Burgui revolucionó el partido con un encuentro descomunal
12 feb 2017 . Actualizado a las 20:48 h.Las cartas sobre la mesa. Final de mayúsculo impacto con todo en juego. Joan Francesc, afincado en el mismo dibujo desde su carta de presentación, planteó un equipo base en torno a Lacina Traoré y a su talla. El Sporting salió al verde de Butarque con un ideario claro: agresividad, concentración y balón largo a la cabeza del delantero africano.
Fútbol norteño ( y frontal) para buscar el error rival o la segunda jugada tras la prolongación de Lacina. El encuentro nació instalado en la contienda y en la presión; ambos equipos parecían plasmar en intensidad la ausencia de fútbol. Lógico en este tipo de situaciones. El Sporting despertó de su letargo con un Burgui espectacular, y logró la victoria tras ganar (0-2) en una buena segunda parte.
El guión estuvo cerca de cambiar en una falta lejana en la que el colegiado no apreció contacto sobre Amorebieta. El central venezolano se fue al suelo después de un ligero agarrón, pero la jugada finalizaría con amarilla a Canella por protestar. Cuestión de situaciones. Adrían González, mediocentro del Eibar, sí que tuvo más suerte en El Molinón. El partido seguía igual. El libreto táctico, resumido de forma rápida, era minimizar errores y conectar en largo a Traoré. Tal que así. Que por cierto con su estatura, y enorme diferencia respecto al marcador, circunda con los codos a la altura del rostro rival. Dos partidos, dos amarillas. El partido tenía pinta de resultado gafas salvo una puntualidad.
Alberto Bueno, llegando como hacía en Vallecas, estuvo cerca de romper la rutina con un cabezazo ligeramente desviado. No existen termómetros para medir la ambición de un equipo pero el Sporting parecía más preocupado por lo que acontecía en la zona de Cuéllar que en marcar al rival. Y el empate era un drama, alargar la agonía. Faltas peligrosa a favor y córner en contra: un buen resumen de lo que produce en ataque este equipo.
El segundo tiempo animó al Leganés, con más fútbol e intención, y ratificó la falta de todo del Sporting. En feberero todo se debe a un balón en largo a un fichaje invernal. Es así. No hay más. Hay jugadores faltos de confianza y otros que directamente están sobrevalorados. El Leganés es un equipo mucho más honesto: ataca y defiende de forma coherente con limitaciones latentes. En mitad del desierto saltó Burgui por Isma López.. El estado del césped no mejoraba el partido.
La expectación que generó Lacina en Mareo estaba por los suelos en Butarque. Solo Jorge Franco generaba desconcierto. Y de una acción individual del canterano blanco, rompiendo por fuera, llegó el saque de esquina. Y la sorpresa: Burgui visualizó a Canella, justo fuera del área, para que el lavianés rematara de primeras y Herrerín hiciera el resto. 0-1. El futbolista más criticado, y más desdibujado del encuentro, hacía hasta el momento el gol más importante del año.
Ahora el encuentro cambiaba por completo. Nervios, tensión y Burgui. El extremo estaba revolucionando el encuentro. El gol rojiblanco desquició al Leganés, con más ganas que fútbol, y daba paso unos minutos de un sufrimiento total. Diez minutos en el alambre. La esperanza de meses, y de una ciudad, por aguantar los últimos arreone del equipo pepinero. Y con Amorebieta en modo apagafuegos, sensacional, sin desconexiones ni entradas fuera de lugar.
Hasta que una nueva contra y Burgui rompieron el estado de ansiedad. Otra vez. Un balón al espacio, un recorte perfecto y una definición ajustada. 0-2 y aire por fin. Qué necesario. Se nos había olvidado que el Sporting tiene más vidas que los gatos. En el día más importante y en un partido gris. Burgui salió y revolucionó todo.
Leganés: Herrerín, Bustinza, Ínsua, Mantovani, Rico, R. Pérez, Gabriel, Samu ( min 67)Zhar, Alexander, (Machis min 70) Bueno (Neves min 76) y Guerrero
Real Sporting: Cuéllar; Lillo, Meré, Amorebieta, Canella; Vesga, Sergio; Carmona, Moi (Torres min 85), Isma ( Burgui min 58) y Traoré (Castro min 80)
Goles: 0-1 Canella (min 65) 0-2 Burgui (min 83)