Las frases célebres del cine que has estado diciendo mal toda la vida

Darth Vader nunca jamás le dijo a su hijo aquello de «Luke, soy tu padre», e Ingrid Bergman tampoco pronunció la mítica frase «Tócala otra vez, Sam»


El cine nos ha dejado un poso impagable. Líneas legendarias de diálogo que han sobrevivido a sus pelis. Que se han asentado en nuestro vocabulario diario. Que utilizamos de vez en cuando. Que forman parte de nuestra cultura. Porque, ¿quién no ha echado mano en alguna ocasión a aquel mítico «Francamente querida, me importa un bledo», que Clark Gable le plantaba a Viviel Leigh en Lo que el viento se llevó o las rememoradas palabras «Le voy a hacer una oferta que no podrá rechazar» de Vito Corleone en El Padrino?

Pero algunas de las frases más citadas y repetidas de la historia del cine no son como pensábamos. En realidad, la forma exacta en la que sus personajes las pronunciaron en el film tiene algunas diferencias a la forma en la que se nos ha quedado grabadas a nosotros.  

Porque Darth Vader nunca le dijo a su hijo Luke Skywalker aquello de «Luke, yo soy tu padre». Tampoco Ingrid Bergman pidió la canción en Casablanca con las palabras «Tócala otra vez, Sam». ¿No te lo crees? Pues presta atención 

1. «Tócala otra vez, Sam» - «Casablanca»

Es indiscutible que Casablanca es una de las joyas del cine clásico. Una de esas historias que han conseguido sobrevivir al tiempo para convertirse en objeto de culto 75 años después de su estreno. Muchas de las sentencias del guión que interpretaron Humphrey Bogart e Ingrid Bergman siguen apareciendo en muchas conversaciones de hoy en día. «Siempre nos quedará París», es probablemente una de las más repetidas.

Pero hay algunas líneas del guion que nunca se pronunciaron y que han quedado en el imaginario colectivo como correctas. Ilsa nunca jamás pidió As Time goes by con las palabras «Tócala otra vez Sam». La frase exacta que pronuncia Bergman es: «Tócala, Sam».

Hay algunas teorías que apuntan a que tras esta confusión podría estar Woody Allen, que en el año 1972 estrenó la película Play it again, Sam (Tócala otra vez ), un film en el que el protagonista recibía consejos de un imaginario Bogart. 

2. «Luke, yo soy tu padre» - «Star Wars. El imperio contraataca»

Como tantas otras, esta leyenda del cine se ha cebado con el tiempo hasta convertirse en un gran error. «Luke, yo soy tu padre», no fue la frase exacta que dijo Darth Vader a Luke Skywalker. En realidad, en el guion original, el que antaño fue Anakin Skywalker respondía a las acusaciones de Luke -que culpaba al sith de haber matado a su padre- con una frase algo diferente a cómo la recordamos. «No, soy tu padre», son las palabras exactas.

3. «Espejo, espejito mágico...» - «Blancanieves»

Ni las películas de Disney se salvan de las modificaciones. La traducción de la película original al castellano tampoco ha ayudado. «Espejo, espejito mágico, ¿quién es en este reino la más hermosa?» («Mirror, mirror on the wall, who is the fairest of them all?» tal y como se traduciría en inglés), no es la frase con la que la codiciosa madrastra de Blancanieves cuestionaba cada día su belleza al espejo más famoso de la historia del cine. 

Lo correcto sería «Espejo mágico en el muro, ¿quién es la más hermosa de todas?» («Magic mirror, on the wall, who is the fairest one of all?»).

4. «Hola Clarice» - «El silencio de los corderos»

El inquietante Hannibal que tan magistralmente interpretó Anthony Hopkins también nos ha dejado algún gazapo. Porque el Dr. Lecter nunca llegó a saludar a Jodie Foster con un «Hola, Clarice». La que creíamos que era una de las frases más repetidas en la película ni siquiera existe. En cambio, Hannibal sí que saluda a su amiga con «Buenas noches, Clarice».

5. «Más potencia Scotty» - «Star Trek»

Las palabras exactas que dijo el capitán Kirk al ingeniero jefe Montgomery Scott tampoco han sobrevivido de la mejor forma al tiempo. La suya es otro ejemplo de una frase errónea. «Beam me up, Scotty» («Más potencia Scotty»), no es la frase correcta. En realidad lo que William Shatner le dice a su compañero es «Scotty, beam us up» («Scotty, súbenos»). 

6. «Totó, creo que no estamos en Kansas» - «El mago de Oz»

Cuando Dorothy, acompañada siempre de su fiel Totó, se da cuenta de que se encuentra en un lugar mágico en el que nunca antes había estado, le dice a su perruno compañero de aventuras: «Totó, tengo la sensación de que ya no estamos en Kansas», una frase que no es exactamente a la que recordamos: «Totó, creo que ya no estamos en Kansas».

7. «Francamente, querida, me importa un bledo» - «Lo que el viento se llevó»

La traducción al castellano de esta película también ha dejado algunos cambios en frases que creíamos verdaderas. Prueba de ello es la ya mítica despedida que Rhett Butler (Clark Gable) le dedica a la egoísta Escarlata O'Hara.

Tal y como creíamos, Gable abandona a la incorregible Vivien Leigh con un: «Francamente, querida, me importa un bledo». Una frase que pierde algo de fuelle y de glamour en la realidad: «Francamente, querida, eso no me importa».

8. «Yo Tarzán, tú Jane» - «Tarzán». 

Otro de los clásicos del cine que no han sobrevivido al cambio. Cuando Jane intenta enseñar al salvaje Tarzán a hablar, se produce uno de los diálogos más conocidos del cine. Un diálogo que sin embargo no es como todos pensábamos. La joven intenta enseñar al personaje que interpreta Johnny Weissmüller la diferencia entre los pronombres y el nombre de ella y el de él; pero en ningún momento aparece el diálogo como lo pensamos.

Otras citas célebres que hemos adaptado

Lo de alterar frases míticas no es un mal que afecte solo al cine. También deja su poso en la literatura o incluso en la filosofía.

«Elemental, mi querido Watson» - Arthur Conan Doyle. Si a alguien le preguntan por una frase de Sherlock Holmes es seguro que la respuesta que recibirá será la de «Elemental, mi querido Watson». Y la realidad es que esta celebérrima sentencia no aparece en ninguno de los libros de Arthur Conan Doyle que después inspiraron series, películas y hasta dibujos. El culpable de poner en boca del detective más conocido del mundo esta mítica frase fue el actor Clive Brook en The return of Sherlock Holmes, la primera adaptación del personaje al cine sonoro.

«No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo» - Voltaire. La que creíamos una de tantas citas célebres del filósofo francés es en realidad una invención. No aparece en ninguno de sus escritos. Entonces, ¿por qué se le atribuye? Según Wikipedia, esta frase aparecía en un libro de principios del siglo XX en el que se resumía la forma de pensar de Voltaire y que estaba titulado Los amigos de Voltaire.

«El fin justifica los medios» - Maquiavelo. Es complicado pensar que hemos estado engañados durante tanto tiempo, pero la realidad es que el filósofo Nicolás Maquiavelo jamás dejó constancia en su obra El Príncipe de esta frase literal. La sentencia que realmente se encuentra en el texto es: «Cum finis est licitus, etiam media sunt licita» («Cuando el fin es lícito, también lo son los medios». 

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