El «adivino» asturiano que predijo la final de Champions

El langreano Marcos González Coto gana el premio Data Science Awards 2016 por su análisis predictivo de la final del torneo continental


Redacción

La tecnología permite, hoy en día, la recopilación de miles y millones de datos de todo tipo. Uno de los oficios que desde siempre se ha apoyado en esos datos es el periodismo, que gracias a los nuevos tipos de gestión de la información también ha generado grandes progresos. En esta ocasión, la unión de la Big Data y la minería de datos con el deporte y el periodismo han hecho que uno de los Data Science Awards 2016, galardón que otorga Synergic Partners y Telefónica, se haya venido para Asturias en la categoría de mejor trabajo de periodismo de datos. El langreano Marcos González Coto, de la empresa Join SP, en colaboración con Lorenzo Lara Rodríguez, del diario Marca, lo han conseguido gracias al trabajo que lleva por título Predicción de la final de la Champions League 2016. Tras un análisis de las trayectorias y estilo de juego del Real Madrid y del Atlético predijeron cuál sería el resultado del encuentro aplicando técnicas de análisis de datos.

Los casos más habituales donde se aplican estas técnicas son campos como la medicina o el marketing, donde se buscan nuevos nichos de mercado. También se utiliza mucho en el tema de banca y aseguradoras a los que ahora se añade un nuevo sector: el deporte. Es una de las áreas donde más volumen de datos se mueven hoy en día, en palabras de Marcos González. El asturiano opina que en base a estos datos también se pueden tomar decisiones en competición. «¿Por qué vamos a dejar que únicamente sea el instinto o la experiencia los que decidan las estrategias? Son dos valores muy importantes, pero si estuviéramos hablando de banca o la bolsa dudo bastante que alguien se dejase guiar únicamente por el instinto si puede tener análisis de datos sobre la mesa. ¿Por qué no utilizar las mismas estrategias entonces?», afirma el experto.

Siendo de las Cuencas, González tiene la analogía perfecta para explicar lo que hacen en su trabajo: la comparación entre la minería tradicional y la minería de datos. «Si en la tradicional partimos de un terreno y tenemos que utilizar las herramientas adecuadas, es decir, picos y palas, para extraer el valor, aquí tenemos una montaña de millones de datos en el caso de un partido de fútbol, por ejemplo. En vez de picos y palas utilizamos otras herramientas: algoritmos. Estos se dedicarán a interrogar y torturar los datos hasta conseguir los objetivos del análisis y conclusiones», explica el analista. Los medios para recoger toda esta información son muy variados hoy en día, como por ejemplo gps, mapas de calor... y están apareciendo muchas empresas especializadas en su obtención. También se pueden disponer de otras herramientas no tan modernas como las anotaciones de los delegados de campo, etc.

Usos en competición

Su aplicación al mundo de la competición será, en su opinión, una «incorporación progresiva» aunque ya hemos visto algunos buenos ejemplos. «Holanda cambió a su portero en una tanda de penaltis del mundial de Brasil y le permitió ganar el partido. Ese cambio estaba basado en este tipo de análisis», recuerda el langreano, que se apresura en puntualizar que no quieren ni buscan que el análisis de datos sustituya la toma de decisiones tradicional basada en el instinto y la experiencia ya que «el deporte dejaría de ser deporte».

Respecto al enlace con el mundo periodístico, cree que el deporte es una de las materias donde se ve más opinión. «No hace falta más que acercarse a la barra de cualquier bar y preguntarle a la gente después de haber visto un partido. Unos dirán que fulanito ha jugado genial, otros que ha perdido muchos balones. Parece que hayan visto dos partidos diferentes. Nuestro trabajo ayuda a dar objetividad», afirma González.

El enfoque periodístico

Lorenzo Lara, del diario Marca, ha sido el encargado de colaborar codo con codo con Marcos en este trabajo. El estudio -que se realizó pre, durante y también post partido- se recibió en el diario en forma de informe de 50 páginas donde se contaba en qué estado de forma habían llegado ambos equipos a la final. «Era un texto muy denso, lleno de números, porcentajes y estadísticas y lo preparamos para hacerlo atractivo y que al lector le resultase interesante», relata el periodista deportivo. En dicho informe venían catalogadas todo tipo de situaciones y lances, y qué equipo llevaba las de ganar en cada uno de ellos, al igual que cuáles eran sus fortalezas y debilidades.

Por ejemplo, en la tanda de penaltis se comparaba perfectamente a los dos porteros. «En el caso de Oblak, el análisis de datos decía que no había encajado un solo penalti de los que habían sido pateados por su derecha a media altura», cuenta Lara, que concluye agregando el detalle de que «si uno se fija en la final, todos los que le lanzaron fueron por su izquierda».

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