Margarita II de Dinamarca anuncia su abdicación en favor de su hijo, Federico X

Andrés Rey REDACCIÓN / LA VOZ

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«Es el símbolo del país», afirmó la primera ministra danesa, Mette Frederiksen

14 ene 2024 . Actualizado a las 14:16 h.

Cada 31 de diciembre, antes de las campanadas, casi todos los televisores en los hogares daneses sintonizan el discurso de la reina Margarita II. Pero este fue diferente. «Dejaré el trono a mi hijo, el príncipe heredero Federico», pronunció, con voz pausada.

Margarita, de 83 años, es la única mujer reinante del mundo y la monarca actual con más años de servicio en Europa. Empezó su reinado en 1972 tras la muerte de su padre, el rey Federico IX, y desde entonces ha pasado casi dos tercios de su vida sosteniendo la corona. De hecho, muchos daneses nunca han visto a nadie más sentarse en el trono.

El 14 de enero, cuando se cumplan 52 años desde que se convirtió en reina, Margarita renunciará formalmente. Según explicó en su discurso, ante la mirada atónita de millones de personas, tomó la decisión a raíz de una cirugía en la espalda a principios del 2023. «He reinado durante 52 años —dijo, y sus palabras llevaban el peso de todos ellos—. Eso deja huella en cualquiera, también en mí. El tiempo pasa factura y el número de dolencias aumenta». Acto seguido, la monarca dio las gracias «por el apoyo y calidez abrumadores que he recibido a lo largo de los años» y que «han sido cruciales para el éxito de mi tarea». 

No habrá ceremonia

Como contrapunto radical a la coronación de Carlos III en Londres, en mayo del 2023, no habrá una ceremonia de coronación formal para el príncipe heredero Federico, de 55 años. Su ascenso al trono se anunciará el mismo 14 de enero desde el castillo de Amalienborg, en Copenhague.

Federico ocupará su lugar como rey de Dinamarca —una monarquía constitucional—, así como de Groenlandia e Islas Feroe. La reina pidió «la misma confianza y afecto» que ella recibió para él y su esposa, la princesa Mary (51 años), una ciudadana australiana con la que se casó en el 2004.

«Aunque el deber y la posición de regente se han transmitido desde hace más de 1.000 años, todavía es difícil entender que ha llegado el momento de un cambio de trono», lamentó la primera ministra, Mette Frederiksen, en un comunicado en que agradeció a la monarca su «dedicación de toda una vida y sus esfuerzos incansables» por el país. «Ella es el símbolo de Dinamarca. A lo largo de los años ha definido quiénes somos como pueblo y como nación», añadió.

Margarita II es una figura popular en el Estado europeo, y fue esa popularidad la que jugó a su favor durante dos episodios familiares desagradables: por un lado, su esposo, el diplomático francés Enrique de Laborde de Monpezat, nunca estuvo conforme con su papel de consorte real y protagonizó varios desencuentros públicos con ella. Incluso renunció a ser enterrado en el panteón real y pidió ser incinerado.

El segundo desencuentro fue más reciente. En septiembre del 2022, Margarita decidió retirar el título de príncipe a sus cuatro hijos, con el argumento de que sería mejor para sus nietos «vivir sin las consideraciones y obligaciones de la casa real». Pero su hijo Joaquín, lejos de entenderla, consideró la decisión «un maltrato» y eso les distanció, aunque con motivo del jubileo de la reina hubo una aparente reconciliación.

Habrá que esperar a una nueva generación de representantes femeninas para que la realeza vuelva a dejar de ser cosa de hombres. Salvo sorpresa, la primera monarca de esta etapa será la ahora princesa Victoria de Suecia, a quien sucederá su hija Estela. También con el paso de los años reinarán Leonor de Borbón en España, Isabel de Brabante en Bélgica y la princesa Amalia en los Países Bajos.