EE.UU. niega a Trump el control del Congreso

El presidente amenaza a los demócratas con una guerra de investigaciones si abren la veda


Nueva York / corresponsal

¿Ola azul o muro rojo? El veredicto de Washington amaneció ayer dividido ante los resultados de las legislativas que devolvieron la mayoría demócrata a la Cámara de Representantes y reforzaron la de los republicanos en el Senado. Tras recuperar el control de la Cámara Baja, los progresistas ejercerán un control muy importante a nivel institucional del presidente de Estados Unidos y de su Ejecutivo, además de romper con el monopolio republicano en el Congreso y dar la bienvenida a una generación política más joven, de mayor diversidad racial y con una representación femenina récord, que llega hasta el 22 %.

En unos comicios que se consideraban un plebiscito a la gestión de Donald Trump, el presidente salió debilitado tras la pérdida de la Cámara Baja y el consecuente bloqueo político que sufrirá su Administración.

Amplia participación

Además y según proyecciones de The New York Times, la participación se disparó hasta los 113 millones de estadounidenses, un 49 % del electorado. Este dato superó con creces los 84 millones de votos recabados en las midterm del 2014, cuando se registró un nivel mínimo y sin precedentes en 70 años. Los resultados son el reflejo de una infranqueable línea divisoria de una sociedad polarizada, que también provocó que los progresistas arrebataran cuatro gobernaciones a los republicanos en Nuevo México, Míchigan, Illinois y Kansas.

A pesar de todo, Trump prefirió ver el vaso medio lleno y se centró en la victoria conservadora de la Cámara Alta, gracias a triunfos muy ajustados en estados clave como Florida o Texas. «Mr. Trump tiene magia», dijo tras calificar las cifras como «un tremendo éxito». Pero en su primera rueda de prensa para analizar los resultados, amenazó a los demócratas con investigar en el Senado las filtraciones de información clasificada, si ellos impulsan desde la Cámara Baja pesquisas contra el Partido Republicano o su Gobierno. «¡Los dos podemos jugar a este juego», advirtió. «¿Me van a hacer un impeachment por haber logrado mejorar la economía como nadie antes? Esta gente está loca», aseveró con desdén desde la Casa Blanca.

Tensión con la prensa

Donald Trump protagonizó un nuevo choque con los medios de comunicación al cuestionar a dos periodistas. El mayor perjudicado fue el reportero de la cadena CNN Jim Acosta, a quien definió como «una persona terrible», después de que le preguntará sobre la caravana de migrantes que avanza por México. «Deja el micrófono. Te diré una cosa, la CNN debería estar avergonzada por tenerte trabajando para ellos. Eres un maleducado, una persona terrible», cargó tras hablar de los medios como «enemigos del pueblo».

No es la primera vez que Acosta sufre un encontronazo con el republicano. En enero del 2017, en su primera rueda de prensa como presidente de EE.UU., ya lo mandó callar varias veces y acabó por quitarle el turno de palabra. Ayer, Acosta fue defendido por su compañero de la NBC, Peter Alexander, a quien también el magnate le gritó: «Nunca uso comentarios racistas. ¡Cállate!». Poco después, la Casa Blanca anunciaba que retiraba la acreditación a Acosta.

Sessions, la primera baja del Gobierno

El primero en caer en el Gobierno tras la jornada electoral fue el fiscal general, Jeff Sessions, quien anoche presentó la dimisión a petición de Donald Trump, como dejó claro en su carta de renuncia.

El halcón conservador y precursor del movimiento populista que lazó al magnate hacia la Casa Blanca, tuvo que tragarse su orgullo y renunciar. No le quedaba otras tras ser blanco de los improperios y burlas de su antaño aliado. El presidente nunca le perdonó que se recusase de la investigación que lleva el fiscal especial Robert Mueller. «No tengo fiscal general», se quejó en septiembre Trump en una entrevista en The Hill, donde reconoció «estar muy decepcionado con Jeff».

La dimisión era algo esperado desde hace meses y pone en alerta a Mueller, que investiga, además de los vínculos de la campaña con el Kremlin, una posible obstrucción a la Justicia por parte de Trump. La salida de Sessions se ve como un intento de renovar el Departamento de Justicia, que en última instancia tiene la potestad sobre las pesquisas del Rusiagate.

No es casual. Al hacerse con el control de la Cámara Baja, los demócratas tienen en sus manos investigar a Trump y su entorno, poner en marcha un impeachment (juicio político) o, por supuesto, legislar bajo una política de bloqueo. Capitaneados por Nancy Pelosi, para iniciar las pesquisas solo necesitan controlar algunas comisiones parlamentarias. Podrán citar testigos y pedir documentos. Unas indagaciones que se podrían volver muy incómodas para Trump, que no solo está en el punto de mira de Mueller sino el de los legisladores por negarse a presentar su declaración de impuestos como es habitual entre los inquilinos de la Casa Blanca.

