Hay que reformar la Seguridad Social


La OCDE realiza una radiografía de nuestras pensiones, poniendo de manifiesto una serie de aspectos que contribuyen a que en el medio y largo plazo, nuestro sistema deje de ser sostenible. Entre ellos, habla de la aceleración en el envejecimiento de la población, elevadas pensiones en relación con nuestro entorno, diferencias entre trabajadores autónomos y trabajadores del Régimen General en lo que a cotizaciones y pensiones se refiere, así como la temprana edad de jubilación que tenemos en España, entre otros.

El diagnóstico realizado por la OCDE, no debería suponer una sorpresa pues, no es la primera vez que desde organismos internacionales emiten recomendaciones para aplicar reformas en nuestras pensiones. ¿Es realmente urgente acometer reformas en la Seguridad Social que permitan hacer sostenible el sistema? La realidad es que en España, transcurridas dos décadas de siglo XXI, seguimos contando con un sistema antiguo, adecuado a la realidad demográfica del último tercio del siglo pasado, pero en ningún caso adaptado a la situación actual y futura de nuestra economía y situación demográfica.

La disminución de la tasa de natalidad, el incremento de la esperanza de vida, traducidos en una tasa de dependencia muy elevada (hemos pasado de contar con 6 cotizantes por cada pensionista a una relación de 3 a 1) e incrementándose, entre otros factores, dan la razón a los que pensamos en que la viabilidad de nuestras futuras pensiones, pasan por una importante reforma en el sistema de Seguridad Social. Esta reforma, en línea con las recomendaciones de la OCDE, podría pasar por una reducción de las pensiones, aplazamiento de la edad de jubilación y ligar esta a la esperanza de vida, retomar las medidas de 2013, actualmente suspendidas, entre otras. Cabría plantearse si algunas de las medidas paramétricas aquí comentadas podrán ser suficientes para reformar adecuadamente la Seguridad Social, o sería además necesario afrontar medidas estructurales.

Además, ante el futuro tan poco halagüeño de las pensiones en España, quizás, parte de la solución pasaría por incrementar el escaso protagonismo actual del sector privado, para poder paliar parte de la merma que sin duda tendrán que sufrir nuestras pensiones de jubilación. Parece que el Estado no podrá seguir abonando pensiones a los niveles actuales por los motivos aquí comentados y sin duda, la solución de nuestras pensiones tendrá que pasar por, además de la transparencia y la comunicación, por la coordinación y cohesión de los tres pilares de previsión social.

Por Alvaro Granado Responsable de pensiones de KPMG Abogados
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