Ante 1.500 personas en Zaragoza, el líder del PP ha apelado al voto, a a ganar las europeas y a dar consistencia al cambio iniciado en Galicia, a raíz del triunfo de Feijoo.
La campaña se parece a un feria de muestras en la que los partidos se preocupan solo del impacto de lo que tratan de vender y se olvidan del contenido de las elecciones
«No tenemos nada que ocultar», ha declarado el vicepresidente tercero del Gobierno sobre las irregularidades en la concesión de una subvención a la empresa en la que trabaja su hija.