¿Cómo funcionan las elecciones de Estados Unidos?

La singularidad del sistema americano convirtieron las elecciones en una cita ajustada e incierta. Te contamos las claves para entender cómo se votó este 8 de noviembre


Después de un año de guerra sin cuartel, Estados Unidos decidió este martes 8 de noviembre hacia qué lado se decanta la balanza. Hillary Clinton y Donald Trump se sometieron a la voluntad de las urnas en unas elecciones ajustadas y apasionantes.

Complejo y singular, el sistema electoral americano presenta algunas particularidades que lo convierten en único. Te contamos aquí todo lo que debes saber sobre las elecciones de EE.UU. para no perderte ni un detalle.

¿Cómo se elige al presidente?

En Estados Unidos no es exactamente el voto popular el que elige al presidente de su país de forma directa. Lo hace una institución conocida como colegio electoral, formado por un total de 538 electores o compromisarios procedentes de todos y cada uno de los estados del país. La conforman 100 senadores y 435 congresistas más los tres representantes del Distrito de Columbia, ubicado en la capital del país.

Todos los estados adjudican su número de compromisarios a quien consigue la mayoría del voto popular. Es lo que se conoce como sistema Winner takes all (el ganador se lleva todo). Es decir, en caso de que uno de los candidatos se imponga por una diferencia mínima en uno de los estados, todos los representantes caen en su haber. Existen dos excepciones. Maine y Nebraska. Solo estos dos estados recurren a una forma de distribución por distrito, lo que les permite obtener una representatividad algo más cercana al verdadero voto popular.

En el caso de Maine, existen cuatro votos electorales. Dos de ellos se los lleva el ganador del voto popular en todo el estado y los otros dos se suman al nombre favorito que salga de las urnas en cada uno de los dos distritos que conforman el estado. Algo parecido sucede en Nebraska, donde se reparten cinco votos electorales, dos para el ganador en el conjunto del estado y tres repartidos entre los ganadores de cada uno de sus tres distritos.

El candidato que consiga un total de 270 compromisarios será oficialmente nuevo presidente de Estados Unidos. No es la primera vez que un candidato consigue más votos que su rival y se queda sin entrar en la Casa Blanca. El último caso, en el año 2000, cuando Al Gore consiguió más votos que George W. Bush y sin embargo se quedó tan solo con 266 compromisarios tras perder Florida por un estrecho margen de votos.

¿Y si empatan los dos candidatos o ninguno llega a los 270?

En caso de que ninguno de los candidatos llegue a sumar los 270 comisarios o que se produzca un empate, quien asume la responsabilidad de designar al próximo presidente es la Cámara de Representantes, donde la delegación de cada estado tiene un solo voto. El Senado sería el encargado de designar al vicepresidente, que dirigiría el país de manera provisional si la Cámara de Representantes no consiguiera dar el nombre del presidente antes del 20 de enero. Sería un hecho histórico ya que es realmente difícil que se den estas circunstancias. Pero no es algo imposible.

¿Qué estados son clave?

Los estados que actualmente tienen más compromisarios son California (con un total de 55), Texas (38), Florida y Nueva York (29), Pensilvania e Illinois (20) y Ohio (18). Pero hay un grupo de estados que pueden ser determinantes. Por su peculiar situación son conocidos como swing states (estados bisagra), un grupo que conforman Colorado, Florida, Iowa, Nevada, Michigan, Ohio. Carolina del Norte, Virginia, Pensilvania y Wisconsin. ¿Cuál es su peculiaridad? Pues que no tienen muy claro con quien casarse.

Mientras que el resto de territorios han votado de forma continuada a uno de los dos partidos en las últimas elecciones, estos van variando en cada convocatoria. Son decisivos. Y los candidatos lo saben. Por ello han centrado todos sus esfuerzos estos últimos días en llevarse a su terreno a los votantes que allí viven.

¿Solo se presentan Donald Trump y Hillary Clinton?

No. Además de los dos partidos del sistema tradicional bipartidista -los demócratas (representados por un asno) y los republicanos (cuyo símbolo es un elefante)-, en las elecciones de Estados Unidos también se presentan otros partidos. El Partido Libertario, cuyo candidato es Gary Johnson, y el Partido Verde, representado por Jill Stein; son los más importantes; pero también se presentan otras formaciones minoritarias como el Partido por el Socialismo y la Liberación y una candidatura independiente que solo se puede escoger en Utah. Con el mormón Evan McMullin como cabeza, esta es una de las opciones favoritas en un estado donde el 60 % de la población practica esta fe.

Sin embargo, todos estos partidos no tienen posibilidades de poner el pie en la Casa Blanca.

¿Cuándo se irán sabiendo los resultados?

La hora oficial de cierre varía entre las 19.00 y las 19.30 hora local. Los Estados de la costa este comienzan su recuento antes incluso de que se hayan cerrado las urnas de sus vecinos del oeste, cuyo reloj marca tres horas menos.

Si trasladamos todas estas cifras a España, que va entre seis y ocho horas adelantada, nos colocaríamos ya de madrugada o incluso bien entrada la mañana. Lo más habitual es que antes de que los relojes de Estados Unidos marquen la medianoche se conozca el nombre del próximo inquilino de la Casa Blanca. Pero la incertidumbre reinante en estas elecciones puede condicionar los resultados hasta el recuento de los últimos estados. En ese caso habría que esperar hasta la una de la mañana, hora local, y las siete a este lado del Atlántico.

¿Hay voto anticipado?

Conocido como early vote, el voto anticipado es aceptado en un total de 37 estados. Los expertos calculan que antes de este 8 de noviembre ya habrán depositado la papeleta tres de cada diez electores. Sin embargo, hay algunos estados que permiten incluso cambiar el voto emitido con antelación el mismo día de las elecciones.

Los sondeos apuntan que el early vote decanta la balanza a favor de Clinton.

¿Se elige algo más?

Además de elegir el nombre de la persona que ocupará los próximos cuatro años el despacho oval, Estados Unidos escogerá este martes los escaños para las dos cámaras del Congreso: el Senado y la Cámara de Representantes. El Senado, de gran importancia por su papel como contrapeso al presidente, está hoy dominado por el partido republicano, que posee 54 de los 100 representantes.

Este martes se renovará un tercio de la cámara. No es fácil que los demócratas reviertan su situación actual.

Los ciudadanos están llamados también a decidir otras pequeñas cuestiones. Algunos estados celebrarán otros comicios como elecciones a gobernador o locales o incluso consultas sobre muy diversos asuntos.

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