Los trabajadores de hostelería, a punto de estallar
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Los sindicatos recogen el guante lanzado por Otea y dialogan una nueva fecha para las negociaciones
06 Jul 2018. Actualizado a las 11:13 h.
La relación entre Otea y los sindicatos continúa en un tenso tira y afloja. Desde la última reunión llevada a cabo el pasado 16 de mayo, las negociaciones se encuentran paralizadas. Las últimas declaraciones por parte de la patronal, en las que su presidente, José Luis Álvarez Almeida, aseguró que «nadie se levantó de la mesa rompiendo negociaciones», sitúan la pelota en el tejado de los sindicatos. Tal y como afirma Almeida, Otea se encuentra ahora a la espera de que tanto UGT como CCOO digan en qué punto de la negociación se encuentran.
La visión de los sindicatos es totalmente opuesta. Marta González, secretaria general de UGT asegura que las propuestas presentadas en la reunión celebrada en mayo están pendientes de evaluación por parte de la patronal. «Aún estamos esperando la respuesta. Cuando hay negociaciones las responsabilidades son de ambas partes», zanja González. La principal discrepancia es la Incapacidad Temporal (IT). Desde UGT aseguran que durante el encuentro los sindicatos renunciaban a una parte importante de la IT si Otea aceptaba ser más flexible. «Nosotros no estamos encerrados en mantener el 100% de la baja desde el primer día pero sus intereses están a años luz de los nuestros», explica. La distancia entre lo que quieren la patronal y los sindicatos es tanta que González asegura que la única salida es que ambas partes cedan. La secretaria insiste en su interés de reunión con Otea. «La posición de UGT es de hablar y negociar. Tenemos una voluntad clara de llegar a un acuerdo, es hora de avanzar y no de decir "lo mío es mejor que lo tuyo"», afirma.
El mismo interés tiene CCOO que recoge el guante de las palabras de Almeida. «Quiero entender que nos está invitando a que convoquemos otra vez la mesa. Pero para negociar algo», explica Alfredo García, secretario general de la Federación Servicios de CCOO. García recuerda que el convenio vigente es del año 2011, con la aplicación de las tablas salariales pactadas en 2014. «Las movilizaciones surgen por petición expresa de los trabajadores ante la pasividad y la falta de interés de la patronal», explica. El sindicato asegura que con las recientes movilizaciones pretenden mostrar una imagen real de la situación de los trabajadores del sector que, recuerda, llevan cuatro años sin convenio. «Nuestra intención es que el convenio esté cerrado antes del 1 de agosto. Si no es así se va a montar muy gorda», afirma García, que asegura que la paciencia de los más de 20.000 trabajadores afectados están llegando al límite.
Otro de los problemas en torno al nuevo convenio de hostelería se encuentra en los salarios. La patronal ofrece una subida salarial del 5,25% hasta 2020 a un sector que no ha visto aumentar su sueldo en cuatro años. Los trabajadores se han visto afectados por una pérdida de más del 10% del poder adquisitivo desde la crisis. «El primer año lo entendimos, pero ahora la situación es otra», asegura Marta González, de UGT.
Ambos sindicatos se encuentran en pleno diálogo para convocar una nueva mesa con la patronal. Tanto UGT como CCOO coinciden en reclamar seriedad en las negociaciones. «No quiero que nadie nos diga lo que tenemos que hacer», zanja García que añade que a la patronal «no le supone absolutamente nada firmar un convenio. Lo que está en juego es la situación laboral de los trabajadores».