El paro se ceba con la escena asturiana

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Profesionales de la escena asturiana durante una entrega de los Premios Oh!
Profesionales de la escena asturiana durante una entrega de los Premios Oh!

Asturias es la segunda comunidad en número de desempleados, con una tasa de paro que supera el 60 por ciento, según un informe de la AISGE que pone cifras al «callejón sin salida» para un sector escénico español devastado por la crisis

29 sep 2016 . Actualizado a las 18:10 h.

Los profesionales de la escena española siempre han tenido una profesión difícil en términos económicos y la crisis no ha hecho sino empeorar su situación. Es un lugar común al cual ha puesto ahora cifras un demoledor informe de la Fundación de Artistas Intérpretes Sociedad de Gestión (AISGE), que muestra que, además, los profesionales del sector en Asturias lo tienen particularmente difícil. El Principado es, tras La Rioja y antes de Castilla-León, la segunda autonomía con mayor índice de paro entre sus actores y actrices, con una tasa de desempleo que supera el 60 por ciento. Lo muestran los resultados del tercer «Informe Sociolaboral de los Actors y Bailarines Españoles», un estudio dirigido por el sociólogo Walter Actis que también muestra que Asturias es una de las comunidades donde menos presencia tienen los profesionales de la escena, que no llegan al 1 por ciento del total del sector en España, ni al 1 por 10.000 de la población asturiana, frente al 1,8 por 10.000 habitantes de la media nacional.

Pero la situación es igualmente feroz para todos. Las 3.282 encuestas que, según AISGE, convierten esta encuesta en la más completa en su género de entre las realizadas en España, revela que solo el 43 por ciento de los intérpretes y bailarines españoles realizó algún trabajo sobre los escenarios o frente a las cámaras durante ese mismo periodo es una una cifra inferior al 63 por ciento de 2011 y al 66 por ciento registrado en 2004.

De los que tuvieron la ocasión de trabajar, el 46 por ciento lo hizo durante menos de 30 días a lo largo del año, a diferencia del 30 por ciento en 2002 y del 42 por ciento en 2010. Y eso para cobrar unos sueldos que subrayan la precariedad y discontinuidad endémicas en el colectivo: solo el 8,17 por ciento de los intérpretes ingresó más de 12.000 euros anuales y un exiguo 2,17 por ciento superó los 30.000 euros en 2015. El 53 por ciento de actores, actrices, bailarines y bailarinas no supera los 3.000 euros anuales, a diferencia del 34 por ciento de 2002 o el 45 por ciento de 2010. En concreto, el 29 por ciento obtuvo menos de 600 euros durante todo el año (una media de 50 euros mensuales), mientras que otro 24 por ciento se quedó en la franja entre los 601 y los 3.000 euros. Ese primer grupo, del de ingresos inferiores a los 600 euros, está técnicamente por debajo de lo que se considera el umbral de la pobreza.

«Callejón sin salida»

A la luz de estas cifras, AISGE denuncia un  «callejón sin salida» al que hay que añadir un 11,7 por ciento que cobraron lo poco que cobraron en negro: cinco puntos más que en 2011. No es de extrañar que casi la mitad de estos profesionales busquen otras fuentes de ingresos: el 46 por ciento, de los cuales solo el 13 por ciento encuentra ocupaciones más o menos relacionadas con el sector; y el 33 por ciento está ocupado en trabajos que no están relacionados con la interpretación: docente, comercial, camarero, administrativo, autónomo, enseñanza de idiomas, hostelería, sanidad, teleoperador, traducción y azafato. Aquellos que pueden ocuparse en alguna actividad medianamente afín imparten cursos de interpretación o danza, o desempeñan tareas de producción, terapias de técnicas corporales, locución, música o canto, guion o dirección artística.

El sector reproduce la desigualdad laboral por sexos que desnivela todo el mercado de trabajo en España. La tasa de desocupación se eleva al 51,6 por ciento entre las mujeres y desciende hasta un 45,4 por ciento entre los varones. Las mujeres predominan también en el segmento de ingresos inferiores a 600 euros anuales (un 35 por ciento frente a un 24 por ciento entre los hombres). Solo el 26 por ciento de actrices perciben más de 6.000 euros al año, un porcentaje que en el caso de los artistas alcanza el 39 por ciento. Además, también son más las mujeres que trabajan sin contrato -el 13,8 frente a un 9,9 por ciento entre los hombres- y las que no superaron las dos semanas de trabajo durante 2015 fueron el 19,6 por ciento del total, un porcentaje que se redujo al 14,3 por ciento en el caso de los actores.