Francia, a la espera de un primer ministro

Macron se enfrenta a su primera gran decisión; algunas quinielas apunta a un conservador

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Los franceses ya tienen un nuevo presidente en Emmanuel Macron. Ahora esperan que el vencedor de las elecciones dé sus primeros pasos para ver si, desde el centro, camina hacia la derecha o la izquierda. Y la primera gran pista es la elección del primer ministro. Cuando las formaciones políticas tradicionales ganaban la cuestión era el nombre. Pero el escenario ha cambiado radicalmente. Macron no cuenta con una estructura de partido asentada de la que poder extraer a su jefe de Gobierno. Algunas quinielas apuntan hacia los conservadores. No faltan candidatos, como el diputado Xavier Bertrand, y Éduard Philippe, próximo a Alain Juppé. Si se decantara por esta opción, la maniobra puede interpretarse como una forma de dividir a Los Republicanos después de haber fracturado el Partido Socialista. Pero también se barajan cartas de esta última formación, como Richard Ferrand, diputado socialista en Finistére que se unió a Macron para ser uno de los fundadores de ¡En Marcha!.

El nuevo presidente quiere aportar también savia nueva y tiene la intención de introducir en el nuevo Ejecutivo expertos y miembros destacados de la sociedad civil sin experiencia política, buscando, además, la formación de un Gobierno paritario. Esta incorporación de personas ajenas a la esfera del poder político fue una de las grandes promesas que hizo en su campaña electoral. En su agenda, tienen prioridad cuestiones como la reforma de la ley de trabajo, con una flexibilización del mercado laboral; la mejora de la enseñanza primaria, con la reducción del número de alumnos en las aulas, medidas para reducir la burocracia a la que se enfrentan los emprendedores en Francia para montar empresas, y aprobar normas para mejorar la transparencia en la vida política.

Pero el primer acto de Macron como presidente electo fue copresidir junto a François Hollande los actos de celebración del Día de la Victoria de Europa y de Francia. Hollande, mentor político del centrista, aseguró que no se ha sentido traicionado por su antiguo ministro de Economía. «Él ha hecho lo que creía que tenía que hacer. No me ha traicionado, se ha emancipado», apuntó.

Abunda en esta relación Jacques Attali, el consejero que presentó a Macron a Hollande en una cena organizada en su casa, ya que en una entrevista que publica esta semana L’Express. niega que el ahijado político le haya sido desleal a su padrino «En contra de lo que se cuenta, Emmanuel no debe gran cosa a François. En todo caso, mucho menos de lo que se cree. Durante mucho tiempo no lo quiso como ministro», revela.

Aprovechando el desconcierto de sus rivales, Macron lanzó ayer la carrera de las legislativas. Dimitió como presidente de ¡En Marcha! y el partido anunció que cambiará su nombre por el de La República en Marcha. La presidenta provisional será Catherine Barbaroux, descendiente de inmigrantes españoles. Ocupará el cargo hasta que se celebre el congreso fundacional para armar esta nueva fuerza, previsto para julio. Mañana, el nuevo presidente será proclamado por el Consejo Constitucional. El domingo tendrá lugar el traspaso de poder entre Hollande y Macron. Durante las horas posteriores a la investidura, el nuevo presidente acostumbra a nombrar al primer ministro para que forme Gobierno, por lo que se supone que la decisión será oficializada el 15 de mayo. La composición del Ejecutivo puede cambiar dependiendo de la configuración de la Asamblea tras las elecciones legislativas, que se celebrarán el 11 y el 18 de junio. En el Parlamento francés la mayoría se sitúa en los 289 escaños. Si Macron no la logra o no consigue una ventaja considerable sobre sus oponentes, estará expuesto al bloqueo. Un presidente sin Asamblea es mucho menos presidente.

Reunión con Trump el 25 de mayo en Bruselas

Donald Trump, que no ocultó durante las últimas semanas sus preferencias por la candidatura de Marine Le Pen, se apresuró ayer a felicitar por teléfono a Emmanuel Macron tras su contundente victoria en las urnas para expresarle su deseo de «trabajar estrechamente en los desafíos conjuntos». Ambos presidentes acordaron verse el próximo 25 de mayo en Bruselas, durante la cumbre de la OTAN.

La nueva mano derecha del presidente es nieta de antifranquistas asturianos

Barbaroux, la mujer que relevó ayer a Macron en la presidencia de ¡En Marcha!, heredó el gusto por la política de sus padres, inmigrantes españoles antifranquistas. Sus abuelos, mineros asturianos, llegaron a Francia en los años 1920 y regresaron a España en 1936 para combatir en la Guerra Civil en el bando republicano. La estrecha colaboradora de Macron nació en París en 1949. En el hogar familiar acogían a refugiados españoles de paso. Ella les dejaba su cama y su padre, que militó en el PC, les buscaba trabajo. Exmilitante del Movimiento de Radicales de Izquierda, trabajó con cuatro ministros: las socialistas Martine Aubry y Elisabeth Guigou, el conservador Fillon y el centrista Jean-Louis Borloo.

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