La Voz de Asturias

Vuelve La Voz, nunca nos fuimos

Asturias

Lo que en abril del 2012, en el momento del cierre de la cabecera, pareció un silencio irreversible queda atrás ahora como un simple caso de afonía transitoria

09 Sep 2016. Actualizado a las 12:50 h.

Después de cuatro años de ausencia, La Voz de Asturias está de vuelta para contar hora a hora a sus lectores la actualidad del Principado. Lo que en abril de 2012, en el momento del cierre de la cabecera, pareció un silencio irreversible queda atrás ahora como un simple caso de afonía transitoria. La primera en enterarse ha sido la comunidad de internautas que sigue esta nueva vida del diario, inaugurada hace cuatro meses por un grupo de redactores bregados en la elaboración del viejo periódico en papel y posible gracias a la apuesta de la Corporación Voz de Galicia por el periodismo local, de proximidad, serio y riguroso. Es un proyecto concebido para ser puesto en práctica con un ritmo mesurado, paso a paso y sin ninguna urgencia autoimpuesta, aunque echa a andar con buenos augurios después de haber comprobado la existencia de un público bien dispuesto a recuperar uno de los puntos tradicionales de referencia para la información y el análisis de la realidad asturiana.

Las cifras de audiencia de este primer cuatrimestre permiten considerar sin vanidad que la acogida ha sido excelente. En agosto, la web superó los 1,4 millones de lectores y, aún más importante, la evolución de la media diaria de personas que eligen sus noticias para informarse no deja de ir al alza. Las 17.300 de mayo eran ya más de 57.000 en agosto. El periódico, además, cuenta ya con 73.000 seguidores en Facebook y casi 22.000 en Twitter. Esos datos reflejan los rasgos básicos de la identidad de esta Voz refundada. Si en 1923, cuando José Tartiere creó la cabecera y puso en marcha la primera redacción, aquel edificio de la calle Gil de Jaz estaba organizado alrededor de la rotativa que bombeaba tinta a las páginas del periódico, su sucesor de 2016 está diseñado para alcanzar a los lectores por vías muy distintas e inconcebibles hace 93 años. El nuevo diario nace como una plataforma digital ágil y adaptable tanto a la movilidad de la audiencia como a los diversos dispositivos disponibles para conectarse a sus páginas. También está diseñado para integrarse con soltura en el nuevo panorama de las redes sociales.

Todos esos condicionantes influyen en el nuevo formato, pero el regreso habría parecido incompleto si no se hubiera tenido en cuenta el antiguo. La Voz de Asturias no podía renunciar a sus nueve décadas de tradición en papel para dejar patente su retorno a la conversación de la vida pública del Principado. El día de la comunidad, la fiesta cívica que celebra el autogobierno de la región en el marco de una España democrática, parece una fecha idónea para expresar el compromiso del diario con los valores de la libertad de expresión, la pluralidad de opiniones y el debate de las alternativas para construir a diario una Asturias más próspera y mejor para todos sus habitantes. 

Porque la región, como a nadie se le escapa, lleva años estancada en una encrucijada sin decidirse a avanzar por ningún camino. A los problemas estructurales de una economía que, cuando crece, lo hace sin crear empleo de calidad y que no acaba de rentabilizar las abundantes inversiones públicas en infraestructuras del último cuarto siglo, se unen ahora las dificultades que plantea la bomba demográfica del envejecimiento y el declive de la población, con su presión sobre el coste de los servicios públicos y el pago de las pensiones. Además, desde 2011, las sucesivas convocatorias electorales han dejado de arrojar mayorías claras y han sometido a los gobiernos autonómicos a unos vaivenes y unas derrotas parlamentarias sin precedentes desde la aprobación del Estatuto.

Pero de ninguna manera es el propósito de este diario recrearse únicamente en la exposición de los aspectos más sombríos de la realidad. La Asturias a la que vuelve La Voz tiene también numerosos focos de luz brillante. Este número especial intenta reflejar algunos de ellos: las empresas que compiten con éxito en el mundo, el inigualable patrimonio natural del Principado, la creatividad y la formación de los jóvenes que se abren paso o el éxito profesional y la fuente de experiencia que aportan los emigrados con mayor cualificación. En la tarea, nos han ayudado firmas de prestigio bien establecido en sus ámbitos de actividad. Ellas dejan claro que La Voz será la suma de muchas voces.


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