El Pentágono prepara bases para alojar a 20.000 inmigrantes

Trump pide a los republicanos retrasar la reforma migratoria hasta después de las elecciones legislativas de noviembre


NUEVA yORK / CORRESPONSAL

La división republicana en el Congreso de EE.UU. llevó ayer a Donald Trump a pedir la suspensión del debate migratorio. «Deberían dejar de perder su tiempo en inmigración hasta después de que elijamos a más senadores y congresistas en noviembre», dijo el presidente solo tres días después de asegurar que firmaría cualquier reforma que el Capitolio le enviase. Su cambio de postura se produjo después de que dos proyectos de ley migratorios no consiguiesen los votos necesarios para ser aprobados. El proyecto ultraconservador fue rechazado de inmediato, mientras que la votación del más moderado fue pospuesto hasta la semana que viene.

«Incluso si consiguiéramos el 100 % de los votos republicanos del Senado, necesitaríamos diez votos demócratas para conseguir la ley migratoria, pero los demócratas son obstruccionistas», criticó Trump en Twitter. Según la oposición, el cambio de estrategia es en realidad un intento de «batallar desesperadamente» para esconder su falta de liderazgo en el Partido Republicano.

Entretanto, Washington lidia con el rechazo causado por separar a más de 2.300 niños de sus padres en la frontera. El Pentágono comenzó a elaborar planes para albergar a 20.000 niños inmigrantes en cuatro bases militares de Texas y Arkansas «desde julio hasta el 31 de diciembre del 2018». «¿Cómo funcionaría eso? ¿Es factible?», preguntó confuso el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer.

El plan sería similar al que llevó a cabo la Administración Obama en el 2014 cuando cerca de 7.000 niños no acompañados fueron alojados en tres bases, sin embargo, en el caso del Gobierno de Trump las autoridades dieron versiones contradictorias sobre si los recintos acogerán solo a menores o también para familias enteras. 

«Es un laberinto»

A la espera de concreción, el caos continuó en el proceso de reunificación de padres e hijos separados. «La orden de Trump nos deja con más preguntas que respuestas: ¿Cómo se va a garantizar la seguridad de los niños? ¿Cuándo?», preguntó el senador por Virginia Tim Kaine. Aunque el Ejecutivo detuvo su desgarradora política de separación, muchos de los pequeños continúan en albergues y su búsqueda se complica por momentos. Así lo denunciaron varias organizaciones texanas de asistencia, que representan a más de 300 padres y que solo ha podido localizar a dos niños. «Es un laberinto», alertaron tras explicar cómo los errores burocráticos pueden provocar «separaciones permanentes».

Según la Administración Trump, de los 2.342 menores confinados en centros de detención, 500 ya han regresado con sus familias. Según los especialistas eso sí, el trauma al que se han visto sometidos no puede resarcirse. Uno de ellos fue Darwin Mejía. Después de un mes separados, el pequeño de siete años pudo reunirse ayer con su madre Beata Mariana de Jesús Mejía. «Miren su cara, está triste. Pero nadie nos va a separar otra vez», dijo entre llantos esta guatemalteca de 38 años. Mejía fue liberada después de haber denunciado al Gobierno por haberla separado de su hijo, a pesar de haber entrado por un punto de control para pedir asilo. La joven y su hijo fueron tratados como el resto de inmigrantes que entraron sin documentación y fue procesada con cargos criminales. 

El mensaje de Melania

En un intento de desviar la atención, Trump abordó la polémica que salpicó a Melania por haber visitado la frontera con una gabardina de Zara en cuya espalda se podía leer: «Realmente no me importa ¿Y a ti?». El neoyorquino desmintió a la portavoz de la primera dama y aseguró que el mensaje iba dedicado a los fake news (medios falsos). La indignación se multiplicó en las redes sociales donde los usuarios se declararon «sin palabras» y lamentaron el impacto que este hecho ha tenido en la prensa.

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