«Quería seguir vivo», dice el periodista que fingió su muerte

Ucrania defiende la simulación ante las críticas desde Rusia

Babchenko acudió este jueves a la televisión en la que trabajaba
Babchenko acudió este jueves a la televisión en la que trabajaba

redacción / la voz

«Mi objetivo era seguir vivo. Quería seguir vivo y garantizar la seguridad de mi familia». Por segundo día consecutivo, el periodista opositor ruso Arkadi Bábchenko, reaparecido en Kiev un día después de haber sido dado por muerto en un atentado el pasado martes, tuvo que dar explicaciones públicas sobre la rocambolesca operación organizada por los servicios de inteligencia de Ucrania para desmantelar un complot que pretendía acabar con la vida de Babchenko.

El escritor explicó que fue maquillado y se usó sangre de cerdo para simular que estaba herido. Los espías ucranianos enviaron a su casa a un maquillador de artistas para darle la apariencia de herido, le entregaron una camiseta con agujeros de bala y le rociaron con sangre de cerdo. Después se hizo el muerto cuando los médicos -también en el ajo- le llevaban en una ambulancia al hospital y certificaban su muerte. A continuación le metieron en una morgue, donde una vez cerrada la puerta «resucitó», se lavó y se vistió. «Luego miré las noticias y vi qué gran tipo era yo», señaló en alusión a los grandes elogios que se vertieron sobre su persona tras su «muerte».

El miércoles, Babchenko reapareció para sorpresa de todo el mundo en una rueda de prensa con los servicios de seguridad ucranianos, que explicaron que todo fue un montaje. «Todo el mundo afirma que esto destruye la confianza en los periodistas: ¿qué habrían hecho en mi lugar si vienen a verte y te dicen que te van a atacar?», preguntó a modo de respuesta ante las críticas recibidas por prestarse al juego.

El reportero ruso aseguró que al poco de ser informado del peligro que corría y del precio puesto a su cabeza, unos 40.000 dólares, «pensé en hacer una maleta y desaparecer al Polo Norte. Pero luego me di cuenta, ¿dónde esconderme? Skripal también intentó esconderse», dijo en referencia al exespía ruso envenenado en Reino Unido.

Acerca de sus planes futuros, Babchenko, que abandonó Rusia hace un año y medio tras recibir amenazas de muerte, señaló que «planeo dormir bien, quizás emborracharme y despertarme en dos o tres días».  

Más acusaciones al Kremlin

El periodista también aseguró estar convencido de la veracidad de las sospechas de los espías ucranianos, que apuntan hacia Rusia como promotor del posible atentado, a pesar de que nada ha trascendido sobre el detenido en la operación ni sobre el origen del dinero con el que pagar al sicario. Babchenko admitió que odia al presidente ruso, Vladimir Putin. «Esta persona es responsable de varias guerras y miles de muertos. He enterrado a familiares, colegas, amigos, y estoy cansado de hacerlo» aseguró.

Sin embargo, la acusación de Ucrania hacia Moscú no ha hecho más que aumentar la tensión en la zona. El ministro de Exteriores rusos calificó la simulación de «auténtico disparate» y su reproche encontró eco en algunas organizaciones de periodistas, que criticaron que Babchenko se prestara a la pantomima. La oenegé Reporteros Sin Fronteras (RSF) afirmó que, si bien la reaparición del periodista supone «un gran alivio, es penoso y lamentable que los servicios ucranianos hayan jugado con la verdad, independientemente de cuál sea el motivo», dijo a la AFP el secretario general de RSF, Christophe Deloire. Otra organización, la Federación internacional de periodistas (IFJ), calificó el caso de «intolerable e inaceptable».

«Igual preferían verme muerto», reiteró el escritor que ejerció como soldado en las dos guerras de Chechenia.

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