La incómoda relación entre Donald Trump y Nigel Farage

El presidente electo de Estados Unidos afirma que el líder ultranacionalista británico sería un buen embajador y le pide ayuda para bloquear un proyecto de energía eólica previsto cerca de uno de sus campos de golf en Escocia

Donald Trump y Nigel Farage en la Trump Tower de Nueva York
Donald Trump y Nigel Farage en la Trump Tower de Nueva York

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, apostó hoy por el líder interino del Parti de ldoa Independencia del Reino Unido (UKIP) e impulsor del brexit, Nigel Farage, como embajador británico en Washington.

Aunque no entra dentro de sus funciones elegir a los embajadores de otros países, Trump dijo, a través de Twitter, que el líder ultraderechista «haría un gran trabajo» y que «a mucha gente le gustaría» verlo como representante británico en Estados Unidos.

«A mucha gente le gustaría ver a Nigel Farage como representante del Reino Unido como su embajador en Estados Unidos. ¡Haría un gran trabajo!», apuntó. Trump devolvió así a Farage el apoyo que este le prestó durante la campaña presidencial que le enfrentó a la demócrata Hillary Clinton.

El eurodiputado británico fue el invitado especial de Trump en un acto de campaña organizado en Misisipi el pasado agosto en el que hizo una llamada a los republicanos a no caer en el desánimo pese a las encuestas negativas y a vencer el poder que representa Washington. Además, Farage fue el primer político británico en reunirse con Trump tras la victoria en las elecciones del 8 de noviembre pese a que no juega ningún papel en la diplomacia del Reino Unido ni en su Gobierno.

Con este apoyo, Trump también reaccionó a los comentarios que el actual embajador británico, Kim Darroch, hizo sobre él en un telegrama secreto dirigido a la primera ministra, Theresa May, y filtrado por el The Sunday Times. «El presidente electo es ante todo un desconocido recién llegado. Sus pronunciamientos en campaña podrían revelar sus instintos, pero con toda seguridad evolucionarán y estará particularmente abierto a las influencias externas si se le trata de la forma adecuada», señaló el diplomático. Darrich ocupa el puesto de embajador en Washington desde enero, cuando fue nombrado por el ex primer ministro David Cameron.

Tras conocer sus declaraciones en las redes sociales, un portavoz del Gobierno británico ha dicho que «no hay vacante» para el puesto de embajador en Washington. «No hay vacante. Ya tenemos un excelente embajador en Washington», fue la respuesta del Gobierno al comentario de Trump.

Los molinos eólicos que le molestan a la vista

Pero hay no acaba la cosa. Trump también pidió a su amigo Nigel Farage que se oponga a un proyecto de energía eólica marítima previsto en las inmediaciones de uno de sus campos de golf en Escocia, según reveló el diario The New York Times.

El encuentro en el que el magnate inmobiliario le hizo esta petición a Farage ocurrió poco después de su victoria en la contienda a la Casa Blanca, lo que según el rotativo neoyorquino «plantea nuevas dudas sobre la voluntad de Trump de usar su poder como presidente en beneficio de sus intereses empresariales».

Un asesor de comunicaciones de Farage, Andy Wigmore, presente en la reunión, explicó al periódico neoyorquino que a Trump «simplemente no le gusta que (los molinos eólicos) le estropeen la vista» desde su campo de golf, ubicado cerca de la costa de Aberdeen.

En 2013, Trump se embarcó en una batalla legal en la que se enfrentó al Gobierno de Escocia para detener el proyecto, pero el Tribunal Supremo del Reino Unido le negó la razón en última instancia en diciembre del año pasado.

La empresa sueca Vattenfall, de titularidad pública, anunció a mediados de este año su intención de invertir en el proyecto para que empiece a generar energía en el 2018. Una portavoz del equipo de transición de Trump, Hope Hicks, negó hoy que el magnate inmobiliario pusiese sobre la mesa la central eólica en su reunión con Farage, pero al ser interpelada por el testimonio de Wigmore optó por no responder.

Trump, por su parte, respondió a la problemática a través de su cuenta de Twitter. «Antes de las elecciones ya se sabía que tengo intereses en propiedades por todo el mundo. ¡Solo los medios deshonestos hacen de esto un problema!», dijo Trump, dejando entrever que la petición sí existió.

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