Trump exhibe músculo militar ante Kim al iniciar su gira por Asia

El presidente, que deja varios frentes abiertos en EE.UU., pasará 12 días de viaje en China, Vietnam, Japón, Corea del Sur y Filipinas

.

nueva york / corresponsal

Doce días con paradas en Japón, Corea del Sur, China, Vietnam y Filipinas. Así se conforma la agenda de la primera gira asiática de Donald Trump y la más larga de un presidente de EE.UU. desde que George H. W. Bush visitara la región a finales de 1991. Es además un viaje lleno de significado político-económico, compartido con algunos de los más firmes aliados estratégicos y militares de Washington, en un momento en el que la tensión en el Pacífico alcanza sus cotas más altas, tras la amenaza nuclear de Corea del Norte.

Trump comenzó la gira reforzando su papel de comandante en jefe con una visita a la Comandancia Central del Pacífico en Hawái, donde visitó Pearl Harbor y el memorial al portaviones Arizona, hundido durante el ataque japonés en 1941. En una nueva exhibición de músculo militar ante Pionyang, desde esta base partieron s dos bombarderos B-1B con capacidad atómica que sobrevolaron la península de Corea junto a cazas surcoreanos, horas antes de la llegada del presidente. «La realidad demuestra que los imperialistas estadounidenses de tipo gánster buscan encender una guerra nuclear», cargó el régimen de Kim Yong-un. 

Será en Seúl cuando tenga la oportunidad de lanzar el mensaje más contundente Kim durante el discurso que dará en la Asamblea Nacional de Corea del Su

En la gira, Trump también deberá lidiar con Pekín, molesto tras las sanciones contra el Banco de Dandong, acusado de colaborar en la evasión de fondos procedentes de Corea del Norte y a quien EE.UU. sigue reclamando un comercio «justo y recíproco». De esta manera, los frentes que el magnate tiene abiertos son muchos y variados, exactamente igual que los que deja en la Casa Blanca y a los que ha querido hacer referencia antes de embarcar en el Air Force One

Manipulación demócrata

En una nueva tormenta de tuits matinales, el presidente volvió a cargar contra el poder judicial llevando una vez más al límite la separación de poderes. «Mucha gente está decepcionada con el Departamento de Justicia, incluyéndome a mi», dijo refiriéndose a la falta de acción de la corte y del FBI contra su rival en las elecciones presidenciales, Hillary Clinton. Las últimas imputaciones en el marco del Rusiagate, que dirige el fiscal especial Robert Mueller, han resucitado las viejas peticiones del republicano para que los jueces investiguen y encausen a la demócrata, quien ahora se encuentra en el ojo de otro huracán político. No obstante, mientras tanto, una jueza fijaba para mayo del próximo año el comienzo del juicio contra Paul Manafort, exjefe de campaña de Trump, y para el que fue su número dos, Rick Gates, acusados de doce cargos en la investigación de la supuesta injerencia rusa en las elecciones del 2016.

Donna Brazile quien ocupó la dirección del Partido Demócrata de forma interina, reveló que la campaña de la exsecretaria de Estado manipuló el proceso de primarias contra el senador Bernie Sanders, haciéndose con el control financiero del partido desde antes de la nominación de la candidata para las presidenciales del 2016. La prueba fue un documento de acuerdo de recaudación de fondos conjunto entre el partido, el Hillary Victory Funds y Hillary for America. Dicho texto había sido firmado en agosto del 2015, cuatro meses antes de que Clinton anunciase su candidatura y un año antes de que confirmara su nominación. «La campaña tenía al partido en soporte vital, dándole dinero cada mes para cubrir gastos básicos», denunció Brazile.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Trump exhibe músculo militar ante Kim al iniciar su gira por Asia