentado nunca.

Actualmente cumple una condena de siete años en base a unos hechos que él siempre ha negado. Una condena posterior, también de siete años, fue anulada por el Tribunal Supremo tras demostrarse indefensión durante el juicio.

Centro Penitenciario de Villabona».

Carlos Calvo presta declaración en la Audiencia (mayo del 2014)
Carlos Calvo presta declaración en la Audiencia (mayo del 2014)

Según consta en la sentencia, Carlos Calvo cumple condena por facilitar una bomba a un miembro de Resistencia Galega (según el Supremo y la Audiencia, una organización terrorista) que posteriormente este último colocaría en un cajero de Vigo y que fue detonada por los Tedax.

Junto a Carlos Calvo y a los dirigentes independentistas catalanes también cuentan con su retrato el excolaborador de ETA y líder de Bildu Arnaldo Otegi, los jóvenes de Alsasua que agredieron a dos agentes de la Guardia Civil y a sus parejas en una bar de esta localidad navarra, el concejal de Podemos Andrés Bódalo, que cumple condena por agredir a un edil socialista.

La obra Presos políticos fue adquirida recientemente por el empresario Tatxo Benet, socio fundador de Mediapro junto a Jaume Roures, por un precio cercano a los 100.000 euros.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Resistencia Galega se cuela en ARCO