Turistas sin barra libre: desde no comer en la calle a prohibido pasear semidesnudo

La lista de prohibiciones o medidas de control a los visitantes pretende perseguir comportamientos incívicos y acabar con prácticas que pueden dañar el patrimonio, pero no solo


Comer y beber en la calle 

Florencia seguirá brindando a sus visitantes la increíble experiencia de caminar por una especie de museo gigante al aire libre pero ojo con acompañar esos pasos con un trozo de focaccia para aliviar el hambre. La ciudad del Ponte Vecchio, de la Piazza del Duomo, de la Galería Uffizi, acaba de aprobar una normativa que multa con hasta quinientos euros a quienes coman, parados, en cuatro de sus principales calles. Los comerciantes quieren acabar así con el ruido y la suciedad que se encuentran a pie de escaparate. 

El famoso Ponte Vecchio, en Florencia
El famoso Ponte Vecchio, en Florencia

Bañarse en las fuentes

La cuna del Renacimiento, hogar de su familia más famosa, los Médici, no es ni mucho menos la única del mundo que pone coto a esta práctica. En Roma, las sanciones por comer, beber, sentarse, escalar o bañarse en sus fuentes históricas y artísticas van desde los 45 a los 270 euros. El pasado año, un hombre fue arrestado por la policía tras cruzar a nado, y como vino al mundo, la Fontana di Trevi, ante la atónita mirada de la gente.

Cruza a nado la Fontana di Trevi Bañarse en las fuentes históricas de Roma está prohibido

En febrero de 2015, seguidores del equipo holandés del Feyenoord, causaron daños permanentes en la fuente de la Barcaccia, obra de Bernini. 

Tumbarse en los bancos o alimentar a las palomas

Y sin salir de Italia, Venecia prohíbe remojarse en sus famosos canales, por donde solo deben navegar las góndolas. El castigo: una noche en el calabozo. Y es que, lejos de ser un parque acuático, hacerlo es como cruzar una autopista en hora punta. Tampoco se pueden utilizar kayaks, canoas, tablas, flotadores plásticos o patines de pedales. Los infractores pueden enfrentarse a un desembolso de hasta 450 euros.

¿Qué es el síndrome de Venecia? Una ciudad idílica para los turistas pero una pesadilla para sus vecinos. Venecia corre el riesgo de morir de éxito.

El escenario más cinéfilo de todos los tiempos penaliza con cien euros la siesta en un banco, donde no está permitido tumbarse. Tampoco, alimentar a las palomas de San Marcos. Otras ciudades, caso de Barcelona, también han declarado la guerra los excrementos de estas aves. Los tradicionales puestos de venta de semillas de Plaza Catalunya, cuyos clientes son fundamentalmente turistas, solo pueden despachar, desde enero, globos y dulces. 

.Un niño rodeado de cientos de palomas en la plaza San Marcos de Venecia
Un niño rodeado de cientos de palomas en la plaza San Marcos de Venecia

Ojo con las fotos

Si no te quieres ir de la Ciudad de la Luz sin inmortalizar uno de sus iconos por excelencia, habrás de hacerlo de día. La iluminación nocturna de la Torre Eiffel tiene derechos de autor y no puede ser reproducida por terceros. El permiso y los derechos para publicar instantáneas deben solicitarse a la Société d’Exploitation de la Tour Eiffel, la compañía operadora que desde 1985 ostenta la titularidad de los derechos. 

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Las cámaras tampoco son bienvenidas en la Capilla Sixtina. Prohibido hacer fotos, con o sin flash. En el templo, situado en el Palacio Apostólico, residencia oficial del Papa, está prohibida cualquier fotografía de los famosos frescos de Miguel Ángel. Se los llevará, eso sí, grabados en la memoria. Ni se te ocurra sacar el móvil  en el Palacio del Sol de Kumsusan, en Corea del Norte, donde se encuentran las tumbas de los grandes líderes del país. 

Tacones y chicles en la Acrópolis

Conscientes de los daños que pueden provocar sobre su patrimonio, las autoridades helenas conminan a los turistas a que visiten estos lugares con zapatos bajos. En 2006 se recogieron, pegados a la parte inferior de las butacas del festival Odeón, que se celebra a los pies de la Acrópolis, 27 kilos de restos de chicle.

.Un turista contempla las vistas de la colina donde se sitúa la Acrópolis de Atenas
Un turista contempla las vistas de la colina donde se sitúa la Acrópolis de Atenas

Robar arena de la playa

El que ose llevarse un trocito del paraíso costero de Cerdeña en forma de souvenir se enfrenta a una multa de 3.000 euros por un delito medioambiental. El verano pasado, se interceptó casi una tonelada de arena en el equipaje de los turistas que pasaron por el aeropuerto de Cagliari. Mucho más cerca, en Laxe, la singular praia dos Cristais se enfrenta al saqueo de las piezas que la hacen única. Y en Camelle, la obra escultórica de Man ha sido en varias ocasiones víctima de turistas que, por desconocimiento o incivismo, se han llevado para casa piedras de valor artístico y sentimental.

Praia dos Cristais, en Laxe
Praia dos Cristais, en Laxe

Ropa indecorosa

En el Vaticano no se admiten prendas sin mangas y/o escotadas, pantalones cortos, minifaldas o gorras. Y en muchas localidades alrededor de mundo está prohibido pasear con el torso desnudo, o en bañador. El atuendo playero, mejor dejarlo solo para el chiringuito, aunque a veces, pueda resultar difícil distinguir una prenda de calle de una de baño. 

