Un comité del Senado protege al fiscal del Rusiagate de un despido de Trump


nueva york / corresponsal

El Comité Judicial del Senado de EE.UU. votó ayer a favor del proyecto de ley que busca proteger al fiscal del Rusiagate de un hipotético despido. A medida que avanzan las pesquisas sobre la injerencia rusa en las elecciones, Robert Mueller sufre cada vez más presión por parte del presidente. A las preguntas habituales de la prensa sobre si tenía pensado despedirlo, Donald Trump dejó la puerta abierta hace escasas semanas, lanzando un enigmático «ya veremos». Su falta de claridad en este asunto ha alarmado a decenas de congresistas de ambos partidos quienes consideran que, si despide al fiscal, el país podría entrar en una crisis institucional. Además, un hipotético cese podría ser leído como una asunción de culpabilidad por parte del republicano con respecto a su vinculación con Moscú, por no permitir finalizar las investigaciones.

El comité votó a favor (14 votos a favor, cuatro de ellos republicanos, y siete en contra) de que cualquier medida para cesar a Mueller tenga que esperar diez días a ser efectiva y así garantizar al fiscal la oportunidad de que tres jueces federales revisen la decisión. La propuesta debe pasar ahora la prueba de fuego en el pleno del Senado, donde la ventaja republicana es de solo dos escaños y su líder, Mitch McConnell, ya se ha mostrado en contra del proyecto.

En paralelo a los movimientos legislativos, Trump confirmó ayer su volatilidad y, una vez más, volvió a dejar la puerta abierta a su posible intromisión. «He decidido que no voy a involucrarme. Pudiera cambiar de parecer en algún momento, porque lo que está ocurriendo es una vergüenza», dijo en el canal de televisión Fox. «El caso debería de estar cerrado», añadió poco después el líder del equipo legal del republicano, Rudolph Giuliani, quien además se encuentra en medio de negociaciones con el propio fiscal sobre un posible encuentro con el presidente de EE.UU.

Durante la entrevista telefónica en su cadena amiga, Trump reconoció que su abogado personal, Michael Cohen, lo representó en el caso de la actriz porno Stormy Daniels. Unas palabras con las que volvió a contradecirse ya que hace un mes escaso dijo no saber nada del pago de 130.000 dólares que hizo Cohen a la intérprete. El desembolso se hizo poco antes de las elecciones para que Daniels no contara nada sobre la supuesta relación que mantuvo con él en 2006.

Hace dos semanas, el FBI registró las oficinas del letrado a quien ahora investiga por fraude bancario y delito electoral. El propio Cohen confirmó a la justicia el pasado miércoles que invocará su derecho de la Quinta Enmienda, que lo avala a no declarar para no incriminarse.

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