Golpes, torturas y violaciones: la vida de los migrantes que tuvieron que esperar cinco días para bajar del barco

Salvini y Orbán se han reunido esta tarde en Milán: «Empieza un camino para lograr una Unión Europea diferente»

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Algunos de los 177 migrantes que iban a bordo del buque de la Guardia Costera italiana Diciotti y que permanecieron atracados en el puerto de Catania cinco días hasta que el Gobierno les permitió desembarcar fueron torturados en Libia, país usado por las mafias como lanzadera hacia Europa, según ha informado este martes la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

La OIM ha indicado en un comunicado que, de acuerdo con los testimonios recogidos por su personal de los 27 menores que pudieron desembarcar el pasado jueves, «los migrantes, todos malnutridos y exhaustos, contaron que habían estado detenidos de forma arbitraria en Libia hasta dos años y que muchos de ellos habían sido golpeados y torturados por los traficantes para conseguir más dinero de sus familias en sus países de origen».

La agencia de la ONU ha llamado la atención sobre el caso de las mujeres. «Los médicos italianos que atendieron a las mujeres que iban a bordo del Diciotti indicaron que muchas de ellas habrían sido violadas en Libia», ha comentado.

«Los migrantes que llegan desde Libia suelen ser víctimas de violencia, abusos y torturas», ha dicho el director de la Oficina de Coordinación de la OIM para el Mediterráneo, Federico Sosa.

Sosa, que también es el jefe de la misión de la OIM en Italia y Malta, ha reclamado que, dado el estado en el que llegan a las costas europeas, «sus vulnerabilidades deben ser identificadas y abordadas de forma puntual y apropiada».

Ha deslizado así una crítica a las autoridades italianas que, por orden del ministro de Interior, Matteo Salvini, retuvieron a los 177 migrantes rescatados el pasado 15 de agosto cerca de Malta por el Diciotti durante cinco días dentro del buque militar hasta que se logró un acuerdo para su reparto.

Salvini permitió desembarcar primero a los 27 menores y posteriormente a otros 13 migrantes por razones médicas. Los demás salieron de la embarcación italiana el pasado sábado, después de que Albania e Irlanda aceptaran acoger a 20 cada uno y de que El Vaticano recibiera a otros cien.

Según datos proporcionados este martes por la OIM, 67.122 migrantes y refugiados han llegado a Europa por mar en lo que va de año hasta el 26 de agosto. España, con 27.994 llegadas, sigue siendo el principal destino este año. Durante el mismo periodo de 2017, se registraron 123.205 llegadas a las costas europeas, mientras que en 2016 fueron 272.612.

Hungría es el modelo a seguir para Salvini

El ministro del Interior de Italia, Matteo Salvini, dejó claro hoy, antes de reunirse con el primer ministro húngaro, Viktor Orban, que Hungría es para él el ejemplo a seguir. Ambos mandatarios se reunieron hoy en Milán para estrechar lazos frente al «bloque de países liderado por (el presidente francés, Emmanuel) Macron, que apoya la inmigración».

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«Ahora mismo en la Unión Europea hay dos bloques, uno liderado por Macron (...), que es el jefe de los partidos que apoyan la inmigración, y por otra parte estamos nosotros, que queremos frenar la inmigración ilegal. Esta es la situación actual», dijo Orbán en una rueda de prensa conjunta celebrada tras el encuentro.

El ministro del Interior y vicepresidente de Italia comparte con Orbán su discurso duro contra la inmigración y en los últimos días ha protagonizado un pulso con los países europeos al mantener retenidos a más de un centenar de inmigrantes en un barco militar en el puerto de Catania.

Salvini quería presionar con esta acción a los países europeos para que acordaran su reubicación, lo que le ha valido la apertura en Italia de una investigación por secuestro, arresto ilegal y abuso de poder.

«Pueden abrir investigaciones o procedimientos, que no me harán cambiar de idea», remarcó Salvini.

El ministro italiano afirmó que tras las conversaciones con Orbán, «empieza un camino (...) para conseguir una UE diferente, para lograr un cambio en la Comisión Europea y en las políticas europeas, para que centren su atención en el derecho al trabajo, a la vida, a la salud y a la seguridad».

Por su parte, el nacionalista Orbán destacó que «Hungría ha demostrado que la inmigración se puede frenar por tierra» y que Salvini goza de su respeto porque «está demostrando que la inmigración también puede ser frenada por mar».

«De su éxito depende la seguridad de la UE (...) Le animamos a que no dé marcha atrás y que defienda las fronteras europeas», expuso.

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