En el caso de iniciar un proceso de destitución, la posibilidad de éxito es muy remota porque depende de la aprobación de un Senado con mayoría conservadora. Además, los demócratas no parecen interesados en promoverlo, ya que más de la mitad de los votantes estaría en contra.

La política de bloqueo dificultará a Trump cumplir con sus deseos de deshacerse del Obamacare o construir el muro con México. Con las manos atadas en temas domésticos, es probable que se centre en la política exterior.

the washinton post

«Los demócratas se apoderan de la Cámara»

Uno de los diarios más enfrentados a Trump centra su portada en el cambio de mayoría en la Cámara de Representantes, que volverá a manos demócratas y rompe el monopolio legislativo de Trump.

THE NEW YORK TIMES

Cara y cruz en el Senado y los Representantes

El diario optó por dar una visión aséptica de los resultados, limitándose a constatar la victoria demócrata en la Cámara de Representantes y el reforzamiento republicano en el Senado.

wall street journal

«Las midterm producen un Congreso dividido»

Una de las biblias del capitalismo destaca la alta participación en los comicios para «dar su veredicto de la primera mitad del mandato de Donald Trump en la Casa Blanca».

FINALCIAL TIMES

El papel de las mujeres y el retroceso en el Senado

El diario económico subraya que el avance demócrata en la Cámara de Representantes contrasta con el retroceso en el Senado y hace hincapié en el avance de las mujeres en el nuevo escenario.

THE GUARDIAN

«Trump amenaza con investigaciones»

El periódico inglés se hace eco de la reacción de Trump tras el avance de los demócratas y cita unas palabras del presidente en las que amenaza a sus rivales con abrirles investigaciones.

THE TELEGRAPH

«¿Qué impacto tendrá en la presidencia?»

El diario conservador londinense pone el objetivo en las consecuencias de la derrota republicana en la Cámara de Representantes y se pregunta por su impacto en lo que resta de mandato

EL UNIVERSAL (MÉXICO)

Unos resultados sin seguimiento prioritario

A diferencia de los del resto del mundo, los principales periódicos mexicanos no llevan a sus titulares principales los resultados de su vecino, pese al impacto que tendrá en la relación mutua.

LE MONDE

Entre el «inmenso éxito» y los interrogantes

El diario galo recoge el balance de Donald Trump, que habla de un «inmenso éxito», pero desmenuza los interrogantes que se abren sobre los dos años que le quedan de mandato.

CORRIERE DELLA SERA

«América dividida en dos tras las elecciones»

En Italia, las midterm son también segunda noticia de la jornada por los problemas internos en la coalición de Gobierno y el enfrentamiento con la UE. Su foco está en la polarización de EE.UU.

PÚBLICO

«Histórico avance de las mujeres y los LGTB»

El diario portugués desgrana alguna de las claves de las elecciones estadounidenses, celebrando el importante avance de la representación femenina de y los representantes del colectivo LGTB.

Debuts históricos en el Congreso de EE.UU.: la noche de las minorías

María Viñas
Mujeres rompiendo barreras Por primera vez, más de cien políticas se sentarán en la Cámara de Representantes

La congresista más joven de la historia que, además, es latina; el primer gobernador abiertamente homosexual; las primeras indígenas, las primeras musulmanas electas; la primera representante negra en Massachusetts; la primera mujer senadora en Tennessee. El cambio arranca a mitad de mandato

Las mujeres han movido ficha: nunca tantas se habían presentado antes a unas elecciones estadounidenses, nunca tan diversas, nunca con tantas ganas de decir lo que siempre han tenido que decir. También los homosexuales y los latinos, los indígenas, los afroamericanos y los musulmanes. La América diversa saluda a Trump: empieza el espectáculo. La historia comienza a escribirse a mitad de mandato.

Alexandria Ocasio: la más joven

Alexandria Ocasio no solo es, con 29 años, la benjamina del Congreso estadounidense desde este martes, también la mujer más joven de la historia de la Cámara y, además, latina y con raíces en el Bronx. Recién llegada a la política, esta millennial socialista sacudió en junio el Partido Demócrata al aniquilar en Nueva York a uno de los pesos más pesados del aparato, el veterano congresista Joseph Crowley. Brava, de labios siempre coloreados, sin reparos a la hora de soltar tacos en sus tuits, Ocasio es el más claro síntoma del salto generacional que se barrunta -más de intención, de momento, que de obra- en EE.UU.; es al menos el primer paso, la primera piedra.

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