El mensaje oculto de la ratafía: el licor de los pactos que le regaló Torra a Sánchez

El presidente de la Generalitat, como hacen otros mandatarios en sus encuentros, aprovechó la reunión con el jefe del Ejecutivo para lanzar un mensaje subliminal a través de sus obsequios

.

Entre broma y broma la verdad asoma. Y entre regalo y agasajo tras un encuentro formal entre altos cargos se esconde, un buen puñado de veces, un estratégico mensaje.  Ocurrió cuando el rey de Marruecos Mohamed VI entregó un reloj de oro con diamantes y esmeraldas a Barack Obama, entonces presidente de Estados Unidos, como señal de que la amistad entre ambos países debía mantenerse fuerte y sana. Algo similar, aunque más bien en clave de advertencia, sucedió en el encuentro entre el papa Francisco y Donald Trump cuando el magante visitó el Vaticano. Al pontífice no le tembló el pulso y obsequió al neoyorquino con dos textos, escritos de su puño y letra, que versan sobre la paz y y el medioambiente. A buen entendedor...

Los líderes más megalómanos no desaprovechan ocasión para generar polémica y aumentar las filias que generan hasta con los gestos más nimios. Por eso Joaquim Torra no dejó pasar la ocasión de estar en el candelero, más allá de por los escasos puentes tendidos entre el presidente de la Generalitat y Pedro Sánchez en su primer encuentro en Moncloa, por los simbólicos regalos que se llevó a Madrid. Dos libros sobre Cataluña, uno de ellos de mapas y otro sobre el Valle de Arán y una botella de licor de ratafía. Fue precisamente este último obsequio el que concentró la atención de los más curiosos, entre otras cosas porque los más ávidos supieron descifrar el significado que subyacía tras la entrega de esta bebida.

Un licor dulce

La ratafía catalana, que tiene sello de denominación geográfica desde 1989, un reconocimiento comunitario a las bebidas espirituosas que se elaboran en una zona determinada, está elaborada por la plataforma No a la Molt Alta Tensió que han utilizado las hierbas de un territorio preservado para la construcción de una línea de alta tensión para preparar el licor, en parte para reivindicar la riqueza del terreno y también para recaudar fondos para la plataforma. Es un licor dulce, elaborado a partir de aguardiente y una mezcla con distintas hierbas y, aunque generalmente se emplea piel de limón, claveles, clavos de olor, nuez moscada y canela, se le pueden añadir un gran número de especias y plantas, en función de lo que abunde en la zona. Su elaboración habitualmente es casera, y es especialmente típica en las comarcas del norte de Cataluña, Girona y Pirineos. 

Como explica el diario El Periódico, el motivo por el que Torra se decantó por este licor puede estar relacionado con unas declaraciones que realizó la semana anterior en Santa Coloma de Farners (Gerona), mientras participaba en un taller de elaboración de esta bebida. Entonces, el presidente de la Generalitat aseguró que «la ratafía nos hace un poco más fuertes como país» y que «une y divierte».Además, explicó que su abuelo ya preparaba este licor y que sirve para recordar «de donde se viene», por lo que producirla es «como cuidar el país, de su paisaje y sus tradiciones». Por otro lado, según algunas fuentes, ratafía procedería de la expresión latina rata fiat, es decir, «así sea» y que servía para ratificar un acuerdo verbal.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

El mensaje oculto de la ratafía: el licor de los pactos que le regaló Torra a Sánchez