El proyecto de la mentira


Gijón 03/02/2017 10:48

Se cierra un nuevo mercado para el Sporting. Una nueva oportunidad perdida. Un mercado que pasa dejando escapar todos los trenes. Un mercado desastroso que se salda con la llegada de tres futbolistas que, el tiempo dirá, si dan rendimiento o no pero que sí pone sobre la mesa varias conclusiones. Tres nuevos nombres que se suman a los 13 de verano. El Sporting de cantera cuenta con 16 caras. Casi nada. La improvisación de la dirección deportiva vuelve a quedar patente después de 31 días para fichar y dónde los rivales del conjunto rojiblanco sí han hecho los deberes.

Será porque no lo dejan para el final como el alumno que pretende aprobar el curso en septiembre cuando en junio ha sido incapaz de levantar una sola asignatura. Sin duda la sonrisa de Nico Rodríguez a la salida de Mareo asegurando que estaba muy cansado y muy contento son el claro ejemplo de una cortina de humo para esconder los temores. Desde luego no será el cansancio de haber buscado futbolistas cuando todo son ofrecimientos y no tiene una agenda de contactos como para poder fortalecer un equipo que hace aguas. Sólo hay dos excepciones: Araújo y el exótico Tioté que no contaba con el placet de Abelardo. Desternillante sino fuera porque es verdad. Cuidado con las sonrisas que igual en mayo son lágrimas. En un club de fútbol serio ya estaría fuera pero esto es el Sporting.

Lo último de la noche fue el esperpento del culebrón Carlos Castro. Un jugador de casa que, con sus virtudes y sus defectos, sólo ha querido buscar un sitio donde gozar de minutos y el Sporting no le ha dejado. Lamentable y triste. ¿Cual es la ventaja de tener a un futbolista parado? Según Nico Rodríguez nadie se habría puesto en contacto con él para una salida. Mentira. El propio Gelu Rodríguez, agente del de Ujo, se encargó de arrojar luz. Su cara decía mucho. Incluso llegó una oferta del Betis por 1,5 millones de euros. Nada. La entidad defiende que se cuenta con el atacante. Deber ser el primer caso donde el cuarto delantero de un equipo tiene continuidad en las alineaciones. El jugador acaba contrato en 2018. El final de la película ya lo hemos vivido.

Nico sigue sonriendo y no se sabe muy bien el  porqué. ¿Sonreirá porque el año pasado dejó escapar a Keko? ¿Será porque en el pasado mercado invernal cuando Abelardo le pidió que peleará por Jony sólo acertó a decir que pediría más dinero? ¿O quizá porque el Pitu tuvo que recurrir a amistades personales como la de Txiki Beguiristain para ver qué se movía en la Premier League con el objetivo de lograr alguna cesión? Todo son risas sin respuestas. Igual que en Alcorcón o Las Palmas donde dejó grandes amistades. Que pregunten en los despachos.

El proyecto del Sporting hace aguas como el Titanic. Recordar que Javi Fuego era caro es una broma de mal gusto visto lo visto. O que a Jony no se le podían pagar más de 300.000 euros en aquella pírrica primera oferta. Que nadie se engañe. El bulo que hicieron correr sobre Jony y el millón de euros del Málaga es otro documento para la historia. La gestión deportiva se estudia y, entre risa y mentira, Nico podría aprender del Villarreal. En dos años ha comprado cuatro futbolistas por 17,5 millones de euros y los han vendido 91 millones.

Lo que sí hace la entidad rojiblanca es aplicar la parábola de los panes y los peces de Jesús pero a la inversa. Se trató de vender que sólo había 600.000 euros para fichar. La realidad ha vuelto a poner de manifiesto que mintieron. A decir verdad el único que fue sincero fue Ramón de Santiago en la Ser. El abogado llegó a marcar en un millón de euros el dinero disponible para incorporaciones. Cierto es que ese millón bien invertido en verano en renovaciones ahora no hubiera hecho falta. Pagar dicha cantidad a Traoré por cinco meses y teniendo tres delanteros es vergonzoso. ¿Acaso por ese dinero no se hubiera traído a Jony de vuelta? Un extremo que hubiéramos ganado. Posición que sí hacía falta reforzar pero Nico es más amigo de apuestas personales. Más que apuestas el concepto es ofrecimientos, saldos.

El caso de Mikel Vesga con seis partidos de experiencia es cuestionable desde el momento en el que se cede a Rachid al Tenerife para que disfrute de minutos y crezca como futbolista. El franco argelino cuenta con veintiséis encuentros ligueros disputados en la máxima categoría. Es decir, se busca en Lezama lo que hay en Mareo. En una frase se podría decir que es más fácil escupir en la cara de los de casa para vanagloriar a los de fuera. El problema es que no han entendido ni han visto que un proyecto solvente es aquel que mima a los canteranos y ficha tres o cuatro futbolistas para hacer una buena combinación, no el que trae 16 profesionales de fuera y se queda con 5 asturianos. Atrás quedó aquel mensaje de Fernández en junio donde quería asturianizar el club.

Nico queda señalado tras el mercado invernal pero no menos que la máxima autoridad del club. Javier Fernández ha sido incapaz de crear una estructura en la entidad. A decir verdad ha seguido los pasos de su padre desde hace más de dos décadas. El máximo accionista se escuda en que la profesionalización de los departamentos hace que haya que esperar a mayo para evaluar los resultados. Cuando uno es propietario, y más con sueldo, debe controlar todas las parcelas.Lo contrario sólo lleva al fracaso, camino por el que pisa firme el Sporting. Tan sólo queda rezar y esperar a que el Leganes sea peor en lo que queda de competición. Son las consecuencias de no invertir en el verde. La propiedad por su papel y la dirección deportiva por sus silencios, sonrisas y mentiras. El que calla otorga.

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