Debate: ¿El Día de Asturias debería celebrarse el 25-M?

Ángela Vallina / Pablo González

OPINIÓN

El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes (c), oficia este martes en la basílica de Covadonga una eucaristía a la que ha asistido el presidente del Principado, Adrián Barbón (izda), el del parlamento regional, Marcelino Marcos Líndez, y la delegada del Gobierno, Delia Losa, entre otros
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes (c), oficia este martes en la basílica de Covadonga una eucaristía a la que ha asistido el presidente del Principado, Adrián Barbón (izda), el del parlamento regional, Marcelino Marcos Líndez, y la delegada del Gobierno, Delia Losa, entre otros Alberto Morante

Los diputados Ángela Vallina, de IU, y Pablo Álvarez, del PP,  reflexionan sobre la posibilidad de conmemorar el 25 de mayo, fecha en la que la Junta General del Principado decidió proclamarse soberana y declarar la guerra a Francia en 1808

13 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

A FAVOR

25 de mayo, el día en que Asturias toma conciencia de sí como pueblo

Hace ya mucho tiempo que se habla sobre la conveniencia o no festejar el día de Asturias haciéndolo coincidir con el que, también, es el día de la Virgen Covadonga. No se trata aquí de administrar sacramentos ni de discutir sobre la fe que pueda profesarse en esta tierra a la Santina, pero sí de analizar y reflexionar sobre la conveniencia de ligar, o no, una fiesta litúrgica, por tanto, de parte, a una civil que, precisamente por ello, es de todos y de todas, con independencia del credo que se profese o incluso de que no se profese ninguno.

La situación es aún más complicada cuando, desde el poder civil, se confunden obligaciones y se mezclan, en un mismo programa, actos laicos y religiosos como si en vez de estar en pleno siglo XXI estuviéramos anclados a otros tiempos pasados donde la unión Iglesia-Estado permeaba no solo los actos de los representantes de una y otro sino hasta la legislación.

Asturias es hoy, afortunadamente, una Comunidad Autónoma abierta, plural en todos los sentidos, multicultural y también multirracial, en la que, seguramente, tendremos una ciudadanía con muy diferentes creencias religiosas.