Matías González: «La normativa no debería prohibir discriminar el tráfico de Internet»

El director de regulación de Vodafone España no cree que le afecte el fin de la neutralidad de la Red en EE.UU., pero «no sabemos qué pasará en el futuro»


redacción / la voz

La nueva norma de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos que acaba con la neutralidad de la Red despierta mucha preocupación. Matías González (Salamanca, 1973), director de Regulación de Vodafone España, aclara la posición de la operadora.

-¿Qué opina de la decisión tomada por la FCC?

-Está alineada con lo que siempre hemos defendido los operadores tradicionales en Europa: que la regulación de neutralidad de Red concreta, con prohibiciones definidas, no es estrictamente necesaria. Nosotros estábamos bastante en contra de la normativa que ahora se deroga.

-¿Apoya que las compañías proveedoras de Internet tengan potestad para bloquear o ralentizar el tráfico de ciertos portales o contenidos a su antojo?

-¿El hecho de que estemos en contra de una normativa genérica quiere decir que apoyamos tráfico discriminatorio o pagado por unos operadores o por otros? Con carácter general, no. Lo que dice Vodafone es que la normativa no debería prohibir ninguna de estas prácticas, pero hay que hacer un análisis caso a caso, ver qué tipo de acuerdos se pueden plantear, qué tipo de tráfico se puede priorizar, si eso tiene algún impacto en el mercado y sobre los usuarios... Para eso están los dos grandes límites, que son el derecho de la competencia y el derecho de los consumidores, su derecho de libre elección de contenidos. Dentro de eso hay muchísimos grises que una normativa general de neutralidad de Red podría prohibir sin ser absolutamente necesario, y que podría tener un efecto negativo de ralentizar la innovación.

-¿Supondrá un encarecimiento del servicio para los consumidores? ¿Tendrán que pagar dos veces por lo mismo, por ejemplo, una película o una serie?

-Cobrar por el streaming de una serie de Netflix y no por una de HBO, o cobrar por el último capítulo de una temporada de una serie en concreto y no con carácter general, habría que analizar cómo afecta a la competencia, si eso puede considerarse una práctica restrictiva. Las necesidades de los clientes no son exactamente las mismas, a lo mejor hay uno dispuesto a pagar un poco más por una calidad de vídeo mayor o con más prioridad sobre determinados tráficos de datos en situaciones de congestión en una red móvil. Esto ahora mismo no lo podemos hacer por la normativa europea, pero nos gustaría poder hacerlo, siempre que no sea una imposición a los clientes, que tengan varias posibilidades de elección. ¿Yo quiero pagar menos y obtengo una calidad de vídeo optimizada, que sea menor pero suficiente porque voy a ver el vídeo en el móvil? Eso es un beneficio para los clientes.

-Se dice que esto podría crear un Internet de dos velocidades, una para ricos y otra para el resto.

-Me parece una afirmación excesiva. Una cosa es poner en valor una «calidad oro», un mejor servicio en determinadas ocasiones a clientes que estén dispuestos a pagar un extra, y otra es poner distintos niveles con carácter general. No hay este riesgo, es más teórico que real.

-¿Equivale la decisión de EE.UU. a establecer un control de la Red como el que hay en China, donde no hay acceso a muchas web?

-Nada que ver, esa es otra de las grandes barreras ideológicas claras. Se debe garantizar el libre acceso a todos los contenidos legales. Eso nunca está en cuestión en las sociedades occidentales, está garantizado por otras normativas y no se necesita una específica de neutralidad de Red. Está en principios fundamentales como el libre acceso a la información.

-¿Quién proporciona realmente Internet. Las operadoras, las compañías que alojan los servidores, los gigantes como Google o Facebook, los Gobiernos...?

-Internet es un poliedro con muchas responsabilidades. Todos los que has mencionado tienen una aportación. Los operadores de telecomunicaciones tenemos una parte muy relevante como es la gestión de las infraestructuras de acceso. Somos los que permitimos a los usuarios finales esa capilaridad de poder llegar en todo el mundo a puntos de acceso a Internet para todos, algo que en su origen no existía. Y exige unos niveles de inversión muy relevantes y no comparables a los de otros participantes en el ecosistema. Tenemos que garantizar el acceso a millones de usuarios con unas tasas de consumo de datos crecientes.

-¿Qué pasará si Vodafone tiene que conectar con un proveedor estadounidense? ¿Se verán afectados sus servicios?

-No anticipamos problemas por la derogación de esta normativa en Estados Unidos, ninguna compañía se ha puesto en contacto con nosotros para exigirnos condiciones distintas de las que ahora tenemos. No sabemos lo que puede ocurrir en el futuro, pero de entrada no creemos que esto sea un cambio que pueda afectar a nuestros servicios.

-¿Se puede hablar realmente de una Internet neutral con una empresa como Google, cuyo buscador tiene una cuota de casi el 90% a nivel mundial?

-Eso es algo que siempre hemos dicho. Hay muchísimas cuestiones que afectan al servicio de Internet. Los buscadores son uno, pero los terminales son otro, el que haya CDN [Content Delivery Networks, servidores que aproximan los contenidos a los orígenes] o no... Por ejemplo, si Google tiene servidores de YouTube solo en EE.UU. y cada vez que un cliente español quiere ver un vídeo tiene que cruzar el océano y conectarse a servidores en San Francisco, puede tener problemas de calidad. Entonces lo que hace Google es acercar esos contenidos a Europa y tiene copias en determinados sitios. Esto lo hacen Google y todos los grandes proveedores de contenido, y tiene un efecto sobre la calidad del servicio. Y nadie ha cuestionado ese tipo de prácticas.

«La regulación actual en Europa nos parece que es razonable»

Matías González recuerda que «en Europa tenemos un reglamento de mercado único de las telecomunicaciones, del 2015, que aprobó una serie de principios sobre neutralidad de Red. Es una regulación que nos parece razonable o aceptable, garantiza una intervención mínima. Aquí no está prohibido remunerar a proveedores de contenidos, no están prohibidas prácticas como el cero rating: dar servicios de Internet sin cobrar, que no consumen datos de tu tarifa móvil.

-Precisamente a Vodafone se le ha acusado de ir contra la neutralidad de la Red con sus Pass, que establecen tarifa plana para algunos servicios de música, vídeo redes sociales y mensajería. ¿No supone dar trato de favor a empresas como Spotify, Netflix, Facebook, Instagram o WhatsApp frente a otras?

-Creemos que no. Lo que dice el reglamento es que cuando se traten de manera homogénea toda una categoría de servicios y no se privilegie unas aplicaciones frente a otras esto está permitido. Lo que estamos haciendo con los Pass es precisamente cumplir esta restricción. Nuestros Pass son absolutamente no discriminatorios y están abiertos, cualquier compañía que quiera entrar o salir de ellos lo puede pedir.

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