Dijsselbloem se esconde tras sus declaraciones sobre que los países del sur de Europa derrochan en copas y mujeres

EFE

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BART MAAT | AFP

El presidente del Eurogrupo en la Eurocámara y no acudirá al pleno sobre Grecia alegando «problemas de agenda»

30 mar 2017 . Actualizado a las 18:57 h.

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, rechazó este jueves la invitación de la Eurocámara a participar en un debate sobre el programa de rescate griego, después que varios eurodiputados y dirigentes del sur de Europa pidieran su dimisión por unas polémicas declaraciones.

«Lamentablemente, según lo indicado por mis servicios la semana pasada, ya no estoy disponible en esa fecha» del 4 de abril, señala Dijsselbloem en una carta enviada al presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, y publicada en la página web del Eurogrupo.

La conferencia de presidentes del Parlamento Europeo había invitado, la víspera, al jefe de los ministros de Finanzas de la zona euro a debatir en la cámara -reunida en sesión plenaria en Estrasburgo (noreste de Francia)- sobre la situación de la segunda revisión del vigente programa de asistencia financiera a Grecia.

Como apunta en su misiva, el también ministro de Finanzas holandés ya abordó la situación el 21 de marzo con los parlamentarios de la comisión de Economía, en pleno escándalo provocado por unas declaraciones en las que dejaba entrever que los países del sur de Europa han derrochado el dinero en «mujeres» y alcohol.

En una larga entrevista al diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, este político nacido en Eindhoven hace 51 años había asegurado que «en la crisis del euro, los países del norte de la zona euro se mostraron solidarios con los países en crisis».

«Para mí, socialdemócrata, pienso que la solidaridad es muy importante. Pero quien la reclama también tiene deberes. Yo no puedo gastar todo mi dinero en schnaps [un tipo de alcohol] y mujeres, y a continuación pedir su ayuda», agregó.

Varios eurodiputados pidieron durante la reunión de la comisión su dimisión como presidente del Eurogrupo, llamado al que se unieron el primer ministro de Portugal, António Costa, y el ex jefe del gobierno italiano, Matteo Renzi.

Dijsselbloem descartó entonces dimitir y pidió disculpas por «si alguien se sintió ofendido por las declaraciones», al tiempo que responsabilizó de este «malentendido» a su manera «directa» de hablar, herencia de la «estricta cultura calvinista holandesa».

En su carta, que no hace referencia a las declaraciones, el ministro de Finanzas holandés en funciones expresa su compromiso a abordar de nuevo la cuestión de Grecia en la Eurocámara y emplaza a hacerlo «después de la segunda revisión» del programa de rescate.

La fecha para cerrar esta revisión todavía no está fijada, pero todo apunta a que podría tener lugar antes de julio, cuando Atenas necesitará un nuevo tramo de los 86.000 millones de euros del tercer plan de rescate para devolver unos 7.000 millones a sus acreedores.