Los morados emplazan a los socialistas a recoger sus propuestas y estos creen que no hay verdadera voluntad de acuerdo
25 nov 2016 . Actualizado a las 22:42 h.PSOE y Podemos abordaron un segundo encuentro sobre la negociación presupuestaria que se prolongó durante más de cuatro horas pero con un resultado estéril. A la salida de la reunión --tan larga que obligó a suspender la cita prevista entre los socialistas y Ciudadanos y que debería haber tenido lugar a las siete de la tarde-- las posiciones de ambos grupos permanecían casi en el mismo punto de donde habían partido. Desde Podemos, su portavoz Emilio León manifestó su insatisfacción con la información que el Ejecutivo les había trasladado en el borrador y emplazó a los socialistas a que asumieran sus propuestas fiscales (en Sucesiones, IRPF y Patrimonio), «es el proyecto del gobierno y es su responsabilidad presentarlo tal cual o saber si quieren sumar más apoyos». Para los socialistas, simplemente en Podemos no quieren llegar a un acuerdo. «Sinceramente esta no ha sido una negociación presupuestaria, sino que han venido a preparar las comparecencias parlamentarias», afirmó el portavoz del PSOE, Fernando Lastra quien señaló que los morados no quisieron responder a «¿qué debe contener la propuesta presupuestaria para ser aceptada? ¿qué tiene o qué no tiene para no ser aceptable?»
Desde las cinco de la tarde al filo de las nueve de la noche, ambos grupos estuvieron encerrados en una sala del parlamento asturiano. Fue un debate, por momentos bizantino, en el que adoptó la cuestión del sexo de los ángeles la discusión de si las comparativas deberían hacerse sobre el anteproyecto de presupuestos que retiró el año pasado el Gobierno ante la enmienda de totalidad de Podemos o si deberían analizarse respecto a las cuentas prorrogadas que siguen vigentes. «Es difícil ponerse de acuerdo en una negociación se ses estánm tomando referencias distintas y por eso se ha prolongado la reunión», destacó Emilio León quien enumeró sus quejas respecto a los múltiples defectos (en cuestiones como el anexo de inversiones, el desglose de Sanidad o respecto al Instituto de la Mujer) que, en su opinión, contenía la información que les habían trasladado ya en la primera reunión. Pero ante todo, el portavoz morado destacó que el mayor obstáculo estaba en que el proyecto no recoge sus propuestas fiscales, a grandes rasgos, una rebaja de tramos autonómicos del IRPF, una subida en el impuesto de Patrimonio a las rentas más altas y también aumentar la exención del impuesto de sucesiones a 200.000 euros. «No sabemos si eso desagrada a Cherines (la presidenta del PP asturiano) pero no nos satisface hasta el punto de que pueda recibir el aval de Podemos», destacó León.
El portavoz socialista sí señaló que el Gobierno ha asumido la propuesta del impuesto de Sucesiones «que a Podemos le valía, a IU un poco menos, y al PP quizá le debería valer», pero manifestó su desacuerdo con otro tipo de propuestas fiscales que, en su opinión, «tienen disfunciones, y realmente queremos saber si lo que quieren es aumentar o disminuir la progresividad, porque pueden que estén pensando en una cosa y el efecto sea otro». Fernando Lastra señaló que «lo que no puede ser es que nos expongan sus propuestas politicas y digan ahora ustedes gestionen con ellas porque no funciona así», advirtió de que los efectos de las reformas de los tributos sobre la recaudación son complejos y que, por ejemplo, el de sucesiones «tiene contribuyentes distintos en cada ejercicio» ya que, lógicamente, depende de los decesos. En todo caso, Lastra insistió en que, en su opinión, los morados habían demostrado una escasa voluntad de acuerdo «ha habido excusas y pretextos, porque la información ya la tienen desde la semana pasada y han tenido tiempo para contrastarla. Salvo que no se quiera favorecer el acuerdo, que no hay mucho interés en esta cuestión».
El borrador del proyecto deberá presentarse, según acordaron los grupos en la Junta de Portavoces, el próximo lunes ante el parlamento asturiano. En ese momento se reducirán las opciones de negociación y, según León, «ellos lo tendrán que valorar». A juicio del portavoz de Podemos «nos temíamos lo que ha pasado con los apuros pero con un poco de voluntad hubiera sido posible llegar a un acuerdo fiscal antes pero Javier Fernández tenía otras prioridades». Fernando Lastras insistió en el que día 28, cuando debe aprobarse, «el gobierno vendrá con una aproximación en política fiscal en la que puedan reconocerse los grupos con los que se ha reunido» y señaló además que, al término de la reunión informaría de sus contenidos a Izquierda Unida.
Reunión a tres o cuatro
Precisamente IU ha estado ausente de este encuentro tras reiterar en varias ocasiones la necesidad de celebrar un encuentro a tres bandas aunque, al menos hasta este punto, Podemos ha preferido las reuniones bilaterales. Según Emilio León «que no se hayan recogido nuestras propuestas no quiere decir que no vayamos a reunirnos a 3 o 4 sobre propuestas concretas, pero su se recogen esas modificaciones». Aún por la mañana, tras reunirse con los alcaldes de IU, el coordinador de la coalición en Asturias, Ramón Argüelles, decía que «nos alarma un poco» que no se hubiera celebrado esa cita a tres bandas. «Lo que haga Podemos es responsabilidad de ellos, el problema sería que Asturias no tuviera un presupuesto de izquierdas».
Tampoco quedaron nada satisfechos en Ciudadanos al verse desplazados en la hora prevista, la reunión entre naranjas y socialistas tendrá lugar previsiblemente este sábado, aunque su portavoz Nicanor García expresó su decepción por el empeño del Ejecutivo «en seguir intentándolo con la izquierda sin explorar otras posibilidades y que tienen que ser en condiciones de igualdad y de absoluta correspondencia, pero nos parece muy poco serio haber llegado tan tarde y que no se ajusten los tiempos que habíamos pactado». En Podemos estaban sorprendidos por el hecho de que se hubiera citado a Ciudadanos apenas dos horas después de su encuentro, cuando ya intuían, destacó León, que se prolongaría por los graves desacuerdos sobre si se analizaba uno u otro borrador. Los socialistas pensaban que ya había más camino adelantado del que se encontraron realmente «con un trabajo que, desde nuestro punto de vista, fue un intento constructivo».