De la Navidad cancelada a la adelantada

Yashmina Shawki
Yashmina Shawki CUARTO CRECIENTE

OPINIÓN

Luis Angel Reglero | EFE

04 ene 2024 . Actualizado a las 09:20 h.

En Tierra Santa cancelaron la Navidad. Con los bombardeos constantes que está sufriendo Gaza y los ataques, cada vez más frecuentes, a Cisjordania, los cristianos que viven en estos lugares emblemáticos no tuvieron ánimo para celebrar. Y es que muchos palestinos cristianos han perdido a familiares y lo único que desean es que acaben los ataques y llegue la paz, por eso tan solo tuvieron lugar los ritos litúrgicos de esta época del año. Lo mismo sucedió en la vecina Siria. Inmersa en una olvidada guerra civil desde el 2011, por la que han fallecido más de 600.000 personas y hay más de doce millones desplazados, los cristianos se han solidarizado con Gaza limitando sus ya más que previsibles escasas celebraciones debido a la situación del país.

Hacia el sur de la Península Arábiga, en Yemen, de mayoría musulmana y, por lo tanto, no interesados en la celebración navideña, la situación no es mucho mejor. Este país se encuentra inmerso en una guerra civil desde el 2014, en la que se debate la rivalidad entre los suníes apoyados por Arabia Saudí y los hutíes respaldados por los iraníes. Como consecuencia de este conflicto han fallecido, de manera directa o indirecta, más de 380.000 personas. Además, según Oxfam, el 70 % de la población —más de 20 millones de personas— necesitan asistencia humanitaria, 2,3 millones de niños y niñas padecen malnutrición aguda y el 63 % de las mujeres necesita protección contra la violencia de género. Un conflicto olvidado que solo ha vuelto a saltar a la palestra cuando la economía mundial se ha visto amenazada por los ataques de los hutíes a algunos cargueros en la entrada del mar Rojo.

Por el contrario, más al norte, en Ucrania, la Navidad se ha adelantado. La mayoría de los ucranianos profesan la fe ortodoxa, seguidora de lo que dispone la iglesia rusa, pero, a la vista de la situación bélica y en un gesto tanto de distanciamiento cultural?religioso de Moscú como de acercamiento a Occidente, el Gobierno de Kiev emitió un decreto por el que esta importante fiesta religiosa, en lugar del 7 de enero se celebraría el 25 de diciembre.

Tristemente, pese a lo entrañable de las fechas, está claro que, además de reunirnos con nuestros seres queridos, no hay mucho que celebrar.