Trump rebaja su ardor guerrero

Se desdice ahora de un ataque inminente sobre Siria, mientras el Pentágono y el Kremlin suavizan el tono ante el riesgo de un enfrentamiento entre Rusia y EE.UU.

.

Nueva York / corresponsal

Es lo que tiene ir por delante de los planes del propio Pentágono e incluso desvelarlos al enemigo. Al final tienes que dar marcha atrás. «Nunca dije cuándo tendría lugar un ataque contra Siria. «¡Podría ser muy pronto o nada pronto!», escribió Donald Trump en un tuit matinal. El presidente rebajó el ardor guerrero que había exhibido un día antes cuando anunció a Rusia que se preparase para la llegada de misiles «nuevos, bonitos e inteligentes».

Rebajar el tono bélico fue también el objetivo del secretario de Defensa, James Mattis, en una comparecencia ante el Congreso, del riesgo que existe de que el ataque derive en «una escalada fuera de control» de Rusia e Irán contra Occidente. No obstante, aclaró que todavía no hay nada decidido sobre el castigo militar contra Bachar al Asad por el supuesto ataque químico de Duma.

También el Kremlin intentó sofocar los temores de un conflicto directo con Estados Unidos. «La prioridad es evitar el peligro de una guerra», declaró ayer a la prensa el embajador de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia. «Es extremadamente importante» evitar dar pasos que creen más tensiones, dijo Dmitri Peskov, en Moscú. Con ese objetivo el portavoz de Vladimir Putin recordó que sigue «activado» el canal de enlace entre los militares rusos y estadounidenses para evitar incidentes en Siria.

La retórica bélica de Trump vía Twitter desconcertó al alto mando militar EE.UU., que la consideró «alarmante», según The Washington Post. Sobre todo porque el Pentágono no está preparado tácticamente para respaldar los anuncios del presidente. Ninguno de sus portaviones está desplegado ahora en Oriente Medio: el Theodore Roosevelt estaba atracado ayer en la bahía de Manila y el Harry S. Truman partió el miércoles de Norfolk y no llegará a Mediterráneo hasta principios de mayo. Ahora mismo solo cuenta en la zona con el destructor Donald Cook, armado con misiles Tomahawk, a menos de 100 kilómetros de la costa siria. Según la prensa, se le sumará en breve el destructor Porter, que ya participó hace un año en el bombardeo de la base siria de Shayrat. Los tuits solo han servido para que Damasco y Moscú pusieran a buen recaudo sus fuerzas, como los once buques y submarinos rusos que han abandonado la base naval de Tartús.

Otro asunto que preocupa es que Trump enfrenta una de las decisiones más trascendentes sin un secretario de Estado. Tras despedir a Rex Tillerson, su elegido, Mike Pompeo, se enfrentaba ayer a su primera audiencia de confirmación ante el Senado. Pompeo negó ser un halcón y señaló que siempre priorizará la diplomacia en lugar de la guerra.

 

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Trump rebaja su ardor guerrero