«Villarina» reaparece... y con descendencia
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El Fapas y la Guardería del Principado localizan en Somiedo a la osa rescatada y liberada en 2008 con éxito después de cinco meses en manos humanas. No se la avistaba desde 2011
05 Aug 2016. Actualizado a las 10:46 h.
Villarina ha reaparecido. Y muy bien acompañada. La hembra de oso pardo hallada en 2008 con graves heridas en una carretera de Somiedo y reintroducida con un éxito sin precedentes en su medio tras cinco meses en manos humanas, ha sido avistada de nuevo este verano en compañía de una cría. Así lo ha hecho saber el Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (Fapas) como fruto de las labores de seguimiento del oso pardo que la ONG realiza junto a la Guardería del Principado de Asturias. Hacía al menos cinco años que no se había localizado a Villarina, que fue liberada el 11 de noviembre de 2008 en el mismo territorio donde nació en enero de ese mismo año, y en el que fue encontrada por unos turistas, apartada de su grupo y con graves heridas.
Las observaciones conjuntas del Fapas y el Principado localizaron en fechas recientes en una zona de muy difícil acceso a una osa y su esbardo que, finalmente, fueron identificadas como Villarina y su cría. En años anteriores se había especulado con la posibilidad de que la osa hubiese tenido crías, después de ser avistados machos en su territorio durante el período de celo, pero nunca había existido confirmación hasta ahora de su maternidad.
Fapas considera que este avistamiento «cierra un ciclo importante» en la conservación del oso pardo, al confirmar que Villarina no solo ha sido capaz de encontrar refugio y alimento tras ser reintroducida en su medio, sino que también ha completado su ciclo reproductivo. El Fapas apunta que las características orográficas del hábitat osero en Asturias y su cercanía a los núcleos habitados de alta montaña donde abundan los alimentos que los osos pueden obtener, posiblemente hayan propiciado esta readaptación.
Villarina nació en enero de 2008 en el Parque Natural de Somiedo, en Asturias. Fue avistada por primera vez entre el 16 de mayo y el 18 de junio junto a su madre y a otros dos oseznos. La menor de la camada reapareció, pero esta vez extraviada y herida, el 26 de ese mismo mes, encontrada por unos turistas posiblemente tras haber sufrido un atropello. Estaba desorientada, con un traumatismo craneal, daños neurológicos y dificultades para moverse, y se llegó a temer por su vida. SIn embargo, la iniciativa de la consejería de Medio Ambiente formó una comisión asesora que se volcó con la osezna: los técnicos del Principado, científicos de la Universidad de Oviedo y conservacionistas de la Fundación Oso Pardo o el FAPAS consiguieron que Villarina saliera adelante y sobreviviera.
Fue liberada el 11 de noviembre de 2008, con treinta saludables kilos de peso y dos radiotransmisores que, hasta que la osa mudó el pelo en el mes de julio de 2009, permitieron comprobar que Villarina se las apañaba estupendamente en el regreso a sus montes de Somiedo. Allí fue avistada de nuevo en la primavera de 2011, convertida durante todo este tiempo en materia de cuento -literalmente- y también en una pequeña gran leyenda del conservacionismo. Ahora su historia sigue, una generación más allá.