La Voz de Asturias

Una madre que se niega a llevar a su hijo al cole: «El colegio es como una ruleta rusa»

Asturias

c.d.n. redacción
Nerinna Suárez, junto a su pequeño

La gijonesa Nerinna Suárez sufre lupus: «Quiero que mi hijo siga teniendo madre». Alega que, en su situación, quiere ser ella quien decida si su pequeño acude o no a las aulas

02 Oct 2020. Actualizado a las 05:00 h.

Nerinna Suárez es una mujer gijonesa con lupus eritematoso sistémico, una enfermedad autoinmune inflamatoria, y, por lo tanto, se considera persona de riesgo. Además, tiene un pequeño de 7 años que comienza en segundo de Primaria en el colegio público Gaspar Melchor de Jovellanos, en Gijón. Con su vuelta al colegio, su madre se encuentra en una situación de riesgo constante, por lo que quiere ser ella quien decida si su hijo va o no a clase. «Tengo que cuidar mi salud porque quiero que mi hijo siga teniendo madre», responde, a aquellos que «vienen con su frasecita de 'Pero bien que en los parques o en la playa no se contagia'».Nerinna Suárez no quiere que su hijo se enfrente cada día al virus en aulas con una veintena de compañeros: «Es como una ruleta rusa». 

Suárez asegura que son muchos los padres que piensan que «lo mejor es cuidar de nuestros hijos protegiendo así su vida y no arriesgarlos al contagio» en las aulas «donde hay una aglomeración de 20 niños». La gijonesa asegura que las autoridades no están teniendo en cuenta que «cada casa es un mundo, una historia nueva y dificultades diferentes», y deciden por los propios padres lo que «es mejor para ellos». «El colegio no un sitio seguro para que vaya ningún niño». Nerinna afirma que respeta las decisiones de los demás padres de llevarlos. Y cuestiona que las autoridades consideren que los niños están mejor en el colegio que en sus casas. «¿Mejor para quién? Para elllos, que quieren que nuestros hijos se contagien y a su vez obliguen a sus convivientes a contagiarse».

En su opiníon, todo esta situación se podría evitar mediante el confinamiento de la población que evitaran aglomeraciones, cumpleaños, reuniones... «Si en marzo los padres estuvimos capacitados para darles educación a nuestros hijos, hoy por hoy tenemos un máster », afirma. Asegura que el colegio no debería ser una guardería para que los niños vayan y sus padres puedan trabajar. «Déjenos ser padres, amar a nuestros hijos, cuidarlos, mientras estemos en pandemia darles enseñanza y que los políticos dejen de tirarse flores y háganse cargo de los centros educativos que están confinando en sus aulas en Asturias. No somos la peor pero tampoco la mejor. Espero que el presidente recapacite y nos deje a los padres ser padres».

Nerinna Suárez no quiere que su hijo se enfrente cada día al virus en aulas con una veintena de compañeros: «Es como una ruleta rusa». Asegura que «claro que la vida sigue, pero tenemos la opción de poder elegir o deberíamos tener la opción de poder elegir sobre nuestras vidas y la vida de nuestros hijos». Los colegios no garantizan, según explica, al 100% la seguridad de los más pequeños y es esa incertidumbre lo que la inquieta. 

«Estoy a favor de la apertura de los colegios, pero de manera optativa», explica la gijonesa, quien añade que «no están teniendo en cuenta las patologías de los padres». La asturiana busca que su pequeño de siete años pueda quedarse en casa y evitar la posibilidad de contagiarse él y contagiarla a ella, ya que, tal y como cuenta, en caso de que el menor diera positivo, tendrían que aislarse completamente para evitar el riesgo. 


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