Un amor que dio la vuelta al mundo

Luis y Aoife, gallego e irlandesa, recorrieron el globo en año y medio. «Salimos un día de Nueva Zelanda y llegamos a EE.UU. el día anterior», aseguran. Y revelan por qué un viaje se vive siempre tres veces


Hace nueve años que se conocieron. Ella, Aoife, había venido de Irlanda para una estancia de un año como profesora de inglés. Luis, coruñés, era funcionario de la Xunta. Un bar de A Coruña fue el punto de encuentro de dos almas viajeras. «En alguno de los viajes que hicimos el primer año de relación, vimos que había gente que vivía viajando. Y nos preguntamos: ¿cómo harán?», comienza Luis. La rutina no ahogó su pregunta. «Un día nos dijimos: 'La gente espera el momento perfecto. Y no existe'. Te dices: 'Ya viajaré cuando me jubile'». Pero cuando te jubiles, no vas a tener las energías de ahora, y al ritmo al que vamos con las pensiones, tampoco el dinero», plantea él. ¿Qué hay que tener, y llevarse, para dar la vuelta al mundo? Esa fue la principal preocupación de Aoife y Luis cuando se echaron la mochila a la espalda. Porque emprendieron su tour mundial así, con una mochila cada uno, ligeros de equipaje. «Nos preocupaba cómo íbamos a conseguir viajar un tiempo dejando de generar ingresos», admiten. El punto de partida fue la «insatisfacción» y un pequeño colchón de ahorros para dar el salto. «Pensé: 'Si tengo que hacer lo mismo durante los próximos 30 años, no me veo. Me han engañado, ¡esto no es vida! El mundo es grande'. Nos dijimos: 'Vamos a hacerlo, es nuestro sueño'», comparte Luis. Y rompieron el cascarón de la rutina «cometiendo la locura de comprar un billete solo de ida a la India».

EL PRIMER «SHOCK»

El plan era ir sobre la marcha. «Irnos a la India y a ver...», comenta Aoife. De la India, viajaron a Nepal y a Tailandia. Querían un «shock cultural» y decidieron viajar hacia el Este. Vivir un mes en la India les costó, aseguran, menos de 300 euros. «Allí, alojarse cuesta dos euros; y una cena, un euro», concretan. No pasaron hambre ni durmieron en la calle. Tampoco en resorts. «Uno de los aprendizajes fue que viajar es mucho más barato de lo que creemos. En Nepal pasamos otro mes y gastamos un poco más que en la India. Subimos hasta el campamento base del Annapurna, estuvimos por los Himalayas. En Tailandia, alquilamos una cabaña de bambú en una isla paradisíaca por diez euros al día. Estábamos gastando menos al mes que pagando un alquiler en Coruña», relata Luis. Tuvieron también sus dificultades, porque «viajar no es todo el tiempo una foto de Instagram. Tampoco es lo mismo dar la vuelta al mundo solo que en pareja», señala. «Si recorres el mundo con tu pareja, y la relación resiste, ¡es la persona de tu vida!», asevera el trotamundos tras superar la prueba. «Te ves expuesto a muchos cambios 24 horas al día. La mayoría de las parejas, en la vida normal, no pasan las 24 horas juntos. Por eso, muchas rupturas se producen en vacaciones», continúa.

La relación afrontó cambios de país, de costumbres, de clima, fue «del calor al frío extremo» armada de ganas, ligerita de peso. «El peso es importante cuando viajas. No puedes llenar una mochila de cosas. Llevas lo imprescindible, los 'por si acaso' hay que dejarlos en casa. Y en el lugar te apañas para comprar lo que te hace falta», guía Luis.

La pareja viajera, sin obsesión por añadir lugares a su lista, se marcó una estancia media de un mes por destino. «En Perú nos quedamos dos meses y medio, ¡y vimos solo la mitad de las cosas que queríamos ver!». Aoife y Luis estuvieron seis meses en Asia: India, Nepal, Tailandia, Malasia, Camboya, Indonesia, Vietnam, Japón, Filipinas... Después, cruzaron a Nueva Zelanda, que recorrieron en dos meses en una furgoneta. Y volaron a Estados Unidos, con un imprevisto: «Con el cambio horario, salimos un día de Nueva Zelanda y llegamos a EE.UU. el día anterior». Viajaron incluso en el tiempo. «Y cuando llegamos a Los Ángeles no teníamos reserva, porque habíamos reservado, sin darnos cuenta, para el día siguiente». Pero lo resolvieron con horas de ventaja. Of course!

Recorrieron Norteamérica de costa a costa. «Dormimos semanas en un jeep -recuerda Aoife-, un coche que reconvertimos en autocaravana». Conocieron a la tribu de los navajos en Arizona, cumplieron el sueño de recorrer el Gran Cañón, y empezaron a bajar. México, Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Argentina, y cuando llevaban año y medio fuera de casa, se les ocurrió acabar la aventura con un cuento de Navidad. Volvieron a casa, a Irlanda, por Navidad, y a Galicia por Reyes, para sentir el calor del hogar.

¿El lugar más inseguro del mundo? «En la India tuve algún problema con los hombres», dice ella. «En la India, los hombres tienen las manos largas, pero el mundo no es tan peligroso como lo pintan. Y te digo más, nos sentimos mucho más seguros cuanto más pobre era el país. En estos no hay envidia, como tienen poco, no se comparan, no quieren más, no se crean necesidades tontas, tienen más claro lo esencial. Vamos, no es una tragedia no tener el último modelo de iPhone. Viven más felices sin comerse la cabeza y aprovechando el tiempo. Fue una lección de humanidad», coinciden. «¿El lugar más peligroso? Los Ángeles», responden. La vuelta al mundo de Luis y Aoife los llevó a ganarse la vida como fotógrafos con el blog Destino Ikigai, desde el que alientan a moverse en busca de la felicidad, ese viaje de ida y vuelta. Ahora llevan un tiempo en Irlanda pensando en acondicionar una vieja furgoneta para seguir viviendo la vida como la sienten, «como un aprendizaje». «El dinero viene y va, lo que queda es lo que vives. Y un viaje se vive tres veces: una vez cuando lo planeas, otra vez cuando lo estás haciendo, y otra, cuando lo recuerdas», dice Luis. Si llegan hijos, serán bienvenidos, aseguran. Entonces, la vuelta al mundo de Aoife y Luis pasará de ser en pareja a convertirse en familiar.

1. HOBBITON

Aoife y Luis en Nueva Zelanda, donde se rodó «El señor de los anillos».

2. TAJ MAHAL

Ante la joya turística de la India.

3. SALAR DE UYUNI, BOLIVIA

Juego de perspectivas en el mayor desierto de sal del mundo.

4. GLACIAR PASTORURI

En el parque Huascarán, en Perú.

5. ANGKOR WAT  

En el templo hinduista más grande de Angkor (Camboya).

6. MINAS DE POTOSÍ  

En el interior de la mina en Bolivia.

7. GRAND PALACE

La pareja en Bangkok (Tailandia).

8. HIDA NO SATO

Museo al aire libre en Japón.

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