La flaqueza que mató a la dieta Dukan

Cautivó a millones de personas pero, diez años después del bum de este régimen cetogénico, sus nefastos resultados han tirado por tierra el mensaje del doctor francés

.

redacción / la voz

Si ahora son cada vez más las celebridades que se suman a la tendencia de mostrar, sin complejos, los cambios que han experimentado sus cuerpos nada más dar a luz, hace diez años esto era poco menos que impensable. Entonces, los titulares premiaban a aquellas famosas que recuperaban su figura de infarto en cuestión de días. Algunas, como Jennifer López, para recuperar su peso anterior confiaron en las supuestas bondades de una dieta proteica que promulgaba un médico francés. Garantizaba perder peso rápido sin restricción de cantidades, solo anulando la ingesta de azúcares e hidratos de carbono. Los resultados pronto comenzaron a mostrarlos las revistas del corazón de todo el mundo, y muchos, saturados de duros e ineficaces regímenes que por si fuera poco les obligaban a pasar hambre, se echaron al mar. Millones de personas cambiaron sus hábitos alimentarios y se sumaron a una dieta que nunca estuvo avalada por instituciones científicas. Daba igual. Hoy, en cambio, los nutricionistas que predicaban en el desierto, como reconocen, reciben a muchos de los apóstatas de un doctor al que no quiere ni el colegio de médicos del país galo.

«Era un completo descontrol. Muchos comenzaron a seguir esa dieta porque prometía adelgazar sin apenas esfuerzo, y eso es precisamente lo que quiere escuchar una persona que desea perder kilos», comenta la nutricionista Fátima Branco. La letra pequeña, sin embargo, aseguraba contraprestaciones. Efectiva a la par que perjudicial, es cierto que al barrer de la dieta fruta, verdura e hidratos durante la fase de ataque -la primera de cuatro-, el organismo se ve obligado a quemar grasa y convertirla en alimento. De este modo, aunque se pierde peso rápidamente, de perpetuarse en el tiempo acarrea riesgos para la salud tales como «sobrecarga renal y hepática, estreñimiento, descalcificación, aumento de riesgo de cáncer de colon e incremento en las posibilidades de sufrir bulimia». Manuel Viso, médico y experto en nutrición, además, reconoce que al tratarse de una dieta más saciante que las que suelen ponerse de moda, consiguió un gran número de adeptos que, no obstante, meses después vieron cómo el hecho de haber modificado su metabolismo les pasó factura.

«El efecto yoyó lo vivió muchísima gente, que además parecía que de repente les engordaba todo menos el agua. Esto se debió a que su metabolismo se había ralentizado, porque hay algo que siempre se cumple: lo que se pierde rápido se recupera aún más rápido», asegura este experto, que menciona también un estudio francés, concretamente de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, que deja demoledores datos. El documento asegura que tan solo en los doce primeros meses de la dieta el 80 % de sus seguidores recuperó el peso perdido.

«Era todo márketing, Dukan nunca buscó una solución al problema del sobrepeso y entonces apenas se nos escuchaba cuando veíamos en esta dieta un fracaso», puntualiza Viso, que a continuación menciona una retahíla de productos que aún ahora se pueden adquirir en torno a esta controvertida dieta: desde libros al encumbrado salvado de avena, que aumentó exponencialmente su demanda por ser el único cereal permitido por el controvertido médico. «Por suerte la gente ahora se fía más de expertos, porque con esta dieta la gente no recibía asesoramiento ni seguimiento por parte de nutricionistas. Ahora la sociedad se preocupa más por comer bien que por contar calorías, y espero que sigamos así», sentencia Branco.

Valora este artículo

1 votos
Comentarios

La flaqueza que mató a la dieta Dukan