Hacienda descarta «rebajas fiscales indiscriminadas» para Asturias
Asturias
Gobierno y PP se cruzan reproches tras la propuesta de Podemos para desbloquear la reforma del estatuto
08 Feb 2022. Actualizado a las 11:18 h.
La consejera de Hacienda, Ana Cárcaba, ha asegurado este martes que Asturias necesita un sistema fiscal que permita afrontar su recuperación económica «en el que no tienen cabida rebajas indiscriminadas de impuestos», y menos en un momento en el que se está planteando una reforma del sistema de financiación autonómica en la que el Principado quiere que se le aporten más recursos.
En su opinión, una rebaja fiscal como la que viene defendiendo el PP pondría en riesgo la sostenibilidad del sistema, solo beneficiaría a un pequeño grupo de contribuyentes y serviría además para mandar un mensaje desafortunado sobre cuál es el objetivo de los impuestos en un modelo como el asturiano.
Cárcaba respondía así a una interpelación defendida durante el primer pleno ordinario del año por el portavoz adjunto de los populares, Pablo González, en la que criticó que el Gobierno que preside Adrián Barbón se hubiese mostrado dispuesto a aceptar la propuesta de rebajas fiscales hecha por Podemos en el marco de la negociación de la reforma del Estatuto de Autonomía y ni siquiera se plantease hablar sobre esta cuestión con el PP.
En su opinión, el presidente se encuentra inmerso en «un huida hacia adelante» para no dar explicaciones al parlamento sobre esa negociación y la imposición de una oficialidad, «que afortunadamente no va a haber», pero con la que se ha abierto la posibilidad de abordar una rebaja de impuestos que el portavoz popular quiere que se acometa con luz y taquígrafos con todos los grupos parlamentarios.
Para el PP, en «este culebrón que ha durado cien días» desde que la «caja de los truenos» se abrió en un pleno parlamentario del 26 de octubre, Barbón ha utilizado al portavoz de Foro, Adrián Pumares, como «chivo expiatorio» en un momento en el que el anuncio de la oficialidad empezaba a pasarle factura y le estaba desgastando.
Desde el ofrecimiento hecho desde Foro de cambiar su voto, necesario para alcanzar la mayoría que permitiría la reforma, a cambio de una rebaja fiscal, «como si se pudiesen mezclar churrar y merinas», el presidente asturiano «desapareció y se parapetó detrás de IU y Podemos, jugando a las marionetas, que es lo que le gusta».
«El Gobierno finalmente ha roto cualquier proceso, y con el mayor cinismo que se ha visto, ha dicho que no habrá reforma del Estatuto si no se aborda la oficialidad», ha añadido el parlamentario popular, que ha incidido en que si ha habido un momento en el que el Ejecutivo esta dispuesto a recorrer el camino de la bajada de impuestos debe recorrerse con la participación de todos.
Tras su intervención, la consejera de Hacienda ha recordado que la negociación de la reforma del Estatuto de Autonomía «no le corresponde al presidente, sino a los grupos parlamentarios» y ha asegurado que la propuesta fiscal que hizo Podemos hace unos días para intentar desbloquear la negociación «no fue valorada por el Ejecutivo».
No obstante, ha señalado que la propuesta de la formación morada supondría una merma anual de ingresos de unos 35 millones de euros, lo que supondría dejar de destinar esa cantidad a inversiones y servicios públicos que habría que recortar, pero que nadie quiere concretar.
En su opinión, la postura del Gobierno siempre ha sido clara al defender un sistema fiscal «equitativo, progresivo y justo» que garantice la suficiencia financiera necesaria para afrontar la prestación de servicios públicos, que logre que los que más capacidad económica tienen contribuyan en mayor medida al sostenimiento de los servicios y que tenga un carácter redistributivo.
Para Cárcaba, Asturias tiene un sistema tributario construido a lo largo de décadas sobre principios constitucionales a los que este gobierno «no va a renunciar» porque permite prestar servicios a todos los ciudadanos, sean ricos o pobres.
Asimismo, ha asegurado que es uno de los modelos fiscales más progresivos del país en el que se han introducido rebajas para las rentas más bajas y reclamado esfuerzos adicionales a quienes más pueden, pero que «no ha generado una presión fiscal elevada, en absoluto», ni en lo referido a los tributos cedidos como a los propios, que son inferiores a la media nacional; informó EFE.