«Se hizo justicia», dice la abogada de la madre biológica que recuperó a su hijo

El Supremo rechaza el recurso presentado por la familia que lo tenía en preadopción

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redacción / la voz

Caso cerrado. Después de un largo proceso judicial de cuatro años, María José Abeng se quedará definitivamente con Juan Francisco, su hijo biológico de cuatro años, después que el Tribunal Supremo anunciara ayer que no ha admitido a trámite los recursos presentados por la Fiscalía, la Consejería de Servicios y Derechos Sociales de Asturias y de los padres preadoptivos del chaval. Era, en realidad, una decisión anunciada, según desveló la abogada de Abeng, Nieves Ibáñez Mora, quien confesó que se enteró de la noticia por los medios de comunicación, ya que «aún no recibimos ninguna notificación oficial».

«La sentencia de la Audiencia Provincial de Oviedo -explica- no era recurrible, ya que se trataba de un fallo en segunda instancia, no de apelación. La decisión del Supremo es la esperada, aunque en realidad mantienes una incertidumbre porque nunca sabes lo que va a pasar cuando un procedimiento entra en el juzgado, aunque tengas todas las de ganar». Nieves Ibáñez considera que «por fin se ha hecho justicia, aunque en realidad la justicia ya se había hecho en marzo con la sentencia de la Audiencia Provincial, quien no solo pedía la entrega inmediata del niño a su madre biológica, sino que también decía que debía hacerse con independencia de los recursos que pudieran interponerse».

De todo el largo y sufrido proceso, lo que menos entiende la letrada es la reiterada desobediencia de la Consejería de Servicios Sociales de Asturias, la que tenía la tutela del pequeño, de entregarlo a su madre, lo que debía haber hecho en marzo. «Intentaron -apunta Ibáñez Mora- dilatar el proceso hasta el último minuto con continuos recursos que fueron desatendidos en su totalidad. Nosotros interpusimos una querella por desobediencia civil, pero la consejería solo reaccionó el 26 de julio cuando la juez que llevaba el caso los amenazó con abrir diligencias penales». En ese momento se acordó que el chaval tenía que ser entregado como muy tarde el 8 de agosto. Pero fue entonces cuando sus padres preadoptivos, de la localidad valenciana de Sueca, se negaron, por lo que llegaron a estar en busca y captura hasta que la semana pasada se lo dieron a María José Abeng en un cuartel de la Guardia Civil

«Ni le dejaron ver al bebé»

A los progenitores que tuvieron al pequeño en acogido aún les queda una última bala: presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional. Solo que las posibilidades de que sea admitido son aún mucho menores que ante el Supremo, ya que aparentemente no existe ninguna vulneración de sus derechos constitucionales. Es más, el Supremo no llegó ni siquiera a entrar a valorar el fondo de la cuestión.

La historia comenzó hace algo más de cuatro años cuando María José Abeng, ahora una estudiante de Márketing de 19 años, tuvo a su niño a los 14, que fue inmediatamente tutelado por los Servicios Sociales. «Le quitaron al bebé nada más nacer, ni siquiera se lo dejaron ver», recuerda su abogada, en la misma línea de lo que había denunciado la propia madre biológica en una carta abierta dirigida a los medios.

La familia biológica había denunciado que en ese momento constaban sobre María José Abeng «hasta nueve intervenciones por embriaguez y por llevar una vida no adecuada». Pero la entonces adolescente se reformó y, junto con su madre, inició un largo proceso para recuperar a su hijo que ha acabado ahora. «Ahora lo que quiere es intimidad y privacidad, hacer una vida normal con su pequeño, que hasta el momento no había sido posible», subraya su abogada.

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