Feijoo reprende a los líderes que ven España como «un bar que se traspasa»

Cree que Rajoy es el único dirigente «serio» y lamenta la «ansiedad» de la oposición

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santiago / la voz

Tres días, tres declaraciones de fidelidad a Mariano Rajoy. «Y mañana -por hoy- seguimos». Así se despidió ayer de la prensa Alberto Núñez Feijoo, que poco después de este mediodía hablará por cuarta jornada consecutiva sobre la actualidad política española, algo excepcional en su dinámica de comunicación, enfocada de ordinario a no ensombrecer la actividad de la Xunta.

Pero la moción de censura y la delicada situación del presidente del Gobierno distorsiona todo en esta semana, de ahí que los medios de ámbito nacional aparezcan en los actos de corte autonómico más insospechados buscando con insistencia la opinión del líder popular gallego. Sus declaraciones -excepcionalmente en castellano- están llegando nítidas y sin subtítulo a Madrid, y encuentran eco entre el resto de los barones populares, en posiciones políticas mucho más débiles por la ausencia de mayorías absolutas como la que sí consiguió el de Os Peares hace poco más de un año y medio.

El argumentario del Partido Popular puso ayer el acento en el daño económico que está suponiendo la apuesta de Pedro Sánchez -la mayoría de los dirigentes hicieron declaraciones en este sentido-, pero Feijoo elevó dialécticamente su respuesta al describir la operación socialista como «una subasta» a la que le van saliendo «compradores», en referencia al paulatino posicionamiento de unos líderes políticos con «una crisis de ansiedad» por llegar al poder. Tan solo 48 horas después de declarar que él no va a ser «un judas», negó hasta tres veces que Rajoy vaya a renunciar a la Presidencia, «entre otras cosas porque significaría dimitir de sus responsabilidades, y en estos momento necesitamos un político serio». Y fue más expresivo aún al indicar que «España no es un bar que se traspasa, sino 46 millones de ciudadanos que tienen derecho a que se respete el resultado de las urnas del 2015 y del 2016».

El matiz de las dos convocatorias electorales consecutivas ganadas por Rajoy le dio pie para arremeter contra Pedro Sánchez, al que acusó de paralizar España durante un año y de volver ahora «a las andadas, tomándose a broma la gobernabilidad del país y buscando una notoriedad atípica y enfermiza». La consecuencia de la «pataleta» del líder socialista ha sido, a su entender, la reactivación de un «juego de tronos» entre los aspirantes de la oposición, cuando «es obvio» que no hay un Gobierno alternativo. «Mientras, los españoles somos más pobres que hace una semana porque pagamos más por la deuda», insistió retomando la interpretación económica y la respuesta de los mercados a la inestabilidad política. 

Para la historia del disparate

El presidente de la Xunta también mandó un recado al PNV, partido que podría ser determinante para que prospere la moción de censura y que hace solo una semana le dio aire a Rajoy al facilitar la aprobación de los Presupuestos. «No tiene ningún sentido, y pasaríamos a la historia del disparate si los mismos partidos que aprueban las cuentas un día apoyan una moción de censura al siguiente. No hay un precedente como este en ninguna democracia europea», valoró Feijoo con gestos de asombro.

Evita hablar de Sáenz de Santamaría porque el presidente «no renunciará»

La contundencia de Feijoo al defender que Rajoy debe resistir en la Moncloa por su capacidad política y por la falta de consistencia de sus rivales le permitió pasar de puntillas sobre una pregunta concreta acerca de la capacidad de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría para dirigir el Gobierno y el PP. Fue la segunda vez en la misma semana que habló de la sucesión del presidente, ya que el lunes también tuvo que valorar su propia situación ante los eventuales movimientos dentro del partido que desencadenaría una moción de censura exitosa. Tanto la número dos del Gobierno como el presidente de la Xunta han sido autocríticos dentro de la familia popular tras conocerse la sentencia de la trama Gürtel y de sus protagonistas, con los que marcaron distancias.

El PP le recuerda al PSOE los casos de corrupción que tiene abiertos en Andalucía

El presidente del PP en Andalucía, Juanma Moreno, le recordó ayer al PSOE las «150 causas que tiene abiertas» en esa comunidad por corrupción. Moreno afirmó que el PP ha pedido perdón en numerosas ocasiones por casos como la Gürtel y reclamó a los socialistas que hagan lo mismo. También señaló al PSOE como el responsable de los «problemas de inestabilidad, económicos, de empleo y de bienestar» que se puedan generar en España «por culpa de la moción de censura, que solo busca un hueco para Sánchez».

El presidente de Castilla y León califica de fraude de ley la iniciativa de los socialistas

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, cargó ayer contra la moción de censura del PSOE, que considera «apresurada, improvisada y un fraude de ley», porque no garantiza la estabilidad y conducirá a España a «la inestabilidad política y económica».

Herrera pidió, en los pasillos del Congreso, responsabilidad a los diputados para no apoyar la moción auspiciada por Sánchez, «alguien que ha fracasado en dos elecciones generales» y que solo aspira a instalarse en la Moncloa «a cualquier precio». El presidente de la Junta recordó que la moción de censura es un instrumento legítimo y democrático para garantizar la estabilidad, lo que no se produce en este caso, y reconoció que «existe una gran incertidumbre sobre su resultado».

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