La otra Asturias vaciada: los cierres de locales comerciales que no volverán a abrir
Asturias
Profesionales del sector inmobiliario consideran que los arrendadores deberían reducir los alquileres «en torno a un 60 ó 70% con respecto a lo que cobraban hace diez años»
12 Feb 2022. Actualizado a las 11:19 h.
La pandemia de coronavirus ha tenido un efecto en la sociedad cuya verdadera dimensión no se alcanzará a saber hasta que se asiente la polvareda que ha causado. Obviamente, la de la salud ha sido la parcela más directamente tocada por la covid-19. Sin embargo, el parón sufrido por el tejido económico a causa del confinamiento y la ralentización de la actividad posterior ha generado un verdadero agujero en el motor del Principado, que no es otro que el de las pequeñas y medianas empresas y el pequeño comercio.
De acuerdo con los últimos datos disponibles, el Instituto Nacional de Estadística establece que en noviembre cayó un 6,3% la creación de nuevas compañías. Por otro lado, en Asturias se disolvieron en el periodo considerado 33 sociedades, lo que supone un repunte notable del 50% respecto al mismo mes del año pasado.
Más allá del ámbito estadístico, un simple paseo por los barrios o zonas comerciales de las ciudades y pueblos de la región nos da una pista del auténtico calado que estos datos han tenido sobre la economía real: la del día a día de los trabajadores, pequeños comerciantes y autónomos de la región. Y es que los carteles de se alquila o se traspasa en tiendas y locales otrora viables se han ido convirtiendo en un elemento más del paisaje urbano. La, a falta de un término mejor, tozudez de muchos propietarios a la hora de no adecuar los precios al panorama, el peso del comercio por Internet, la situación del segmento hostelero y la reestructuración del sector bancario, con los consiguientes cierres de oficinas físicas son, a juicio de los profesionales, algunas de las causas que explican la situación a día de hoy.
Eva Fernández Blanco, responsable de Tu Finca Gestión Inmobiliaria e integrante de la Asociación de Inmobiliarias de Asturias (Asocias) considera que es un auténtico «despropósito» el panorama en Asturias en lo que respecta a los cierres de locales comerciales. A su juicio, una de las principales causas tiene que ver con que los dueños aún no han ‘aterrizado’ en el escenario post pandemia en lo que se refiere a sus demandas de alquileres.
Desde su punto de vista, «el propietario, especialmente en lo que se refiere a locales céntricos, no está mentalizado de que las rentas que se estaban pidiendo son inviables». Cree que «en otros alquileres, como el de vivienda habitual, está actualizado al mercado». Pone como ejemplo a pie de calle «un local en Menéndez Valdés, por ejemplo, por el que se piden 2.200 euros cuando no hay nadie que le pueda pagar 1.000». De acuerdo a lo que ha podido pulsar a pie de calle los propietarios deberían, si quieren volver a poder poner en el mercado sus locales, recortar las rentas que piden «en torno a un 60 ó 70% con respecto a lo que cobraban hace diez años».
Ese dato puede servir para justificar en parte que en un potente eje comercial de Gijón como el mencionado de Menéndez Valdés haya «alrededor de 18 locales cerrados». Asimismo, esta profesional considera que «el sector de la hostelería, que puede ser uno de los más viables» a la hora de solicitar locales comerciales, con estos niveles de precios vigentes «no es sostenible» a largo plazo.
Apunta como posible tercera causa que «incluso grandes marcas comerciales, como Zara Home, en lo que es tienda física tiene cuatro cosas», por lo que «te obligan a ir a su página». Considera que en muchos casos, a día de hoy, «hay más producto en Internet que en las tiendas físicas». Desde su punto de vista Ayuntamientos como el de Gijón deberían «tomar medidas y desarrollar una política menos restrictiva en cuanto al cambio de uso, por ejemplo a vivienda». En esta tormenta perfecta de cierre de locales «se suman también los de los que ocupaban los bancos», cuyas oficinas están cerrando a ritmo creciente en virtud a las profundas reestructuraciones que vive el sector.
Pol Revilla, gerente de Inmojet Servicios Inmobiliarios, resalta que actualmente «cuando vas paseando por Oviedo, Gijón y cualquiera de las principales ciudades de Asturias y ves locales comerciales cerrados» la causa es clara. Y es que hay una evidente «falta de ubicación, por parte de los propietarios, en el contexto económico actual». Estos arrendadores «vienen de precios que se pagaban tiempo atrás, porque se facturaba, pero ahora lo que pasa es que los altos impuestos que se pagan en Asturias para generar un negocio lo estrangulan».
Revilla comenta que los propietarios de pequeños negocios a pie de calle han de asumir el pago a «empleados, asesores, protección de datos, la luz que ha subido una fortuna, renta…», a lo que se une el hecho de que, a su juicio, «cada vez hay más requisitos gubernamentales y exigencias, lo que implica dinero».
«Si los márgenes comerciales cada vez son más estrechos y los impuestos por contratar a una persona más altos pues resulta que no hay viabilidad», explica. Desde el punto de vista de este experimentado profesional del segmento inmobiliario «los propietarios piden unos precios por la renta de sus locales que los negocios no dan», ya que a día de hoy «no son viables muchos negocios que ante sí lo eran».
La «incertidumbre económica», la «elevada tasa impositiva» y un buen número de «propietarios acostumbrados a precios que antes se podían pagar» y ahora ya no han creado una suerte de tormenta perfecta, a la que se une el hecho de que el «comercio está migrando hacia las plataformas digitales y el comercio a pie de calle se convierte en un mero muestrario».