Los fiscales españoles entregan a los alemanes pruebas de la violencia en relación con el 1-O

Los exconsejeros huidos en Bélgica deberán comparecer la próxima semana ante el juez, y Ponsatí, el 15 de mayo

.Referendo ilegal de Cataluña
Referendo ilegal de Cataluña

redacción / La voz

La Justicia española no da por perdida la batalla para conseguir la entrega de Carles Puigdemont para que pueda ser juzgado en el Tribunal Supremo por el delito de rebelión. Mientras el juez Pablo Llarena medita y prepara los siguientes pasos a dar en este sentido, la Fiscalía se ha movido. Algunos de los fiscales que trabajan en el caso en el tribunal español se reunieron ayer en la ciudad holandesa de La Haya con representantes de la Fiscalía alemana, que intentará explorar los caminos, aunque estrechos, para tratar de que el tribunal de Schleswig-Holstein reconsidere su negativa a entregar a Puigdemont por el delito de rebelión, al considerar que no se ha dado el requisito de violencia necesario para apreciar el delito de alta traición, equivalente en Alemania al de rebelión en España.

Por esta razón, los fiscales españoles entregaron documentación adicional a los alemanes, que incluye todo un archivo de pruebas nuevas para demostrar la violencia que, según la Justicia española, se produjo antes, durante y después del referendo ilegal del 1-O. La reunión, que comenzó a las nueve de la mañana, se celebró en un ambiente de enorme secretismo, para que no trascendiera nada. No obstante, fue confirmado por fuentes de Eurojust, la sede de la oficina de cooperación judicial entre países de la UE en cuyas oficinas se celebró el encuentro.

Aunque la Fiscalía alemana tiene escaso margen de maniobra, podría aprovechar que aún está pendiente la decisión del tribunal de Schleswig-Holstein sobre el delito de malversación que también se imputa a Puigdemont para aportar las nuevas pruebas y pedirle que reconsidere su negativa a aceptar el delito de rebelión.

Y mientras el proceso en Alemania sigue su curso, los exconsejeros Toni Comín, Meritxell Serret y Lluís Puig deberán comparecer la próxima semana ante el tribunal de Bruselas encargado de decidir sobre la euroorden cursada por España contra los tres por su papel en el proceso independentista. El próximo 15 de mayo será el turno de Clara Ponsatí en Edimburgo, adonde llegó en marzo para impartir clases en la universidad de Saint Andrews, tras permanecer junto a Carles Puigdemont en Bélgica. No se espera ninguna decisión en la vista del próximo miércoles en Bruselas.

Rovira, dispuesta a pedir asilo

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, contra la que también pesa una orden internacional tras haberse fugado de España el día que debía comparecer ante el juez Llarena, dijo ayer que se ha puesto a disposición de las autoridades suizas, país al que se fugó. «Desde mi llegada, por medio de mi abogado, me puse a disposición de las autoridades suizas. Si sintiera la necesidad, pediría asilo, pero este no es el caso en este momento», declara en una entrevista al diario suizo Le Temps. Rovira niega que haya perjudicado con su huida a compañeros que aquel día fueron enviados a prisión.

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