Atasco en las ITV: negociación enquistada y miles de coches con la documentación caducada
Asturias
Los trabajadores marcan como líneas rojas para desconvocar la huelga la contratación de 30 nuevos empleados y no trabajar los sábados. El Principado sostiene que su última propuesta cumple las exigencias sindicales
16 Aug 2020. Actualizado a las 11:21 h.
Cuando el 14 de marzo Pedro Sánchez declaró el estado de alarma, pocos imaginaban las consecuencias que la medida iba a tener en su día a día. La emergencia sanitaria se impuso a cualquier otro asunto en la agenda del Gobierno y las prioridades cambiaron. La economía pasó a un segundo plano hasta que, una vez superado lo peor de la pandemia, al menos de momento, los viejos problemas volvieron a salir a flote. Millones de españoles vieron como se alteraban sus rutinas hasta el punto de que acciones que antes eran poco más que un trámite, ahora se habían complicado. Un claro ejemplo de esta nueva normalidad es pasar la ITV. El cierre provocó aplazamientos en cadena e ITVASA, la empresa dedicada a la prestación del servicio público de Inspección Técnica de Vehículos en Asturias, se ha propuesto resolver el atasco. Para ello propone unas medidas a las que se oponen los trabajadores. Las posturas están enquistadas, hay convocada una huelga indefinida y mientras tanto miles de vehículos siguen con la documentación caducada.
El 16 de junio fue la fecha en la que se abrió «la caja de los truenos». Fuentes del comité de huelga, que está formado por miembros de los cuatro sindicatos con representación en el comité de empresa -CSIF (4 delegados), CCOO (3), UGT (3) y CSI (2) narran la secuencia de los hechos. Ese día, la dirección de la empresa les convocó a una reunión telemática bajo el asunto «Covid-19». «Sin más detalles», aseguran los sindicatos, que prefieren pronunciarse desde la unidad y evitando las siglas. «Ahí nos indicaron que su intención era aplicar el artículo 34 del estatuto de los trabajadores, lo que les permitía mover un 10% de las horas».
En la práctica, eso supondría recuperar 169,5 horas. El problema, según el comité, es que la empresa quiere recuperar ese 10% «con carácter retroactivo, no a futuro, y ahí hay un error de base». «Durante el confinamiento nosotros estuvimos trabajando en tareas de mantenimiento, en formación, otros teletrabajando, y todos a disposición de la empresa», explican, motivo por el que no están de acuerdo con el planteamiento de ITVASA. «No podemos devolver unas horas que ya trabajamos. Estábamos activos laboralmente». Lo único que se suspendió, aseguran desde el comité, fue la atención al público.
El cierre de las estaciones sí que generó un tapón, lo que provocó que miles de asturianos tengan la ITV sin pasar. Aunque desde el comité señalan que es difícil saber el número exacto, algunas fuentes la cifran en 140.000. Otras precisan que esa cantidad corresponde a la suma de todas las listas de espera que existen, no a la de los vehículos que están caducados sino de todos los que están pendientes de pasar.
Para desbloquear el atasco, ITVASA -que depende del Principado- propuso dos medidas. Aumentar el horario a la actual plantilla dos horas al día -una por la mañana y otra por la noche-, y abrir los sábados. De esta forma, el horario en las estaciones de más volumen sería de 6.00 a 23.00 horas de lunes a viernes y abrir 7 horas los sábados. Según el comité de huelga, cada miembro de la plantilla debería trabajar entre 42 y 49 horas semanales. Por su parte, los sindicatos plantean la contratación de 30 empleados más, de forma que no sería necesario trabajar los sábados ni realizar esas dos horas de más al día. La medida, aseguran, supondría que en 90 días laborales desde que acaben la formación pasarían más de 35.000 inspecciones y supondría un ahorro para el Principado de 80.000 euros por pasar de pagar horas extraordinarias a contratar a nuevo personal.
Las partes siguieron negociando, sin grandes avances, hasta que el viernes 24 de julio los trabajadores recibieron un correo en el que se les informaba del nuevo horario, en el que ya se aplicaban las dos horas más al día de lunes a viernes. Ese es el que rige en la actualidad pese a que no hay acuerdo entre empresa y trabajadores. Ese mismo día, los sindicatos convocan una huelga indefinida que, aseguran, el Principado intentó tumbar hasta en tres ocasiones alegando motivos de forma. Finalmente, fue convocada para el día 8 de agosto con el objetivo de evitar un conflicto judicial.
Como no hay avances en la negociación, las dos partes se reúnen en el Sasec por primera vez el 5 de agosto. No hubo acuerdo. Dos días después, de nuevo en el Sasec, parecía que las posturas se acercaban ya que los sindicatos suspendieron la huelga - no la cancelaron- a cambio de no trabajar ese sábado y de recibir dos informes por parte de la empresa, uno de Prevención de Riesgos en el que se explicase si se pueden solapar turnos o no y otro de Función Pública en el que se analizasen las posibilidades de contratación.
El comité asegura que pasó la semana y no recibieron esos documentos. «Solo un informe de la empresa sobre el informe de Prevención, pero eso no es lo acordado», detallan. Tampoco recibieron noticias de Función Pública. Por eso, y a pesar de las seis horas en una tercera reunión en el Sasec y de la nueva propuesta del Principado, el comité rechazó la oferta. Eso sí, se la trasladó a los trabajadores, que en votación la rechazaron por amplia mayoría.
Dos meses después de esa primera reunión telemática, las posturas siguen enfrentadas. Casi no ha habido acercamiento y los trabajadores tienen pensado endurecer sus protestas. De hecho, el lunes se concentrarán ante la Consejería de Industria. Los sindicatos se muestran dispuestos a seguir negociando, pero tienen claras sus líneas rojas: compromiso claro de ampliación de plantilla, saber hasta cuando serían los nuevos horarios y no trabajar los sábados. En su opinión, esa es la única solución y la forma de que «no se perpetúe un problema que ya viene de antes de la crisis del coronavirus». «No queremos cobrar horas extra, lo que queremos es que se contrate a más gente», concluyen.
Además, aunque no quieren judicializar el conflicto, no descartan demandar a la empresa por las dos horas de más que ya están trabajando cada día. Lo que sí que tienen claro es que llevarán a los tribunales los servicios mínimos «que son del 70 o del 80%». «No somos un servicio esencial, por lo que los mínimos los puso la empresa y los aprobó el Principado, de quien depende la compañía. Consideramos que son abusivos», explican.
La postura del Principado
La postura del Principado, responsable último de la ITV, dista mucho de la de los sindicatos. El único punto que tienen en común es su disposición al diálogo para encontrar una solución. La solución que plantea la Administración pasa por ofrecer servicio dos horas más, de lunes a viernes, y abrir también los sábados, en este caso, de 7 a 14 horas.
Después de las reuniones sin acuerdo, la última propuesta del Principado pasa por «abonar como horas extraordinarias del turno de los sábados». Estas horas, además, se efectuarían de manera voluntaria por parte de la plantilla, hasta el máximo de 80 anuales que permite la legislación.
Además, Industria ofrece la retribución, como horas ordinarias, de la ampliación del horario de lunes a viernes, dado que la normativa vigente no permite más de 80 horas extras al año; se compromete a analizar la viabilidad de retomar la atención sin cita previa, dando siempre prioridad a la seguridad de las personas, y valora la «incorporación de personal en los límites que permite la legislación estatal aplicable».
El comité de huelga considera que en ese planteamiento no hay ningún compromiso en firme respecto al aumento de la plantilla y, por eso, rechazó la oferta.