La Voz de Asturias

La búsqueda de Concepción Barbeira se amplía a edificios abandonados y pozos

A Coruña ciudad

Noelia Rodríguez Redacción

Segundo día de batidas para buscar a Concepción Barbeira

La jornada concluyó sin el hallazgo de ninguna pista sobre el paradero de la desaparecida

10 Mar 2018. Actualizado a las 19:31 h.

En el segundo día de la batida para encontrar indicios de Concepción Barbeira se han desbordado los planes que tenía el 112. Más de 200 voluntarios, venidos principalmente de Castrillón y municipios cercanos, se acercaron a primera hora a echar una mano en las labores de búsqueda. Pero algunos no llegaron siquiera a salir. Al igual que en el día de ayer se repartieron en grupos, menos numerosos para poder gestionarlos mejor, y se les asignaron distintas zonas. Las más numerosas y donde más amplio es el radio de búsqueda es en la costa, desde la desembocadura del Nalón hasta Cabo Peñas, pero también hay otros grupos que partieron hacia la zona rural del concejo de Castrillón. En el litoral marítimo no está previsto aumentar el radio, pero sí se ha hecho en el terrestre, «ligeramente». Se busca a Concepción no sólo en el entorno de la casa de San Adriano en que vive con su marido y su hija, sino también en localidades próximas, como Arances o La Texeira. Los edificios abandonados, pozos y balsas son los espacios en que se cree podría encontrarse algún indicio de la mujer que desapareció el pasado 2 de marzo cuando se dirigía a trabajar a la cocina del Hospital Universitario San Agustín. El 112 pedía que fueron personas conocedoras de estos pueblos los que fueron en esas batidas, por ser conocedores del terreno.

Poco después de las 19.20 horas finalizó sin éxito la batida. A lo largo de la jornada se encontraron varias prendas de ropa, que se entregaron a la Guardia Civil. Los agentes se las enseñaron a los familiares de Barbeira pero estos no las identificaron como propiedad de la desaparecida, por lo que la jornada concluyó sin el hallazgo de ninguna pista que pueda ayudar a esclarecer el caso.

El número de efectivos profesionales superaba esta mañana los 60 y por la tarde serían más, por las condiciones de bajamar, y buscan por tierra, mar y aire cualquier pista de lo que le ocurrió a Conchi. A ellos se suman los voluntarios, entre los que también había 15 miembros del Grupo Ensidesa de Actividades Subacuática que desde primera hora participaban en las labores de búsqueda con tres lanchas. En el día de hoy se apuraban los trabajos porque, conocedores de la cercanía de «Félix» los responsables del operativo son conscientes de que la climatología puede ir en su contra. La línea de costa está cerca de los 40 kilómetros y en el interior nos centramos en puntos de interés. «La borrasca nos va a dificultar trabajar tanto en mar como aire así que a partir de mañana vamos a tener que modificar las condiciones del dispositivo», ha indicado Eduardo Rubio, responsable del operativo de búsqueda, que recalca que «cada día a día se va reevaluando».

Ha destacado la colaboración ciudadana, que en dos días se ha volcado con la batida, pero apunta a que «hay unos límites y a partir de ahí no podemos asumir más gente porque es un riesgo». De ahí que hubiera quienes se quedaran en el aparcamiento de Santa María del Mar a la espera de salir al mediodía cuando volviera algún grupo o ya de tarde. Mañana está prevista una última batida, a partir de las 9.30 horas, y que se organiza desde el centro de operaciones habilitado en el mismo aparcamiento en que se le perdió la pista a Conchi el 1 de marzo. Allí apareció su coche con las llaves puestas y sus enseres en el interior. La familia sigue de cerca el rastreo y algunos de ellos se han trasladado desde otras comunidades. Es el caso de Juan Carlos Mariño, primo de la desaparecida que llegó desde Coruña y se mostraba esta mañana «impaciente» Reconoce que la desaparición «no tiene lógica, ni pies ni cabeza. Nadie se lo esperaba». La familia ha insistido esta semana en que la marcha de Concepción no ha sido voluntaria y una prima suya ha llegado a hablar abiertamente de un suicidio. Mariño explicaba que la semana pasada habló con Conchi «y estaba bien. Tenía lío por mucho trabajo, por como son los turnos, pero nada más. Su vida era del trabajo a casa y de casa al trabajo».

La labor de los voluntarios

Centenares de voluntarios han participado en las batidas para encontrar a Concepción y la mayor parte de ellos no la conocían, pero actúan movidos por la solidaridad. «Si estuviéramos en su situación querríamos que otros hicieran lo mismo», aseguraban las hermanas Elena y Genoveva Quirantes. No es sólo cuestión de prestar su ayuda a unos vecinos, sino también de darles su apoyo. Ese es el motivo por el que Mar García y Lourdes Rodríguez, de Avilés, acudieron este sábado a la batida.

Luján Díaz participaba recordando lo que ella misma había pasado hace 26 años. Con apenas tres años perdió a su hija. «Fueron cuatro horas pero fue como si hubieran pasado 400 días», asegura. La pequeña resultó que estaba en el trastero, durmiendo, y ni siquiera se había enterado de lo que había pasado. «Afortunadamente quedó en nada y espero que esta familia tenga la misma suerte», decía.


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