La Voz de Asturias

Asturias, de buena tinta

Asturias

Graciela M. Camporro Redacción
Maurizio Antonucci en su estudio

Tatuadores asturianos destacan la calidad del material cuyo uso pretende unificar ahora la Unión Europea

23 Aug 2016. Actualizado a las 17:13 h.

Imagínese que está de vacaciones y decide llevarse un recuerdo para toda la vida. Eso mismo pensarán muchos de los turistas que disfrutan de unos días de descanso en Asturias y decidan hacerse un tatuaje que ilustre su estancia en la región. Quizás no resulten tan exótico como tatuarse en una isla del Pacífico o en un país del sureste asiático. Lo que ese turista desconoce es que el lugar en el que ha decidido tatuarse es uno de los más seguros de Europa. La normativa española que regula la homologación de tintas es bastante más restrictiva que en el resto de países de la Unión Europea. Mientras en el resto de Europa muchas de las tintas están homologadas, aquí la cifra se reduce a una. Además, Sanidad se encarga de realizar inspecciones cada cierto tiempo y sin preaviso en los estudios de tatuajes. A pesar de ello, este colectivo denuncia la actividad de los conocidos como «tatuadores piratas» que se dedican a ejercer ilegalmente.

La Agencia Europea de Sustancia Químicas ha anunciado que va a estudiar nuevas medidas para evaluar, autorizar y restringir el uso de las sustancias y procedimientos utilizados para realizar estos diseños. Los tatuadores asturianos creen que esta medida no afectará a la región por la restricción que ya contempla la normativa. «El uso de tintas está muy restringido en España. Mientras en muchos países de Europa, ciertos productos están homologados, aquí no». Varios profesionales asturianos destacan la reducción de estas sustancias por parte de Sanidad, a pesar de que la Unión Europea les haya dado luz verde. Mientras que en el resto de países una única homologación ya es suficiente para la comercialización del producto, en España es necesaria una más, lo que supone un mayor desembolso para la empresa. Los tatuadores afirman que estas tintas categorizadas como ilegales son mucho más potentes que la permitida en el país.

En Asturias, este colectivo destaca también los controles por parte de Sanidad. «Suele venir un inspector de vez en cuando y sin preaviso. Puede venir del Principado o a nivel nacional. Vigilan que todo esté en orden, que se cumpla la normativa», comenta Maurizio Antonucci, dueño del Estudio Cúbico.

Uno de los grandes problemas para estos profesionales es el «intrusismo» que se lleva a cabo por los conocidos como «tatuadores pirata». «Estas personas están realizando una actividad ilegal. Las medidas de higiene no se cumplen por lo que hay peligro de causar infecciones», afirma Chus Matos Tedy. El colectivo pide a las autoridades que investiguen mucho más estas actividades ya que suponen un riesgo para la salud pública.

Crece el uso del láser en Asturias

Quizás debido a estas actividades clandestinas, cada vez son más las personas que deciden borrar los diseños de su cuerpo gracias al láser. Esta técnica ha ido creciendo a medida que la cultura del tatto se ha ido popularizando. En Asturias, cada vez son más los estudios de tatuaje que cuentan con este tipo de máquinas. «El uso del láser está aumentando debido al intrusismo», señala Antonucci. El mal uso de esta herramienta a la hora de tatuar y el poco conocimiento de los que lo realizan ha propiciado que estos diseños sean mucho más difíciles de eliminar que los realizados por un profesional. En la misma línea, Tedy afirma que los tatuajes realizados por inexpertos están propiciando que cada vez más gente decida taparlos o eliminarlos. «Hay gente que tiene salvajadas hechas en un estudio pirata. Para poder tapar esos diseños se necesita rebajar la tinta», apunta el tatuador de Totem Tatto.  Dependiendo de la calidad del tatuaje, las sesiones de láser podrían ser más o menos. Un tatuaje pequeño y realizado en buenas condiciones podría llegar a eliminarse en un par de sesiones. Por otro lado, si el tatuaje es de baja calidad, el número de sesiones podría ascender hasta la docena, lo que supondría un coste mucho mayor. 


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