Buceo

Para evitar la degradación del coral, en algunos puntos del planeta han llegado a cerrarse, directamente, playas. En el Pacífico mexicano, las islas Marietas y la playa del Amor dejaron de recibir turistas en mayor de 2016. Una medida drástica para tratar de poner coto al deterioro del ecosistema. Meses más tarde, reabrieron pero con condiciones, entre ellas, no bucear -las aletas pueden dañar los arrecifes-, y un máximo de 116 personas al día, no más de 15 de forma simultánea, y durante treinta minutos.

Escalar pirámides

El Consejo Supremo de Antigüedades egipcio llegó a pedir que incluyesen la cadena perpetua y multas de cien mil dólares como castigo a quienes osasen trepar por estas paredes de más de cuatro mil años de antigüedad. Hoy la pena ha quedado en tres años de prisión. Antes de la prohibición, también era habitual encontrar garabatos en sus piedras. En febrero de 2016, un joven alemán de 18 años se saltó la norma y colgó su proeza en las redes sociales. Le llovieron las críticas.

Exhibir marcas 

En el Taj Mahal, uno de los monumentos más fotografiados del mundo, está estrictamente prohibido exhibir cualquier marca. La estadounidense Olivia Culpo, Miss Universo, tuvo problemas tras posar para una campaña publicitaria sentada en la silla de Diana -llamada así tras la visita de la princesa de Gales en 1992-. Los visitantes deben quitarse los zapatos y dejarlos en el jardín antes de entrar en el monumento del amor, construido por el emperador mongol Shah Jahan en memoria de su esposa, Mumtaz Maha.   

La modelo Olivia Culpo posando en una sesión de fotos frente al Taj Mahal
La modelo Olivia Culpo posando en una sesión de fotos frente al Taj Mahal

Despedidas de soltero

En nuestro país se celebran cada año unas 300.000 despedidas de solter@. Ciudades como Madrid, Salamanca, Mojácar, Tarifa, Logroño, Tossa de Mar o Conil persiguen con sus ordenanzas que los festejos del fin de la soltería en espacios públicos no se desmadren. Las multas alcanzan los tres mil euros.

Turismo gay

Frente al cada vez más extendido movimiento gay-friendly, en muchos países el colectivo homosexual no solo no es recibido con los brazos abiertos, sino que directamente, es rechazado. El instagramer polaco King Luxy denunció hace unos meses que fue retenido en el aeropuerto de Doha y posteriormente, dos semanas en prisión, acusado de ser gay y tener un aspecto demasiado femenino.  

En 2013, un funcionario del Ministerio de Salud de Kuwait llegó a pedir que su país tuviera un sistema de detección -a través de chequeos médicos- de personas homosexuales para mantenerlas fuera del país. Las autoridades sostenían que las conductas homosexuales eran importadas por personas extranjeras.

Durante el pasado Mundial de Rusia, la FARE ( Fútbol en contra del racismo en Europa) publicó una guía en la que aconsejaba a aquellos que visitasen el país durante la competición a no darse la mano en público. La Confederación Española LGBT COLEGAS realizó un trabajo de investigación para identificar los países más homofóbicos del mundo bajo el marca de la campaña Don't Go There (No vayas allí).

Besarse en público

Dubai no es plaza para demostraciones de cariño de puertas afuera. En 2010 una pareja británica fue arrestada por juntar sus labios en un restaurante. En muchos países árabes y asiáticos un beso en la mejilla en un lugar público puede suponer una multa e incluso cárcel.

Disfrazarse

En los parques de Disney, solo los menores de catorce años tienen permitido vestirse de Mickey, Minnie y demás personajes de ficción. Los adultos tendrán que conformarse con hacer realidad sus sueños de la infancia en las fiestas de Carnaval de su ciudad o pueblo.

Aglomeraciones

El control de accesos, tornos incluidos o no, es ya el sistema implantado en lugares como Dubrovnik para no morir de éxito. Al corazón de la ciudad conocida como la Perla del Adriático, tan solo pueden acceder ocho mil turistas cada día. Santorini, que en 2017 recibió a setecientos cruceros, quiere poner coto a la entrada de trasatlánticos. A las ruinas de Machu Pichu -con 1,4 millones de visitantes en 2016- solo se entra por turnos y con guía. Maya Bay, en Tailandia, donde Leonardo buscaba sentido a la vida en la película La Playa, se encuentra en pleno descanso de turistas. Un parón obligado, con los arrecifes de coral al borde de la muerte y buena parte de su vida marina desaparecida. A partir de octubre, y tras cuatro meses cerrada a cal y canto, recibirá como máximo dos mil turistas al día. 

tasa turística

En Baleares y Cataluña ya han puesto en marcha lo que se conoce como tasa turística. Se cobra por pernoctación y la cantidad varía en función del tipo de establecimiento. En Galicia se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de implantarla. Este impuesto al turista ya existe en otras ciudades europeas como Lisboa, Milán, París o Berlín. La más cara es Ámsterdam, donde hay que abonar el 5% del precio del alojamiento.

Tasa turística: ¿complemento financiero o abuso? ¿Cobraría usted a los turistas por pernoctar en su localidad? ¿Y al revés? Si usted fuera turista... ¿estaría dispuesto a pagar una tasa por dormir fuera de su casa? Santiago, O Grove o Baiona se posicionan a favor del impuesto

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