La protesta de una universitaria sueca en un avión impide la deportación de un inmigrante afgano

La joven renunció a tomar asiento hasta que la persona que iba a ser deportada no se bajase del avión


Una estudiante sueca, Elin Ersson, ha conseguido detener un vuelo entre Suecia y Turquía para impedir que un inmigrante afgano fuese deportado. Esta universitaria de 22 años impidió la deportación de un solicitante de asilo afgano en Suecia tras negarse a sentarse en el avión hasta que el hombre no se bajase.

La joven se compró un billete de avión a Estambul cuando supo que en ese vuelo se iba a producir la deportación. Una vez dentro, transmitió su protesta a través de Facebook en la que se le puede ver paseando por el avión insistiendo en que si el avión despega y el hombre llega a Estambul, probablemente su destino sea la muerte.

Con más de dos millones y medio de reproducciones, en el vídeo se puede comprobar como la tripulación del avión trata de convencer a Elin para que se siente y pedirle que no grabe el momento, pero ella les asegura que «estoy haciendo lo que puedo por salvar la vida de una persona. Mientras una persona esté de pie, el piloto no puede despegar. Todo lo que quiero es detener la deportación y luego cumpliré las reglas aquí. Todo esto es perfectamente legal y no he cometido un crimen».

Mientras pasea por el avión explicando sus motivos para no tomar asiento, algunos de los pasajeros del avión la increpan. De hecho, en un momento dado, se encara con uno al que le dice: «¿qué es más importante, el tiempo que pierdes por el retraso del despegue o la vida de una persona?».

Elin permaneció durante casi dos horas de pie en el avión hasta conseguir incluso que otros pasajeros imitasen su gesto y también se pusiesen de pie. Un pasajero turco y un equipo de fútbol que viajaba en el avión se levantaron de sus asientos para apoyar su iniciativa. Ante tal situación, Turkish Airlines decidió bajar del avión al pasajero afgano que iba a ser deportado entre los aplausos de todos los presentes.

Objetivo cumplido para la joven, que ahora podría enfrentarse a una pena de hasta seis meses de prisión tras cometer un delito por incumplir las órdenes del piloto del avión y no tomar asiento.

El gobierno sueco anunció el pasado mes de enero su previsión de expulsar del país entre 60.000 y 80.000 personas que habían solicitado asilo en el país. Suecia es el país de la Unión Europea que más demandas de asilo recibe per cápita, habiendo recibido el año pasado 163.000 solicitudes. De todas ellas, solo se han podido tramitar 58.800. De ellas, 32.340 han sido favorables (55 %) y 26.460 (45 %) se han denegado. Siguiendo ese patrón, de los 163.000 peticionarios, 89.650 serían aceptados y 73.350 serían devueltos a sus países de origen.

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